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El regreso a un hogar después de varios años nunca es fácil. El reencuentro con la familia y los amigos infunde una mezcla de emociones que Fermín López sintió en La Cartuja. El mediapunta onubense militó en la cantera del Real Betis Balompié entre 2012 y 2016, año en el que se incorporó a la Masía. El trecuartista de El Campillo fue protagonista involuntario de la última manita del Barça sobre el conjunto verdiblanco (2-5).

Tras recibir un codazo de Ez Abde en la nuca, el canterano azulgrana quedó tendido sobre el terreno de juego en la acción del segundo gol del Betis (2-3). Los reproches del portero Álvaro Valles, que intentó levantar al jugador del suelo bruscamente, degeneraron en una tangana entre ambos equipos. De ahí que Fermín se marchase pitado en el momento de su sustitución en el minuto 62. No obstante, al término del encuentro, la grada andaluza se rendía al prodigio de Huelva, que terminó en calzoncillos.

Reencuentro familiar

Si bien le recriminaron que supuestamente fingiera la falta de Abde para que anulasen el segundo tanto del Betis, todo eran muestras de cariño tras el pitido final. Su abuela Loli, que vive en El Campillo, se desplazó hasta la capital andaluza para abrazarse efusivamente con su nieto. En el Sevilla-Barça (1-3) del pasado mes de septiembre ya habían protagonizado la misma estampa entrañable.

Esta vez, su abuela le esperaba con un recado. Una niña que venía de Huelva le pedía la camiseta, y Fermín cumplió su deseo amablemente. No sería la única persona agraciada de la grada de La Cartuja, pues el 7 azulgrana regresó a los vestuarios solo vestido con calzoncillos, sus dos chanclas y un calcetín bajo la lluvia que caía sobre La Cartuja. Otro aficionado recibió sus pantalones. Fermín se lo dejó todo literalmente sobre el campo.

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