Marc Casadó celebra el gol de Lamine Yamal ante el Mallorca FCB
Las tres salidas que acelera el Barça para generar Fair Play: un delantero, un centrocampista y un portero
El club azulgrana tiene a Julián Álvarez entre ceja y ceja, pero, si quiere fichar a más futbolistas, debe forzar el adiós de algún miembro de la plantilla
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El FC Barcelona fichó a Anthony Gordon por 70 millones de euros fijos y 10 en variables y ya piensa en Julián Álvarez. El primer golpe del mercado lo dio Deco con la contratación del extremo británico. Quiso demostrar que el Barça vuelve a competir en los despachos. La incorporación de La Araña sería el colofón. Ahora bien, si el club azulgrana quiere hacer todavía más incorporaciones tendrá que forzar alguna salida.
Es el mensaje que trasladan desde el Barça con Bernardo Silva. El centrocampista portugués está atado, justo cuando el Atlético de Madrid, curiosamente, pretendía al futbolista. Pero el ex del Mancehster City, que no decidirá hasta después del Mundial, no firmará hasta que algún culé no se haya ido.
Poco protagonismo
"Dejen salir antes de entrar", apuntan fuentes del club. Silva podría llegar si se marcha, por ejemplo, Roony Bardghji. El delantero sueco podría estar involucrado en una cesión o un traspaso. Con contrato hasta 2029, Transfermarkt lo tasa en 15 millones de euros. Con Lamine Yamal por delante, Bardghji tendrá complicado disfrutar de muchos minutos.
Roony Bardghji y Lamine Yamal celebran un gol en el Barça-Celta de Vigo REDES
Marc Casadó, durante el Barça-Valencia FCB
Sin un salario muy alto, el Barça generaría más margen con una operación permanente con otro club. Lo mismo sucede con Marc Casadó. El centrocampista de Sant Pere de Vilamajor parecía que se marchaba al Mónaco, por una cifra que rondaba los 20 millones de euros. La entrada del dinero generaría margen salarial suficiente como para dar de alta a Bernardo.
Cedido en Girona
La salida más beneficiosa, por eso, sería la de Marc-André ter Stegen. Como Casadó, el cancerbero de 34 años tiene contrato hasta 2028. El problema es que su salario es muy elevado y por eso costó tanto encontrarle un equipo el verano pasado. Pocos clubes están dispuestos a asumir su ficha. El Girona prácticamente no asumió nada cuando logró el préstamo del portero teutón.
Ter Stegen detiene un balón en el calentamiento del Girona-Getafe EFE
Según ha podido saber Culemanía, la postura de Ter Stegen ha cambiado y parece que ahora estará más abierto a salir. Estan por ver las condiciones, pero su coste total es de entre 20 y 30 millones. El adiós, definitivo o temporal del meta alemán, generaría mucho Fair Play.