El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, se desmarca de la investigación por supuesta estafa de 100.000 euros a una inversora del Reus Deportiu CF en 2016. El máximo dirigente del Barça ha declarado en la Ciutat de la Justicia como investigado y ha negado la existencia de fraude o engaño. El mandatario barcelonista ha esgrimido a través de su abogado Jordi Pujante que, en todo caso, habrían podido incurrido en "un incumplimiento contractual" que no constituiría delito penal y se tendría que desencallar por la vía civil.
Joan Oliver, expropietario del club reusense, y Xavier Sala i Martín, exdirectivo y extesorero del Barça, se han ausentado de sus citaciones como investigados ante el Juzgado de Instrucción 22 de Barcelona. Sus respectivos abogados han alegado que no habían recibido la notificación. El vicepresidente deportivo del club azulgrana, Rafa Yuste, ya había acudido a declarar, también como imputado, la semana pasada. Laporta solo ha manifestado ante los medios a su salida de los juzgados que su comparecencia ha ido "muy bien".
"Ni estafa ni engaño"
En cambio, el representante de Laporta en los juzgados sí que ha asegurado a la prensa que no hubo "en ningún caso una estafa o un engaño" constitutivo de delito. En todo caso, ha catalogado el problema de impagos de posible "incumplimiento contractual" que tendría que resolverse por la vía civil. En su comparecencia, Jan también se ha desvinculado de CSSB Limited, la sociedad radicada en Hong Kong que percibió 42.420 euros inyectados por la querellante. Dicha filial pertenece a Core Store, la compañía cofundada por el presidente del Barça, Oliver, Yuste y Sala i Martín. La citada matriz poseía el 57% de las acciones de la entidad tarraconense.
Joan Laporta, abordado por los periodistas a su salida de su declaración por el 'caso Reus'
Laporta ha negado su implicación en la gestión de ambas empresas y ha asegurado que no conocía a la denunciante. El presidente del Barça sostiene que no firmó nada y que tampoco participó como gancho para la captación de inversores, a pesar de que su figura aparecía en los folletos publicitarios. Uno de los ejes sobre los que gravita la investigación trata sobre el supuesto uso de la credibilidad y notoriedad profesional del abogado catalán y el resto de imputados para atraer accionistas. Laporta ha declarado que se ha intentado devolver el dinero a la afectada. El abogado de la acusación, Pepe Oriola, ha reconocido que hasta la fecha ha ingresado un 75% del crédito y los intereses, alrededor de 35.000 euros.
104.000 euros invertidos
En 2016, la mujer afectada se informó a través de una agente de banca privada de "dos oportunidades de inversión, vinculadas entre sí" y avaladas por unas "condiciones atractivas". Por un lado, inyectó 54.000 euros en CSSB Limited para impulsar la constitución de una academia en China para la formación de futbolistas en el Beijing Institute of Technology FC. Core Store había adquirido el 50% de las acciones de este club de la tercera división china para intercambiar futbolistas y generar beneficios a través de la venta de jugadores.
Joan Laporta y Joan Oliver
Por otro lado, la denunciante invirtió 50.000 euros en Core Store mediante un crédito participativo a cinco años para respaldar el ascenso del Reus de Segunda B a Segunda A, con una rentabilidad del 6%. Joan Oliver estampó su firma en ambas operaciones. El préstamo se renovó en 2023, sin la obtención del rendimiento pactado. La víctima solo pudo recuperar 12.500 euros como muestra de buena voluntad, un importe que habría aumentado hasta los 35.000 euros.
