Clément Lenglet es sin duda uno de los fichajes más rentables de este verano. El Barça acertó de lleno en la incorporación del francés. El fichaje de un central era obligatorio, dadas las dudas con Thomas Vermaelen y su continuidad. Robert Fernández, ya fuera del cargo, dio en el clavo. Tras un inicio silencioso y cuestionado, las bajas azulgrana han obligado a Ernesto Valverde a poner toda su confianza en el joven zaguero. 

Hasta la fecha la dupla Piqué-Umtiti eras indiscutible en el Camp Nou, pero tras la lesión del francés a finales de septiembre Lenglet ha respondido con creces a las exigencias de ser central en el Barça. Siempre supervisado por Gerard Piqué, el galo ha dado un paso al frente. Se le ve cómodo jugando, siempre atento y dispuesto al corte y seguro en el juego aéreo. 

Inicios difíciles

Como todo fichaje azulgrana, Lenglet tuvo que pasar por un periodo de adaptación que le relegó al banquillo durante casi dos meses. A su favor jugaba que conocía la competición, pero llegó con el cartel de suplente para dar descanso a los dos centrales titulares. Su primera puesta en escena, cuando el Txingurri dio paso a las rotaciones, no fue la deseada. Acabó expulsado frente al Girona por una supuesta agresión a Pere Pons en un partido que el Barça acaba empatando en casa.

Gil Manzano muestra la tarjeta roja directa a Clement Lenglet en el Barça-Girona / EFE

Gil Manzano muestra la tarjeta roja directa a Clement Lenglet en el Barça-Girona / EFE

Su cara de incredulidad, al igual que la del técnico barcelonista, fue un cuadro. No tuvo el inicio esperado, pero supo rehacerse a base de trabajo. Umtiti cayó lesionado y Lenglet ha dado un paso al frente. Ha asumido la responsabilidad junto a Gerard Piqué y ha superado con creces los exámenes más difíciles. Frente al Athletic Club el equipo estuvo mal en general, pero contra el Sevilla, su exequipo, el Inter de Milán y el Real Madrid, el francés demostró estar a la altura. 

¿Intocables?

A la espera de que Umtiti se recupere, Lenglet y Piqué deberán asumir los principales partidos de Liga y Champions League. Su buen rendimiento ha reducido la preocupación general por la ausencia de Umtiti y se ha adaptado al juego. Se ofrece para sacar el balón, acude a la cobertura y añade un extra en jugadas ofensivas a balón parado. Mereció el gol frente al Real Madrid y este miércoles, contra la Cultural Leonesa, encontró su premio particular para salvar al equipo de un empate vergonzoso.

Lenglet celebra el gol de la victoria frente la Cultural Leonesa / EFE

Lenglet celebra el gol de la victoria frente la Cultural Leonesa / EFE

Lenglet saltó al césped a falta de 25 minutos de juego. Coordinó una defensa que no sufrió en exceso, pero que acusó la falta de galones e impuso su juego aéreo para batir a Palatsí. En dos semanas, Lenglet se ha deshecho de la etiqueta suplente y una vez Umtiti esté de regreso, Valverde deberá elegir. Piqué ha recuperado su mejor versión, pero cuando el catalán deba descansar la pareja de centrales serán los dos franceses.  

Los fichajes empiezan a asumir responsabilidades. Primero fue Arthur y ahora es la hora de Lenglet. A este nivel, también será indiscutible, pero solo pueden jugar dos. Otro rompecabezas de futuro para Valverde.