La icónica celebración de Leo Messi al marcar un gol, con los dedos señalando al cielo, en memoria de su abuela Celia

La icónica celebración de Leo Messi al marcar un gol, con los dedos señalando al cielo, en memoria de su abuela Celia EFE

Palco

Bartomeu renovó dos veces a Messi en 2017: la ‘oferta’ de 400 millones de euros que hizo temblar los cimientos del Barça

La salida de Neymar al PSG simboliza el principio del fin de una era de éxitos donde la ambición económica se acabó imponiendo al hambre deportiva y la masa salarial rebasó todos los límites

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Josep María Bartomeu ha visitado este viernes la redacción de Culemanía y Crónica Global para hablar, largo y tendido, sobre el final de su presidencia en el FC Barcelona. En una entrevista que se publicará en los próximos días, el expresidente azulgrana defiende su gestión al frente del club y valora los muchos comentarios que se hacen sobre su "mala herencia" en contraste con la poca cosa que se escucha sobre la "buena herencia" de su mandato: se ganaron 13 títulos bajo su presidencia, se construyó el Barça Femenino que se ha convertido en la envidia de Europa, se firmaron fichajes como Pedri y el fútbol base incorporó a una hornada de jóvenes talentos que ahora triunfan con el primer equipo: Lamine Yamal, Cubarsí, Bernal, Fermín, Gavi, Balde o Casadó.

Uno de los nombres propios de esta entrevista es el de Leo Messi, al que Bartomeu se refiere en distintas ocasiones. Llama la atención como, al ser preguntado sobre la inflación de la masa salarial, el expresidente rememora el fatídico verano de 2017, donde se comenzó a torcer todo para su junta directiva. La marcha de Neymar al PSG supuso el principio del fin de su gobierno, pero el expresidente ha sacado a relucir un argumento mucho menos manido y no por ello menos interesante: la oferta que pretendía sacar a Messi del Barça por 400 millones de euros.

Renovación como regalo de boda

Desde Culemanía hemos tirado de hemeroteca para contrastar los detalles de la información otorgada por Bartomeu y sorprende recordar cómo Leo Messi fue renovado dos veces en un solo año. En ese mismo 2017, el Barça acordó la renovación de Leo en el mes de junio, justo antes de su cumpleaños y de su boda con Antonella Roccuzzo. El astro argentino tuvo que firmar aquel contrato por mail pero puede afirmarse sin miedo al error que fue, posiblemente, uno de los contratos más efímeros de un jugador del primer equipo del Barça: en noviembre del mismo año volvió a ser renovado.

Leo Messi besa a Antonella Roccuzzo el día de su boda, el 30 de junio de 2017

Leo Messi besa a Antonella Roccuzzo el día de su boda, el 30 de junio de 2017

Aquella primera renovación no solo suponía una sustancia mejora salarial para el genio rosarino, sino que incrementó su cláusula de rescisión de los 250 a los 400 millones de euros. Un movimiento que se llevó a cabo, en parte, por las constantes ofensivas que llegaban desde la Premier League. En concreto, el Manchester City estaba pujando fuerte, pero no por orden de Pep Guardiola, sino del jeque propietario del club en Abu Dhabi, Mansour bin Zayed Al Nahyan, que quería al mejor jugador del mundo en su club.

400 millones de cláusula en junio

No se salió con la suya el City y Bartomeu decidió blindar a Messi con esos 400 millones de cláusula. O, al menos, creyó que así lo blindaba, pero nada más lejos de la realidad. Aquel verano, el presidente azulgrana comprobó en sus propias carnes la poderosa inflación del mercado cuando el PSG abonó la cláusula de rescisión de Neymar Júnior: 222 millones de euros que le convertían en el traspaso más caro de la historia del fútbol.

Neymar Jr con Nasser Al Khelaifi en su presentación con el PSG

Neymar Jr con Nasser Al Khelaifi en su presentación con el PSG EFE

Después de aquello, al Barça le llegó la información de que desde los países árabes se estaba moviendo otra operación de dimensiones exageradas. 400 millones de euros fueron depositados en una cuenta corriente extranjera y, al parecer, tenían por objetivo pagar la cláusula de Leo Messi. Probablemente, nunca se sabrá si es verdad o no, pero en el Barça lo creyeron y aceleraron otra renovación exprés del astro argentino que se firmó en noviembre de 2017.

700 millones de cláusula en noviembre

La cláusula de rescisión de Leo, que había subido de 250 a 400 millones en junio --el acuerdo se hizo oficial en julio--, pasaba seis meses después de 400 a 700 millones de euros. Un blindaje que Bartomeu vio necesario para que no se desmontase el mejor equipo del mundo tras la salida de Neymar, pero que supuso pagar un precio muy alto.

Bartomeu firma la renovación de Leo Messi con el Barça en 2017

Bartomeu firma la renovación de Leo Messi con el Barça en 2017 FCB

Messi accedió a una nueva renovación para incrementar su cláusula, pero, obviamente, reclamó un salario más elevado como contraprestación. Así nació el mayor contrato deportivo de la historia del FC Barcelona y, posiblemente, de la historia del fútbol. Lo desglosó el diario El Mundo en su momento: 555 millones de euros en cuatro temporadas. O lo que es lo mismo, 138 millones de media, entre fijos y variables, hasta 2021.

El mayor contrato de la historia

Otros jugadores como Gerard Piqué, Sergio Busquets, Jordi Alba o Luis Suárez también reclamaron mejoras salariales a partir de ese momento. Utilizaban ofertas de grandes clubes europeos y comparaban sus fichas a las de otros jugadores de primer nivel como Sergio Ramos o Touré Yaya. El entonces presidente accedió para evitar que se desmontase el equipo.

La imagen icónica de Leo Messi, con la grada del Barça rendida a sus pies, tras obra la remontada milagrosa contra el PSG

La imagen icónica de Leo Messi, con la grada del Barça rendida a sus pies, tras obra la remontada milagrosa contra el PSG FCB

En cuanto a la oferta de 400 millones, Bartomeu no ha querido desvelar los detalles ni el club que estaba detrás de la misma. Sin embargo, descartado el PSG, que ya invirtió casi 400 millones aquel año entre Neymar y Mbappé, solo quedaban dos alternativas: Chelsea y Manchester City.

Presión desde los países árabes

Tras recabar información acerca de la procedencia árabe del dinero y tras cotejar informaciones que se publicaron en 2018, la conclusión es que era el City el club que insistía por Messi. El mismo club que lo habría acabado fichando de haber prosperado el burofax que Messi envió al Barça en verano de 2020, tras el 2-8 contra el Bayern en Lisboa.

Nasser Al-Khelaifi, junto a Leo Messi durante su presentación con el PSG / REDES

Nasser Al-Khelaifi, junto a Leo Messi durante su presentación con el PSG / REDES EFE

Messi montó en cólera cuando la primera decisión que tomó Koeman fue informar a Luis Suárez de que no contaba con él. El burofax estuvo a punto de dinamitar las relaciones de Messi con Bartomeu, pero el astro argentino se quedó y el presidente dimitió a los pocos meses, en octubre de 2020. Unos meses después, regresó Laporta a la presidencia y, al acabar la temporada, Messi se fue del Barça sin dejar ni un solo euro en la caja. No acabó en el City, sino en otro club con capital de Oriente Medio, el PSG.