Josep Maria Bartomeu

Josep Maria Bartomeu GALA ESPÍN Barcelona

Palco

Entrevista con Josep María Bartomeu: “Yo no arruiné al Barça; nosotros no habríamos perdido el Fair Play y Messi habría podido seguir” 

El expresidente azulgrana asegura que la junta directiva de Laporta “aprobó 555 millones de pérdidas en 2021 pero ante Hacienda declaró tan solo 280 millones”

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

Josep María Bartomeu i Floreta (Barcelona, 6 de febrero de 1963) fue presidente del FC Barcelona entre finales de enero de 2014 y octubre de 2020. Antes ostentó la vicepresidencia deportiva del club (2010-2014) con Sandro Rosell como presidente, al que relevó en el cargo tras su dimisión, que coincidió con el estallido del caso Neymar. También formó parte de la junta directiva de Joan Laporta entre 2003 y 2005. 

Durante la presidencia de Bartomeu, el Barça levantó 13 títulos con Leo Messi como máximo estandarte deportivo y los ingresos del club se multiplicaron, pasando de los 530 millones de 2014 a los 990 de 2019. La Champions de Berlín en 2015 es el mejor recuerdo del expresidente. El peor, la muerte de Tito Vilanova. Sobre su decisión más equivocada, recuerda con pena el despido de Andoni Zubizarreta, del que se arrepiente. 

Bartomeu fue duramente criticado por la masa social y la prensa durante su último año en la presidencia del club. Una etapa que coincidió con la pandemia y con el 2-8 encajado en Lisboa contra el Bayern de Hansi Flick. Dimitió el 20 de octubre de 2020 en aras de someterse a un voto de censura. Laporta, que cogió su testigo al ganar las elecciones del 7 de marzo de 2021, criticó su “nefasta herencia” y son muchos los aficionados que le han acusado de arruinar al Barça. Hoy, atiende a Culemanía tras muchos años de silencio para defender su gestión. 

 Pregunta: ¿Por qué dimitió como presidente del Barça? 

Respuesta: Mi dimisión vino motivada porque estábamos en un proceso de un voto de censura que coincidió con el COVID. Tenía que votarse en aquellos días y, debido a las restricciones de movilidad que había en Cataluña, solicitamos un aplazamiento de la votación algunas semanas más tarde o cuando el Procicat levantase las restricciones a la movilidad en Cataluña, porque los socios del Barça están por toda Cataluña y tenían que venir hasta la ciudad a votar. 

"No dimití por miedo a la moción, habría hecho campaña para la votación"

Nosotros dimitimos porque Procicat nos envió una carta donde nos decía que no nos darían ninguna extensión en absoluto y que la movilidad estaba asegurada a pesar de que había restricciones. Fue una carta firmada por dos políticos de ERC y dos políticos de JxCAT. Para nosotros fue una gran sorpresa que no hubiese esta ayuda a las votaciones y, delante de la amenaza de la Federación Catalana de Fútbol de que si no hacíamos las votaciones podíamos ser inhabilitados, decidimos dimitir. 

P: Sí que es verdad que se juntó un poco la tormenta perfecta, pero en aquel entonces también se comentaba que uno de los motivos por los que usted podría haber presentado la dimisión es porque le daba un cierto respeto, miedo incluso, el hecho de poder ser el primer presidente impugnado en la historia del Barça. Había otros que habían superado mociones de censura…

Sí, es cierto que hubo una con Nuñez y otra con Laporta, pero, en este caso, no. No había ningún miedo a ir a la moción y hacer campaña, porque hay que hacer una campaña para la votación. Dadas las circunstancias del COVID, las restricciones de movilidad y que no había ninguna ayuda para poder aplazar la votación, decidimos dimitir. Nosotros habíamos anunciado hacía tiempo que en marzo del 2021 haríamos elecciones a la presidencia, lo cual nos permitía a nosotros acabar ese ejercicio del año 2020-21 y el nuevo presidente entraría el 1 de julio de 2021. A pesar de todas esas situaciones, nosotros decidimos, por supuesto, hacer el voto de censura y que se votase, pero preferíamos que fuese en el momento en que hubiese movilidad asegurada para todos los socios del Barça. 

P: ¿Usted estaba dispuesto a defenderse en aquel momento? 

Sí, por supuesto. De hecho, conservo la carta que envió Procicat, en la cual queda claro que no daban ninguna facilidad para la movilidad de los socios del Barça en las votaciones. No tenía ningún sentido hacer unas votaciones donde hubiera podido votar solamente la gente de Les Corts o de barrios cercanos al Camp Nou. 

P: Vamos a entrar en el plano económico. Su gestión ha sido largamente criticada desde que dejó la presidencia del Barça a pesar de que con usted en la presidencia se ganaron muchos títulos y también se incrementaron mucho los ingresos. Hubo un crecimiento exponencial de los ingresos y varios años con beneficios, hasta la llegada de la pandemia. La pregunta sería… ¿Usted arruinó al Barça?

No… no, no, no. Sí que hay gente que lo dice, por supuesto. Eso forma parte de un relato, que además sale del propio club, de la nueva junta, de que el Barça lo arruinó la junta saliente. Pero no, no es cierto. No arruinamos al Barça, en absoluto. 

“El relato de que arruinamos al Barça sale de la nueva junta” 

Lo que ocurre es lo siguiente: llevábamos en el Barça desde 2010, que llega Sandro Rosell a la presidencia del Barcelona. Durante esos cuatro años de su mandato, él ganó más de 130 millones de euros de beneficio para el club, con nueve títulos, que es una media espectacular para cuatro temporadas. En 2014 él se va, sigo yo como presidente, y durante los años siguientes hasta la pandemia ganamos más de 110 millones de euros. 

Josep Maria Bartomeu

Josep Maria Bartomeu GALA ESPÍN

Por lo tanto, 135 millones de Sandro Rosell en cuatro años, más los 110 nuestros en seis años más, pues llevábamos una buena media de beneficios para el club (245 millones). Pero llega la pandemia y caen los ingresos del club de forma espectacular porque hay que cerrar el Camp Nou, hay que cerrar las tiendas, hay que cerrar las escuelas... Bueno, hay un cambio enorme en la forma de la gestión económica porque no hay ingresos. 

“No hay ruina, se pierden 128 millones de euros por la pandemia” 

Y ese año 19-20, se pierden 128 millones de euros por la pandemia. No hay ruina, como dicen,  pero sí que hay una pérdida de ingresos y caída de ingresos por el COVID. Y eso produce las pérdidas que tiene el club en ese ejercicio. 

P: ¿Sin pandemia habría sido un escenario totalmente diferente?

Sí, sin pandemia teníamos un presupuesto aprobado por la Asamblea de Compromisarios con ingresos de casi 1.100 millones de euros y beneficios, pocos, de casi  4 millones. No más, porque es verdad que eran años donde estábamos invirtiendo muchísimo en el crecimiento. Habíamos decidido, unos años antes, que delante de la competencia de los clubes-Estado y de la Premier League, que tocaba crear nuevos negocios que aportasen nuevos ingresos al club. Hablamos de negocios diferentes a lo que es tradicionalmente un club de fútbol, como era Barça Studios, la famosa BLM que ahora está en boga, Barça Innovation Hub y también las escuelas de fútbol (Barça Academies). Esto nos ayudaba a incrementar el potencial del Barça que se traducía en un crecimiento de ingresos.

P: De hecho, habría sido el primer presidente en superar los 1.000 millones de ingresos y no se consiguió por la pandemia... 

No se pudo llegar. Bueno, en ese último trimestre de pandemia y en confinamiento, dejamos de ingresar 205 millones de euros. El año 2019 llegamos a 990 millones. Nos quedamos, creo que a solo 8 o 9 de llegar a 1.000 millones, que era el objetivo, simplemente para poder competir con la Premier League, que estaba con ingresos enormes, y también con los clubes de Estado. 

P: ¿Qué les diría, entonces, a aquellos que dicen que usted ha sido el peor presidente de la historia del Barça?  

Sí, a ver… hablaría de datos solamente. A finales del año 2020, la revista Forbes valora al Barça como el club más grande y valioso del mundo, por primera vez en la historia. O sea, tan mal no debía estar la economía del club. Cuando dicen lo del peor presidente, yo siempre pregunto a la gente, cuando alguna vez me lo han dicho… ¿Sobre qué parámetros? ¿Comparando cómo? ¿Hablamos de títulos? ¿Hablamos de economía? ¿Hablamos de cómo fue la fundación? ¿Hablamos de las secciones?...  ¿En qué término es el peor presidente? ¿Por la economía? La economía no, porque, vuelvo a insistir, en el año 2020 tuvimos la pandemia. 

“En mi mandato se ganaron 13 títulos y logramos 110 millones de beneficios”

La pandemia es algo que afectó, no al Barça, sino a todos los clubes de fútbol, a todos los clubes de fútbol y todos los deportes. Pero al Barça y a clubes como el Barça, que son muy grandes, nos afectó más, ¿por qué? Porque no dependíamos solo de los derechos de televisión, dependíamos también de nuestras ventas de ropa, nuestros museos, nuestras escuelas… y al Barça le afectó muchísimo esto. Tanto le afectó en la temporada 20, con esos 200 millones, como le afectó en la temporada 21, con más de 300 millones de euros de reducción de ingresos. A esos socios o aficionados les diría en qué parámetros nos fijamos para comparar presidentes. Yo creo que en este mandato que tuvimos de seis años, fueron 13 títulos, más de 110 millones de euros en beneficios, excepto el último año con las pérdidas por el COVID. 

“Mi balance es de 23 títulos en mi paso por el Barça en tres etapas”

Además, yo siempre digo que tengo la suerte de haber estado con Joan Laporta dos años, en 2003-2005, y ganamos esa liga con Rijkaard; luego con Sandro Rossell fui vicepresidente deportivo y Sandro ganó nueve títulos en cuatro años; luego mis 13 títulos como presidente… Mi balance son 23 títulos en mi paso por el Barça en tres etapas, creo que como directivo puedo estar satisfecho de lo que se ha conseguido. 

P: Actualmente, el club está en -153 millones de patrimonio neto negativo. Si no hubiese existido la pandemia, ¿cree que habría cerrado su ejercicio, o puede asegurar que habría cerrado su ejercicio con una situación de patrimonio neto positivo? 

Sí, estaría el patrimonio neto positivo, como estaba en aquel momento. Hasta el momento de la pandemia, el patrimonio neto del club era positivo. La pandemia cambia la situación económica, no del Barça, sino de todos los clubes de Europa, pero, sobre todo, los grandes.

P: En 2021, gana Joan Laporta las elecciones y la junta directiva entrante le imputa unas pérdidas a usted, como la famosa herencia, de 555 millones de euros antes de impuestos que, al ser en negativo, acabaron siendo unos 481 millones de pérdidas. ¿Eran reales estas pérdidas?

Este es uno de los problemas que ha tenido la junta directiva de Joan Laporta. Un tiro al pie, es decir, hincharon las pérdidas del club con provisiones y depreciaciones y lo que hicieron fue provocar un problema económico grave que, básicamente, se trasladó al Fair Play financiero. El Fair Play del Barça se perdió en ese año por hinchar las pérdidas y por no reconocer que las pérdidas reales, que fueron de 280 millones de euros y no de 555, eran causadas por el COVID. 

“El Barça aprobó 555 millones de pérdidas pero ante Hacienda declaró solo 280 millones”

Se hubieran podido amortizar esas pérdidas en 5 años y el Barça no hubiera perdido en ningún momento el Fair Play financiero. Pero no sé por qué tomaron esa decisión de hinchar las pérdidas. Incluso, con las pérdidas que eran reales, de no informar que eran por COVID. Y a mí, lo que me sorprende, es que la Liga de Fútbol Profesional, además, emitió un par de informes ese octubre del 2021 indicando que el Barça había tenido un impacto por el COVID de más de 500 millones de euros y, en cambio, la Junta Directiva no aceptó esos criterios de la Liga cuando la Liga estaba explicando realmente lo que había ocurrido.

Sí que me gustaría añadir algo que quizá no se sabe. Luego, cuando el club fue a informar a Hacienda de las pérdidas, a Hacienda no le dijo 555. Le dijo que “555 millones son las aprobadas por los socios del Barça pero hago correcciones” y lo corrigió hasta bajarlo a 280, que eran las pérdidas reales del club. 

P: Lo digo porque, precisamente durante la campaña electoral, hemos estado entrevistando a perfiles económicos de las dos candidaturas finalistas. Estuvimos hablando con el tesorero Ferran Olivé (Laporta) y con Jaume Guardiola (Víctor Font) que, en aquel momento (2021), era el presidente de la Comisión Económica del Barça con Laporta. En ambos casos, en las entrevistas que hemos hecho, dicen que las pérdidas no se inflaron. Los dos contrincantes, coinciden.

Bueno, pues creo que deberían leerse bien la auditoría. En la auditoría que hace ese año el auditor del club, en el informe que hace, dice hay una serie de decisiones que toma la junta directiva que son provisiones y depreciaciones que “nosotros las ponemos porque nos lo indica la junta directiva”. Son provisiones y depreciaciones que habitualmente no se realizan en la actividad recurrente de un club de fútbol. 

“Hinchar las pérdidas fue el gran tiro en el pie de la junta de Laporta”

También leí en vuestra entrevista que (Olivé) decía que el auditor los había obligado. No, el auditor no obliga a nada. Las dos personas que ha dicho que entrevistaron tienen que coincidir porque ellos dos estuvieron en ese momento y las validaron. Pero sí que se hincharon porque ningún club de fútbol, sobre todo en un proceso como la pandemia, se va a poner más pérdidas de las que tiene ni va a reconocer que no son por la pandemia. Y en el caso del Barça hincharon las pérdidas y además dijeron que las pérdidas que habían tenido no eran por culpa del COVID excepto 90 millones de euros. Ese fue el tiro en el pie de la junta de Laporta que hizo perder al Barça el Fair Play financiero que, hoy en día, en marzo de 2026, aún no hemos recuperado. 

P: Pues vamos al Fair Play. ¿El Barça de Bartomeu habría logrado entrar en la regla 1:1 del Fair Play con más antelación? ¿Ustedes tenían un plan de choque? 

No, nosotros no lo hubiéramos perdido. No hubiéramos perdido el Fair Play. No se hubiera perdido el Fair Play porque las pérdidas que provocó el COVID durante el año 2020, que son 128 millones, y en el año 2021, que las reales son 280 millones, se hubieran amortizado a 5 años como se preveía la ley por motivo del COVID. Esas pérdidas habrían sido amortizadas en cinco años y el Fair Play no se habría perdido. Se podría haber reducido algo, pero no perdido. 

P: Hombre, un poco de exceso habría habido. Al final la regla 1:1 también implica es estar excedido. Antes, usted podía fichar lo que quisiera. Con el 1:1 es lo que sale por lo que entra. Y el Barça, actualmente, está todavía más excedido porque si salen 100 millones solo puede meter un salario de 50 o 60 millones… 

Pero la regla del 1:1 es la que existe desde siempre. Desde que se instauró el Fair Play financiero. Entonces el Barça siempre ha tenido. La regla, el Barça la ha ido manteniendo. Y lo cierto es que durante la pandemia, debido a las pérdidas que son por COVID, esa regla se hubiera podido mantener. Seguramente hubiera bajado el nivel, el listón. Seguramente hubiera tenido que salir algún jugador, por supuesto. Pero no hubiera sucedido el problema de ir al 1/4. Eso no hubiera pasado nunca. 

Josep Maria Bartomeu

Josep Maria Bartomeu GALA ESPÍN

P: ¿Afirma usted, por lo tanto, que con Bartomeu de presidente, el Barça nunca habría salido de la norma 1:1?

No, de la norma 1:1 no habríamos salido porque hubiéramos cerrado ejercicios con las pérdidas reales y las pérdidas provocadas por el COVID se podían amortizar a cinco años. No es lo mismo en el caso del año 21 que declares pérdidas de 555 millones que te afectan directamente a Fair Play que decir que son 280 millones y que, encima, se amortizan en cinco años. Entonces te impacta solo en unos 60 millones durante ese año. En lugar de ser 555 millones de pérdidas en 2021, habrían sido 56 millones, exactamente

P: Siguiendo el hilo, entonces, creo que es obligatorio hacerle esta pregunta… Vamos a un momento a Leo Messi. ¿Con Bartomeu de presidente, si usted hubiese seguido, haciendo las cuentas como indica, Leo Messi habría seguido en el Barça?

Yo ya no podía seguir porque era mi segundo mandato y no podía seguir en el club. Pero si alguien hubiera hecho bien los cierres con las pérdidas reales siendo por COVID, Leo Messi hubiera podido seguir. Sobre todo cuando Leo Messi estaba dispuesto a rebajarse el salario de forma espectacular para poder seguir en el club. 

P: Supongo que esto es fácil decirlo, luego hay que hacerlo a la práctica. En su momento creo que lo explicó. Hablaban del Barça Corporate... ¿Usted tenía un plan de choque contra la caída de ingresos de la pandemia? ¿Cuál era ese plan de choque para evitar esta situación? 

Hay dos planes. En el año 2020, los primeros tres meses de COVID que coinciden con la temporada 19-20, el plan de choque fue muy más sencillo. Es decir, reducir al máximo las posibles inversiones que el club hacía y luego hablar con los jugadores de todos los equipos profesionales del club para bajar el salario un 14%. A fondo perdido. Todo el mundo accedió, incluso los jugadores. Porque se habla mucho de esto pero los jugadores de fútbol, de baloncesto, de balonmano, de hockey, de futbol sala, de todos los deportes se bajaron el salario un 14% a fondo perdido, que fue un ahorro para el club importante de alrededor de 90 millones de euros en la temporada 19-20. No era recuperable, era a fondo perdido.

"Messi hubiera podido seguir; estaba dispuesto a rebajarse el salario de forma espectacular"

¿Por qué lo hicimos esto? Porque según el Procicat, y la Generalitat, y el Gobierno de España, en septiembre se volvían a abrir los estadios la pandemia iba a acabar entonces hicimos un plan de choque para esos tres meses. Cuando llegó el mes de agosto del año 2020 se nos informó que los estadios no se volverían a abrir que seguiría toda la pandemia y el confinamiento igual sin posibilidad de movilidad ni tampoco de juntar en grandes espacios la gente. Y fue cuando hablamos con los equipos y decidimos que ese año en lugar del 14 se les bajaría a todos los jugadores un 20% los salarios a fondo perdido. ¿Por qué? Para contribuir a la reducción de ingresos que no tendríamos, adecuar los salarios y aquí fue el gran problema. 

P: ¿Esa fue la famosa mesa de negociación colectiva que se constituyó entre noviembre y diciembre de 2020? 

Sí. La segunda fue esta medida de choque, aparte de reducir los gastos del club para adecuarlos a los ingresos, también fue la reducción de salarios en ese segundo año de COVID. Y allí hubo sus problemas. Los jugadores no estuvieron de acuerdo esta vez en reducirse el salario un 20%. Se empezó una negociación colectiva y esta negociación al final acabó en un cambio de salarios a cobrar menos esos años y a cobrar la diferencia de los años venideros cuando el COVID ya no fuese un impedimento al ingreso. 

Josep Maria Bartomeu

Josep Maria Bartomeu GALA ESPÍN

De hecho varios de los futbolistas de aquella época, Messi, Busquets, Jordi Alba... los que llevaban más años, estuvieron todavía cobrando parte de ese dinero hasta el pasado junio de 2025.

Sí. Yo ya había dimitido cuando se acabó la negociación con los jugadores y los empleados del club y puede ser que se alargase más allá de mucho tiempo, sobre todo pensando en que el Barça recuperaría los ingresos una vez el COVID se acabase y entonces poder pagar esos atrasos a los jugadores. 

 ¿Se tomaron más medidas? 

Más allá de las dos reducciones salariales antes citadas, luego había un proyecto que era el Barça Corporate, con el cual a estas iniciativas empresariales que hemos tenido las íbamos a dotar de un músculo financiero para que creciesen con la entrada de inversores que aportaban no solamente dinero sino que aportaban conocimiento. ¿Para qué? Para mejorar en las tiendas, en BLM, para mejorar en Barça Studios, mejorar en las escuelas... y eso nos aportaría inversores que traían dinero y talento para crecer en estas empresas con el consiguiente aumento de ingresos y los beneficios.

"El plan de choque fueron dos reducciones salariales y luego teníamos el Barça Corporate y la Superliga"

Esto no se llevó a cabo porque yo dimití antes de que se ejecutase. El tercer proyecto interesante --después de las reducciones salariales y el Barça Corporate-- que no pudo ser, era la Superliga Europea. En esos momentos ya se estaba trabajando en una Superliga que a partir del mes de abril o mayo del 21 tenía que aportar una entrada importante de dinero para el club porque la Liga tenía que ir hacia adelante.

P: De hecho, usted anunció el día de su dimisión que el proyecto de Superliga ya estaba en marcha y, posteriormente, Florentino Pérez lo expuso públicamente... 

Más que anunciar, lo que indiqué fue que la junta directiva saliente había aprobado, y tenía aprobado dentro de su paquete de medidas, una que era entrar en la Superliga y que era algo que debía ser aprobado por los socios, que son los propietarios del club.

P: Por lo tanto, dos rebajas salariales, Barça Corporate, Superliga... ¿No había prevista otra rebaja más, entonces?

No, no, con un 20% de reducción de salarios, que en ese entorno estábamos en unos 525 millones de euros de salarios deportivos, era suficiente. Era una reducción, una rebaja de unos 110 millones de euros en los costes del club, que ya era suficiente para poder paliar la crisis del COVID.

P: La Superliga finalmente no salió, con lo cual habría sido un impedimento para usted, como lo ha sido para Laporta. Y el Barça Corporate, si bien era una medida que podía ser útil en aquel momento, porque suponía unos 200 millones de ingresos, podría haber hipotecado el crecimiento, por ejemplo, de BLM, que actualmente ya factura ella sola casi 200 millones anuales...

Bueno, tenía que definirse muy bien, definirse muy bien con los posibles inversores. Había tres inversores muy importantes del mundo del entretenimiento, que tenían interés en ser partners y entrar como inversionistas, aportando no solamente dinero, aportando conocimiento, durante unos años. Luego, a cabo de los años, el Barça recuperaba el 100% de estas empresas. Y las cifras iban entre los 250 y los 400 millones de euros en función de la negociación final.

P: ¿Pero se recuperaban en un corto plazo de tiempo?

Sí, se recuperaban al cabo de unos años,. La idea era recuperar esas inversiones, devolviendo ese dinero a esos inversores con las ganancias que se habían obtenido.

P: Es verdad que el Barça Innovation Hub, las Barça Academies y Barça Studios, quizá no son tan rentables a día de hoy, no generan tanto, entonces sí que era un acuerdo interesante. Pero BLM ahora mismo es la gallina de los huevos de oro, prácticamente. Ella por sí sola ya va camino de generar 200 millones de euros anuales.

Bueno, en ese momento no era una venta de BLM. BLM seguiría siendo del Barça. Era la entrada de un inversor con un porcentaje determinado. Siempre un porcentaje inferior a la mayoría. Era lo que estaba negociando. De todas maneras, en el año 2020, la empresa más valorada era Barça Studios. La más valorada por los inversores. Porque era la empresa que tenía un potencial de crecimiento enorme en contenidos. Era la fábrica de los contenidos del Barça.

"En 2020 Barça Studios estaba más valorada por los inversores que BLM"

Audiovisuales, ¿no? Porque luego, con Laporta ya se transformó en todo el mundo del Token, los activos digitales, el metaverso, el mundo cripto... Vamos, que, al final, el contenido audiovisual perdió peso...

Sí, audiovisuales. Aquello perdió peso porque no lo han seguido. Había unos profesionales al frente de Barça Studios, que luego fueron sustituidos por otras personas. Y el audiovisual, o lo que es el contenido que tenía el Barça, que era un contenido premium, era lo que tenía un crecimiento enorme.

Ustedes hicieron la serie Match Day, por ejemplo.

Sí, claro, la serie Match Day. Había previsto una serie de dibujos animados... Había previsto muchos documentales. También Polseres Vermelles, que creo que al final lo van a seguir haciendo. Había muchos proyectos muy interesantes y te lo he hablado. Y sobre BLM, que era una empresa creada con Nike. Bueno, en el momento que el Barça pasa a ser al 100% propietario de BLM, pues claro, el crecimiento es espectacular. Y ya fue, en aquellos años, uno de los grandes cambios a nivel económico para el club, que es la aportación de BLM a las cuentas del club.

P: Y hablando de BLM, vamos a hablar también de Nike. Porque desde la junta directiva de Laporta, una de las cosas que heredaron, que suelen poner dentro de esa herencia mala, es el contrato de Nike. Dicen que el contrato que el Barça firmó con Nike en 2017 era un mal contrato para los intereses del Barça. Que, por eso, hubo un cruce de demandas, metieron mucha presión y han conseguido recientemente un contrato nuevo del que están sacando pecho. No sé usted qué tiene que decir sobre aquel contrato.

El contrato, en aquel momento, fue presentado como el mejor contrato de Nike con el Barça de la historia. No conozco los detalles del actual contrato, cuál es, qué detalles hay, qué importes y de qué manera. Pero en el año 2017, lo que sí conseguimos fue hacer un contrato de patrocinio con Nike con las tiendas. Porque las tiendas eran de Nike. Y el Barça obtuvimos las tiendas como propietarios, que no lo éramos hasta aquel momento.

P: Pero eso fue en España, ¿no?

 No, no, en España no. En todo el mundo. El Barça tenía algunas tiendas en el extranjero en aquel momento. Recuerdo una tienda que se abrió en China, en la isla de Hainan, que además la abrió Ronaldinho. Y se cerró con la pandemia.

Josep Maria Bartomeu

Josep Maria Bartomeu GALA ESPÍN

 P: El otro tema polémico era el del 'e-commerce', que estaba capado, ¿no?

Eso sí que estaba, era una de las discusiones con Nike en aquel momento. El e-commerce quien se lo quedaba, y fue una discusión que se aclaró con el nuevo contrato, pero en el contrato que hablábamos antes, el Barça era propietario de todas las tiendas. Y podía abrir tiendas donde quisiese.

 P: Y el otro tema que parece positivo con el nuevo contrato es el tema de comerciar con la marca propia. El hacer prendas vintage Barça que no llevan el logotipo de Nike y al parecer también el Barça tenía problemas para la distribución. ¿Nike les ponía pegas?

Lo que se hizo en aquel momento es que la ropa propia se hacía igualmente y, sí, era un problema. Nike no quería que el Barça tuviese su línea de ropa deportiva-casual diríamos, no deportiva. Y el Barça empezó a hacerlo. Lo querían hacer ellos y nosotros pensábamos que lo podíamos hacer con otro tipo de empresas.

"Nike no quería que el Barça hiciese su marca propia de ropa casual"

P: Entonces, ¿tenían restricciones de Nike en ese sentido?

Bueno, no eran restricciones, el contrato tenía sus interpretaciones. Cada uno interpretaba el contrato a su manera. Y esas interpretaciones tenían que materializarse y clarificarse.

P: Diría que este fue uno de los motivos por los que la junta de Laporta acabó yendo a juicio con Nike...

Bueno, yo creo que a veces antes de ir a juicio es mejor hablar y sentarse con las empresas, y sobre todo con Nike, que es un patrocinador con más de casi 30 años de colaboración con el Barça. A veces antes de ir a un pleito es mejor quizás sentarse y deformarse.

P: Precisamente en Culemanía hemos publicado hace poco, entresijos de aquella negociación que se resolvió en París, en la eliminatoria de Champions de ida con el Barça de Xavi. Ahí hubo una reunión a tres bandas de personas de Nike, del Barça y también de Spotify, que Spotify estaba implicada por el tema del logo en la camiseta y quiso intermediar para que se resolviese ese conflicto. Pero bueno, como es sabido, la persona clave, según dice Joan Laporta, fue Darren Dein, un exagente de jugadores.

La verdad es que a mí se me hace difícil entender el por qué hace falta terceras personas para poner de acuerdo a dos partners como Barça y Nike con tantos años de historia. Es difícil entenderlo.