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El Barça naufragó en el Metropolitano. Cuatro goles encajados en 45 minutos, ni un tanto a favor y una presión más que insuficiente. Nada salió bien. La máquina de guerra que normalmente arrolla ofensivamente a sus rivales se estropeó. Sus engranajes, ya sea por cansancio o imprecisión, se desmontaron y Hansi Flick no encontró la solución al problema. Tal fue su desesperación que en el descanso perdió los nervios.

Perdió la calma

El técnico de Heidelberg tiene muchas cualidades. Una de ellas es su serenidad. Desde su aterrizaje en la Ciudad Condal, Flick ha mostrado una cara muy calmada; 'Never Too High, Never Too Low', como dice Ricky Rubio. Muy pocas veces se le ha visto visiblemente alterado, pero en el Metropolitano la historia fue muy diferente.

Lamine Yamal y Hansi Flick, las estrellas del Barça acaban abatidas en el Metropolitano EFE

Los culés se marcharon al descanso con un resultado en contra de 4-0 y, en el vestuario, Flick explotó. Según ha informado el Diario Sport, el entrenador bávaro le reprochó a sus jugadores su falta de compromiso en la presión y desconexiones defensivas, una crítica que culminó con un grito de desesperación en forma de: "¡Merecéis ir perdiendo por 7-0!".

Controlado ante la prensa

Aunque la queja fue muy contundente, la realidad es que la reacción en el campo durante la segunda mitad no fue suficiente para completar la remontada. Sin embargo, en rueda de prensa, Flick recuperó su habitual serenidad: "No estoy decepcionado con el equipo. Hemos tenido muchas lesiones. Perder también forma parte del juego".

Hansi Flick, preocupado en el Metropolitano EFE

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