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Xavi Espart, Gerard Martín y Gavi defienden una acción en el Elche-Barça de la Liga

Xavi Espart, Gerard Martín y Gavi defienden una acción en el Elche-Barça de la Liga EFE

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El alma y la vida

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Algo se muere en el alma cuando un canterano del Barça se va. En especial si no solo ha debutado con el primer equipo, sino que además su fulgor se ha sostenido a lo largo de al menos una temporada. Por eso a la cristiana resignación por salidas lógicas como las de Tommy Marqués, Jofre Torrents o Héctor Fort se une en este mercado veraniego el sentido luto ante el que parece inminente destierro de dos referentes de la cantera azulgrana con, hasta ahora, dorsal merecidamente en propiedad: Marc Casadó y Alejandro Balde.

No por anticipado es menos triste el caso de Marc, un mediocentro corajudo pero también de limitaciones obvias con el cual ni siquiera el Xavi más arrojado se atrevió a contar más allá de aumentar la competitividad en los entrenos. Por circunstancias, durante unas semanas fue el pilar que sostuvo el primer gran Barcelona de Hansi Flick. Y es posible que aquellos partidos sigan siendo los mejores del equipo azulgrana con el técnico alemán en el banquillo. O quizá somos todos unos románticos empedernidos. Pero fue muy bonito que un obrerete del fútbol como Casadó saliera a dar fluidez y asistencias a Lewandowski contra el Madrid en ausencia de Frenkie y Marc Bernal. Pese a tan magnífico desempeño, el tiempo implacable que platea nuestras sienes ha cambiado el destino de un futbolista a quien la primera remesa de títulos de Flick pertenece sin discusión, pero la segunda recuerda solamente como comparsa. Buena parte del barcelonismo desearía que se quedara pese a su pérdida de ascendente, y quizá así suceda. Pero es comprensible que la planificación deportiva de un equipo que aspira a mejorar pase por elevar su suelo además de su techo.

Con Alejandro Balde sí que cabe mayor controversia, puesto que incluso tras la llegada de Joao Cancelo partía como teórico titular para este curso. El hecho de iniciar la pretemporada con plena salud parecía poco menos que un vendaval de viento a favor para el lateral zurdo. También la escasez de los refuerzos en la zona defensiva, los cuales se entendían sacrificables en tanto en cuanto la prioridad parece inmunizar la delantera y el medio campo lo máximo posible a las puntuales ausencias y bajones de Pedri, Raphinha o Lamine Yamal. Sin embargo, su crédito para estar desconectado del equipo ha caducado, y tanto su entrenador como la dirección deportiva azulgrana parecen decididos a atornillar el final de un mercado que se antoja crucial para catapultar al Barça al siguiente nivel con la ayuda de 'Yorye' Mendes, agente del propio Balde e intermediario de postín gracias al emporio Gestifute. Quizá incluso hasta el punto de lubricar la llegada del anhelado '9' antes del 1 de septiembre.

Irónicamente, pocas horas después de que Julián Álvarez fuera arrojado a los pies de los indios en el Metropolitano —donde, por supuesto, el Atlético se dejó los dos primeros puntos de la temporada—, el tercer proyecto de Flick debutó en Elche. Lo hizo con el bullicioso Xavi Espart sufriendo en el lateral zurdo, un calor pegajoso, muchos jugadores cansados y un once remendón. Pero también con un guion clásico: dos errores de los franjiverdes en la salida de balón activaron sendos latigazos de Raphinha y Adeyemi, el Barça rompió a golear cuando su rival se desordenó, Joan Garcia rubricó su primera portería a cero de la campaña, y a otra cosa. La Liga es la vida, y el jueves, contra el Athletic, habrá batalla. Y de aquí al final del mercado, aún mucha tela que cortar.

Nos vemos en Twitter: @juanblaugrana