Frustración barcelonista tras caer en la Champions.jpg

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Primer equipo

Europa es la eterna pesadilla del Barça: Flick y Lamine, insuficientes para ganar una Champions que se resiste desde hace 11 años

El equipo azulgrana cae contra el Atlético en los cuartos de final, tras rozar la remontada con los goles del delantero de Rocafonda y de Ferran

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Supercopa de España y Liga. Este es el objetivo de máximos del FC Barcelona, tras la eliminación cruel de la Champions ante un Atlético con menos fútbol, pero con más gasolina. Con nueve puntos de ventaja respecto al Real Madrid en la máxima competición española, el equipo de Hansi Flick tiene ahora el reto de recuperarse anímica y físicamente en los siete partidos que le quedan para terminar con buena nota el curso 2025-26.

La Champions es la eterna obsesión del Barça. Una pesadilla que dura desde 2015, desde el día que el equipo de Luis Enrique y Messi derrotó a la Juventus en Berlín. Desde entonces, Europa castigó una tardía renovación y su caída a los infiernos. Con Laporta en la presidencia y Hansi Flick como su capataz ideal, el equipo ha mejorado, pero no tanto para recuperar la gloria perdida. En el Metropolitano, Simeone ha sido más listo que el técnico alemán, poco atinado con los cambios.

Inter de Milán y Atlético

La sexta Champions se resiste. Con Flick, el Barça siempre muere en la orilla. Tuvo al Inter de Milán contra las cuerdas hace un año y ha tenido groggy al Atlético en el Metropolitano. Futbolísticamente, el Barcelona ha recuperado su mejor versión, pero debe ajustar algunas piezas y rebajar su agonía defensiva. En todos los partidos ha recibido, como mínimo, un gol. Veinte en total (12 encuentros). Una repliegue lento de Koundé ha tenido un efecto devastador contra el Atlético, expulsiones al margen. La de Cubarsí en el Spotify Camp Nou y la de Éric García en el Metropolitano.

Expulsión de Éric García.jpg

Expulsión de Éric García.jpg

El Barça es un equipo atractivo. No especula, tal vez porque no sabe, y Lamine Yamal es una bendición. Es un futbolista único que hace posible lo imposible. También es clave Raphinha, ausente en la eliminatoria por lesión. También ha pasado factura el declive de Lewandowski y una preparación física bajo sospecha. El Barcelona acabó asfixiado en el Metropolitano ante un Atlético más intenso.

El Real Madrid

Flick tendrá una tercera oportunidad para ganar la Champions con el Barça. Será su gran objetivo desde que comience la próxima temporada. Antes, sin embargo, su equipo deberá amarrar la Liga. Lo tiene todo a su favor, pero el Barcelona, con una plantilla corta, va al límite. No queda otra que apretar los dientes y rematar la faena. También ayudaría que el Real Madrid sea eliminado por el Bayern de Múnich.

Hansi Flick, en el Metropolitano

Hansi Flick, en el Metropolitano

Barça y Madrid son vasos comunicantes. De nada, o casi nada, serviría ganar la Liga si el eterno rival conquista, otra vez, Europa. Acostumbrado a vivir como un funambulista, el Madrid se crece en las situaciones límites, pero puede sumar su segundo año en blanco. Sin un título.

Margen de mejora

El Barça tiene margen de mejora. Los problemas están detectados y Flick es un técnico fiable. Él mejor que nadie sabe la fórmula para agitar a un equipo que merece más. La Liga no se puede escapar. La Champions exige más. El líder de la Liga necesita un crack en defensa y, sobre todo, un delantero centro de primer nivel. La versión más convincente de Ferran no fue suficiente para superar el trauma de Europa.

Los jugadores del Barça, decepcionados.jpg

Los jugadores del Barça, decepcionados.jpg

En Madrid estaba Rafa Yuste, presidente provisional. También, Joan Laporta, presidente electo y encargado de mejorar su obra. Es el único dirigente del Barça que ha ganado dos Champions, pero quiere más. Su deseo pasa por acertar en verano y mejorar el rendimiento de la máquina barcelonista con dos o tres piezas de primer nivel. En cinco años ha cambiado el club. Poco queda ya del fatalismo de 2021. Hoy, el Barcelona tiene miras mucho más ambiciosas, pero los éxitos comienzan en los despachos y se celebran en el campo.