Joan Laporta y Aleksander Ceferin, en un fotomontaje con el Spotify Camp Nou de fondo

Joan Laporta y Aleksander Ceferin, en un fotomontaje con el Spotify Camp Nou de fondo MONTAJE CULEMANIA

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Laporta mueve sus tentáculos en Europa tras la última atrocidad arbitral en contra del Barça

El club azulgrana, presidido de forma interina por Rafa Yuste, pretende presionar a la UEFA tras sentirse víctima, un año más, de los arbitrajes de la Champions

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El FC Barcelona dice basta. El club azulgrana ha estallado contra el último arbitraje en la Champions League, que ha desembocado en su derrota frente al Atlético de Madrid (0-2). La junta directiva dirigida interinamente por Rafa Yuste, los jugadores, el cuerpo técnico y la afición se sienten perjudicados por la actuación del colegiado István Kovács a pie de campo y la inacción de Christian Dingert, encargado en el VAR. El barcelonismo gritó al unísono "la UEFA es una mafia" en las gradas del Spotify Camp Nou.

Como ha desvelado Culemanía, la institución azulgrana ha activado la maquinaria de los servicios jurídicos mediante una queja formal presentada ante la UEFA contra el penalti omitido de Marc Pubill por mano. El presidente electo del Barça, Joan Laporta, ha tendido puentes en el último año con la UEFA y Aleksander Ceferin, el máximo dirigente del organismo rector del fútbol europeo. El abogado catalán quiere evitar injusticias arbitrales que incidan decisivamente en la eliminatoria como ya ocurriera en la vuelta de las semifinales de la Champions League 2024-25 contra el Inter de Milán (4-3) y ya está moviendo sus tentáculos para presionar.

Pocos visos de prosperar

La institución barcelonista ha informado vía comunicado de que ha solicitado la "apertura de una investigación, el acceso a las comunicaciones arbitrales" y, si fuera pertinente, el "reconocimiento oficial de los errores y la adopción de las medidas pertinentes". Sin embargo, según ha podido saber este medio, en la UEFA ven improbable que el escrito sirva de algo. Las reclamaciones admitidas por el ente europeo constituyen casos excepcionales y lo normal es que no tenga ningún tipo de recorrido. Al menos, a efectos oficiales, quién sabe si oficiosos.

En cambio, sí que corren peligro de acarrear sanción los cánticos de "la UEFA es una mafia", entonados por el barcelonismo en el Spotify Camp Nou en desaprobación contra la falta de rigor de los árbitros Kovács y Dingert. Por norma, la primera infracción cometida por la afición se traduce en una multa de 10.000 euros impuesta por el Comité de Disciplina del organismo continental. La segunda falta acarrea una penalización mayor de 15.000 euros.

Historia de tensiones

Sin embargo, la historia de tensiones entre la hinchada barcelonista y la UEFA daría para escribir un libro entero. El cisma entre la afición y la institución se abrió en 2015, a raíz de la exhibición de estelades en la final de la Champions en Berlín. El órgano sancionador abrió un expediente al Barça, al considerar las banderas en pro de la independencia un símbolo político prohibido en los estadios. Aquel incidente se saldó mediante la imposición de una multa de 30.000 euros, pero vino seguido de varios episodios, en pleno apogeo del secesionismo catalán.

Aficionados del Barça exhiben 'estelades' en la final de la Champions League 2015 en Berlín

Aficionados del Barça exhiben 'estelades' en la final de la Champions League 2015 en Berlín EFE

El mismo año, llegaría una segunda sanción por otra muestra de banderas independentistas catalanas en un Barça-Bayern Leverkusen en el Camp Nou. Si bien el club adujo que aquellas acciones se amparaban en la libertad de expresión, sin insultos ni comportamiento discriminatorio, la UEFA rechazó quitar el castigo. La entidad barcelonista recurrió al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD), que resolvió anular la penalización.

Los aficionados del Barça exhiben 'estelades' durante un partido de la Champions League

Los aficionados del Barça exhiben 'estelades' durante un partido de la Champions League EFE

El Comité de Disciplina volvió a la carga en 2016 con sendas multas de 15.000 y 20.000 euros por el mismo motivo tras los partidos contra la Roma y el BATE Borisov, respectivamente. Aquellas diferencias degeneraron en un divorcio irreconciliable entre la UEFA y el barcelonismo. Cada partido de la Champions que disputaba el Barça, el Camp Nou y, posteriormente, Montjuïc, dedicaban una sonora pitada contra el himno de la máxima competición continental.

El proyecto de la Superliga

En esta última década, las juntas directivas de Joan Laporta y Josep María Bartomeu también han tenido sus más y sus menos con UEFA. Aleksander Ceferin condenó con dureza el caso Negreira en 2023. "Es una de las situaciones más graves que yo haya visto en el fútbol", aseveró el mandatario esloveno en 2023. Aun así, el ente transnacional mantiene en stand-by su investigación sobre los pagos del FC Barcelona a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), a la espera de la decisión de una Justicia española que sigue en fase de instrucción tres años más tarde.

Joan Laporta y Florentino Pérez, conversando animadamente en un acto de la Superliga

Joan Laporta y Florentino Pérez, conversando animadamente en un acto de la Superliga EFE

Laporta se subió al barco de la Superliga, competición opositora a la Champions League, en plena crisis financiera del Barça y ante la necesidad imperante de conseguir más ingresos. El nuevo formato continental impulsado por el Real Madrid y la sociedad A22 Sports Management recibió la bendición del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Con esto, los propios clubes fundadores dieron la espalda al proyecto y se dejaron solo al club blanco.

El Barça tiende puentes

Posteriormente, el Barça adoptó una estrategia más conciliadora con las instituciones y abandonó su posición beligerante. La institución culé fue el último compañero de viaje que saltó del buque de la Superliga, antes de que el Madrid desistiese definitivamente.a La amenaza de la UEFA de dejar al club catalán fuera de la Champions League y una multa de 60 millones rebajada hasta los 15 kilos por incumplimiento del Fair Play resultaron tan persuasivas como una cumbre de Laporta con Nasser Al-Khelaifï con motivo del partido Barça-PSG (1-2), el pasado 1 de octubre de 2025.

Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaïfi, en el palco de Montjuïc durante el Barça-PSG

Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaïfi, en el palco de Montjuïc durante el Barça-PSG EFE

El presidente del Paris Saint Germain también comanda la European Football Clubs (EFC), conocida anteriormente como Asociación Europea de Clubes (ECA) y opositora de la Superliga junto a la UEFA. Días más tarde, Laporta asistió invitado a una asamblea de la EFC y consumó el cambio de bando. La reconciliación con la UEFA no solo evitaría males mayores como la citada sanción económica, sino que también se encamina hacia una postura más cooperadora del ente europeo para estudiar casos como la barbarie arbitral del Barça-Atlético.