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Mucho antes de convertirse en una de las marcas históricas de la dietética española, Santiveri confeccionaba camisas en Barcelona. De sus talleres, de hecho, salieron los primeros uniformes que vistieron el FC Barcelona y el Espanyol. Hoy, sin embargo, la firma de alimentación y productos sanos se tambalea en mitad de una gran deuda.

La historia de Santiveri arranca en 1885. El comerciante textil Jaime Santiveri vendía su género en la calle del Call, 20, en el Gòtic barcelonés. Pero este emprendedor enfermó de tuberculosis y ahí cambió la historia. Viajó a Alemania para curarse y, a su regreso, transformó el negocio en una tienda de productos naturales.

De las camisetas a la dietética

La relación con el Barça está documentada. No solo Santiveri presume de este hecho en su historia, sino que las crónicas de los primeros años del club mencionan a esta casa como proveedora del uniforme de juego y algún otro objeto.

Ahora bien, el vínculo no duró mucho –en aquellos años, además, no era habitual cambiar de camiseta cada temporada—; Santiveri se volcó enseguida en los productos naturales y comenzó a distribuir en España artículos procedentes del sanatorio alemán en el que Jaime había recuperado la salud.

Camisería Santiveri Santiveri

La empresa se convirtió así en pionera de la dietética y los productos naturales en España. En 1914, además, comenzó a fabricar sus propios productos ante las dificultades para importar desde Alemania.

Más de 140 años

La compañía fue creciendo hasta convertirse en una empresa familiar de quinta generación, con fábricas propias, una red de establecimientos y presencia internacional.

De hecho, Santiveri cuenta hoy con más de 140 tiendas y 7.000 puntos de venta entre comercios, farmacias y grandes superficies. También mantiene fábricas en Barcelona y Peñafiel. Pero la compañía atraviesa uno de los momentos financieros más.

El balón de oxígeno

Como se dice en el argot futbolero, Casa Santiveri ha conseguido evitar el concurso de acreedores en el tiempo de descuento, después de que el Juzgado de lo Mercantil número 5 de Barcelona homologara su plan de reestructuración financiera.

El pasivo afectado supera los 11,7 millones de euros. El objetivo principal es ampliar los vencimientos de la deuda bancaria durante tres años, hasta 2031. El plan no contempla quitas. Sí establece esperas para los acreedores, en su mayoría con un horizonte de cinco años, según la información publicada tras la homologación judicial.

Un 40% de oposición

La refinanciación, sin embargo, no ha salido adelante con el respaldo unánime de la banca. Según el auto judicial, publicado por Crónica Global, el 40% de la masa acreedora votó en contra del plan. Dos de las cuatro clases en las que se agrupó la deuda no alcanzaron la mayoría de dos tercios exigida por la Ley Concursal.

En concreto, apoyaron la reestructuración el 55,06% de los acreedores de préstamos y solo el 24,22% de los correspondientes a las líneas de crédito. El respaldo unánime de otra clase de deuda permitió finalmente homologar el plan.

Insolvencia inminente

El auto judicial refleja además que Santiveri presentó el plan cuando se encontraba en una situación de posibilidad de insolvencia, que pasó a ser de "insolvencia inminente" durante la formalización del proceso. La compañía quita importancia a esta terminología y sostiene que se enmarca en el procedimiento de refinanciación.

El juzgado apunta como causas de las dificultades financieras la insuficiente rentabilidad recurrente y la volatilidad histórica de los resultados, además del peso de los costes fijos de la planta de producción de la Zona Franca y la concentración de vencimientos de la deuda.

38 millones de facturación

Las últimas cuentas disponibles en el Registro Mercantil corresponden a 2024. Ese ejercicio, Santiveri ingresó 38 millones de euros y obtuvo un beneficio de unos 190.000 euros.

La compañía sostiene que mantiene plenamente operativa su actividad industrial y comercial y defiende que atraviesa un proceso de transformación para mejorar su rentabilidad.

El plan de viabilidad contempla un crecimiento sostenido entre 2026 y 2031, aunque el experto independiente que supervisó la operación considera exigente el escenario previsto por la compañía.

Tienda de Santiveri en Barcelona Santiveri

El Proyecto Rubicón

Para darle la vuelta al negocio, Santiveri ha diseñado el llamado Proyecto Rubicón, que contempla una profunda reorganización de su estructura industrial.

Entre las medidas previstas figuran el cierre de la fábrica, la externalización de parte de la fabricación y la racionalización del catálogo de productos, con el objetivo declarado de mejorar la productividad. No se prevén afectaciones laborales inmediatas, según fuentes de la compañía.

La empresa cuenta actualmente con unos 275 trabajadores, además de más de medio centenar de tiendas en España y la planta de producción de la Zona Franca.

Del fútbol a la supervivencia

El contraste resume más de un siglo de historia empresarial barcelonesa.

Ahora, casi una década y media después de su fundación, la empresa ha logrado esquivar el concurso de acreedores, pero afronta un proceso de transformación para hacer frente a una deuda millonaria y a una rentabilidad que el propio auto judicial considera insuficiente y volátil.