Joan Laporta y Rafa Yuste saludan a Ronaldinho en el Parque de los Príncipes

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El partido de Champions que evitó el divorcio definitivo entre Nike y el Barça en 2024: cumbre a tres bandas en París

El club presidido por Joan Laporta esquivó los tribunales 'in extremis' gracias a la intervención de varios actores para rebajar tensiones en el conflicto con la marca norteamericana

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El FC Barcelona y Nike celebraron las bodas de plata en 2023 enfrascados en un litigio múltiple, con varias demandas cruzadas. La marca norteamericana sometía al club azulgrana mediante un contrato desfasado que cortaba las alas a la línea de negocio comercial, y rechazaba revisar las condiciones hasta la caducidad del vínculo, en 2028. El Barça precisó de la intervención de un tercer actor como Spotify, el otro main sponsor por excelencia, y de la irrupción de un intermediario que enlazó las tres partes.

El club presidido por Joan Laporta activó una maquinaria de presión para agitar el árbol y que el gigante de Oregón reaccionase. Por su parte, la marca deportiva también libraba una guerra fría y dejó de suministrar material a la entidad catalana. No obstante, cuando el choque de trenes se presentía en los tribunales en 2024, apareció una milagrosa cumbre en París. Un partido PSG-Barça (2-3) de Champions League evitó el divorcio definitivo y sirvió de punto de inflexión para encaminar el "mejor contrato de la historia".

Contrato obsoleto

La institución barcelonista sufría una posición de inferioridad que limitaba su marca comercial. Nike ejercía una posición dominante en la comercialización de los productos del Barça, y Barça Licensing & Merchandising (BLM) filial gestora del retail carecía de la potestad contractual de fabricar y distribuir productos de la marca blanca del club.

La compañía norteamericana se negaba a perder sus privilegios y no quería ni oír hablar de una renovación. "Esta negociación con Nike fue muy compleja, porque teníamos un contrato que vencía en 2028 y Nike nos decía, ‘oye, ya os espabilaréis’. Entonces decíamos ‘no, no, no, tenemos un contrato firmado, pero creemos que esto vale mucho más en el mercado'. Y, sobre todo, 'nos estáis imposibilitando vender más a través de nuestra empresa BLM’, que sería en el comercio electrónico", explicó Ferran Olivé, extesorero y miembro de la junta electa del Barça, en entrevista con Culemanía.

"Diez demandas cruzadas"

El club tomó la decisión de "tensar el contrato de Nike" para obtener condiciones más ventajosas y justas, a ojos de la plana mayor que encabezaba Laporta. En primer lugar, confeccionó sus propias camisetas sin el logotipo de la marca estadounidense para preparar una posible ruptura. Aquellas 300.000 unidades nunca salieron a la luz, pero sirvieron de medida de presión. Darren Dein, intermediario británico que ya había intervenido en las negociaciones con Spotify, trajo una oferta de Puma para suceder a la multinacional de Oregón en el contrato de equipamiento deportivo.

Darren Dein, intermediario del Barça en el acuerdo con Nike

Darren Dein, intermediario del Barça en el acuerdo con Nike

Los desencuentros escalaron hasta el extremo de tener "diez demandas cruzadas cada uno" y "momentos de gran tensión", recordó Olivé. Con esto, Nike tampoco salía bien parada de aquella: "Como medida de presión, no nos suministraba ropa que nosotros le pedíamos. Nos paraban la máquina de vender. A ellos también se les estaba agotando el crédito como institución por el conflicto con el Barça".

Coincidencia decisiva

La coincidencia más fortuita, pero decisiva, propició el milagroso alto el fuego en los tribunales. Heidi O'Neill, presidenta de Nike en aquel entonces, también desempeñaba un papel como miembro del consejo de administración en Spotify. La plataforma musical sueca también empujó para limar asperezas, puesto que, indirectamente, también sentía su reputación dañada por el conflicto: "Aquí aparece una persona que es Darren Dein. Él tiene una gran relación con Spotify y dentro del consejo de administración de Spotify estaba la presidenta de Nike. Darren empieza a hablar con las dos partes, con Spotify, para que se pongan en contacto. En una reunión, la presidenta le dice ‘tenemos que arreglar esto, porque Spotify también nos vemos dañado con esta historia’".

Heidi O'Neill, expresidenta de Nike y miembro del consejo de administración de Spotify

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La futura equipación alojaría con el logotipo de Spotify, pero omitiría la tipografía de Nike: "Nosotros fabricamos una camiseta en la que aparecía Spotify, pero no aparecía Nike. Ellos decían, ‘nos sentimos dañados’. Darren es quien realmente arregla esta situación". Así, Darren Dein puso de acuerdo a las tres partes en el escenario más inesperado, un PSG-Barça celebrado el 10 de abril de 2024: "Si no hubiéramos rebajado esto a partir de una reunión en París que jugábamos el PSG-Barça, íbamos a un conflicto legal importante".

Reconciliación de 1.700 millones

La cumbre a tres bandas sentó las bases de una reconciliación astronómica, tasada en 1.700 millones de euros, como ya desveló Culemanía en primicia. El Barça y Nike acordaron costear una comisión del 2,9% al artífice de la entente. Dein se embolsará 49,2 millones, repartidos a lo largo de los 14 años de contrato hasta su conclusión en 2038. El club de la capital catalana asume el 1,65%, unos 28 millones, mientras que la marca de ropa deportiva abonará el 1,25%, otros 21,2 kilos.

La asamblea del Barça ratifica el acuerdo con Nike

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Sin contabilizar el propio dinero inyectado por Nike fruto del patrocinio, BLM ya bordea los 200 millones de facturación anual, es decir, prácticamente el doble que los 107 millones cosechados en el curso 23-24. El nuevo vínculo quitó las ataduras geográficas al e-commerce, dio luz verde para vender productos de la marca blanca y también para abrir Barça Stores fuera de España.

La mera rúbrica del contrato reportó al FC Barcelona un signing bonus insólito de 155 millones que se prorratea entre los 14 cursos. Por si esto fuera poco, los ingresos por dicha esponsorización aumentan entre 45 y 48 millones anuales hasta 2028 y escalarán de 58 a 60 millones entre 2028 y 2038.