Lamine Yamal pugna por el balón con Clément Lenglet y Thiago Almada en el Atlético-Barça de Liga

Lamine Yamal pugna por el balón con Clément Lenglet y Thiago Almada en el Atlético-Barça de Liga EFE

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La verdadera razón del enfado de Lamine Yamal en el Atlético-Barça de Liga tiene nombre y apellidos

La joya de Rocafonda se marchó del campo sin celebrar el gol de Robert Lewandowski y negó el saludo a Hansi Flick

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Lamine Yamal se marchó visiblemente mosqueado del césped del Wanda Metropolitano tras el pitido final del Atlético de Madrid-Barça de Liga (1-2). Inexplicablemente, la joya de Rocafonda ni siquiera celebró un triunfo que amplió la renta sobre el Real Madrid al frente del campeonato a siete puntos. El cuadro catalán se tomó la revancha contra el conjunto colchonero tras la eliminación de la Copa del Rey. No había motivo alguno para no esbozar unas sonrisa a las puertas de la eliminatoria de la Champions League.

Sin embargo, el 10 azulgrana ni siquiera celebró el gol del triunfo, obra de Robert Lewandowski. Tampoco saludó a Hansi Flick en su camino hacia el túnel de vestuarios, y el técnico de Heidelberg no podía comprender su enojo. Dos días después, la retransmisión de DAZN ha desvelado la verdadera razón detrás del cabreo.

Gesto desde la banda

El motivo tiene nombre y apellidos, que responden a su último acompañante antes de enfilar el túnel. El entrenador de porteros, José Ramón de la Fuente, reprochó con un gesto al canterano barcelonista que chutase en una acción de ataque, en lugar de pasar el balón a Robert Lewandowski o Ferran Torres.

Ambos delanteros esperaban el balón, pero Lamine justificó su decisión con el marcador y un final de partido que se cernía encima en los últimos 10 minutos de tiempo reglamentario. Finalmente, en el minuto 87, Lewy remató involuntariamente un rechace a tiro de Joao Cancelo que se convirtió en el tanto de la victoria (1-2).

"Lo ha intentado todo"

El entrenador alemán no supo identificar en rueda de prensa el foco del problema, más allá de la frustración del futbolista por no haber podido meter gol después de haber trazado todos los caminos posibles hacia la portería: "Parecía un poco enfadado, pero lo dio todo, intentó marcar goles, dar el último pase..., es normal. Por supuesto que es emocional, pero hemos hablado en el vestuario y todo está bien. No ha sido por su actuación, porque ha jugado muy bien. Son algunas situaciones, lo ha intentado todo, pero no ha tenido la fortuna de marcar".

Lamine Yamal, durante el Atlético de Madrid-Barça

Lamine Yamal, durante el Atlético de Madrid-Barça EFE

Después del encuentro, De la Fuente intercambiaba impresiones con Lamine, que gesticulaba con los brazos hacia una parte incierta en el campo. La alegría colectiva por la victoria dejó la rabieta en anécdota.