Balde Barcelona
Cuando ya sólo quedan horas para el cierre del mercado de fichajes de verano del 2026, pendientes de si finalmente el Barça logrará incorporar un delantero puro, existe una carpeta que la última semana se encuentra pendiente en las oficinas las blaugranas, la de Alejandro Balde.
Que Flick le dejara fuera de la convocatoria para el estreno de Liga ante el Elche encendió todas las alarmas, en lo que parecía un movimiento pensado para la salida de un jugador al que se tenían dudas y cuyo futuro no estaba claro, aunque la voluntad del lateral era la de triunfar de blaugrana, el club de su vida.
La temporada de Balde fue aceptable tirando a regular, lejos del primer curso de Flick en el que estuvo estelar, o del nivel exhibido cuando le quitó la titularidad a todo en referente como era Jordi Alba, un pasado que también debería pesar para decidir el futuro, pues una temporada más floja tampoco puede ser determinante, y más tratándose de un jugador de sólo 22 años, con mucho talento y también margen de mejora.
Otro tema sería que Hansi Flick, que se ha ganado totalmente el derecho a decidir qué jugadores quiere en su equipo, hubiera visto algo en Balde que no le ha gustado, pero incluso en este caso, ahora es tarde para plantear la salida del lateral, pues su marcha debilitaría la plantilla a muy pocos días para el cierre del mercado y obligaría a un movimiento de última hora.
Vaya por delante que en ningún momento se cuestiona a Hansi Flick ni existe ningún tipo de división respecto a su persona, pero si la voluntad del técnico o de Deco era prescindir de Balde, el momento era antes, en el mes de julio y cuando el Barça podría haberse lanzado a fichar a otro jugador, como Grimaldo o, incluso, Cucurella, que demostró lo que realmente le importaba el club y no hubiera encajado igual que Cancelo, Balde o el citado Grimaldo.
Ese momento daba margen de sobra al Barça para preparar un relevo de garantías, algo que no ocurre ahora con el cierre del mercado a la vuelta de la esquina y poco margen de reacción, pues una salida de Blade ahora obligaría a Deco a acudir al mercado y fichar un relevo, o bien, modificar el sistema defensivo, desplazando a Gerard Martín, a Xavi Espart y fichando a un central o apostar por Cortés.
Demasiados movimientos que únicamente debilitarían a una plantilla que con Balde y Cancelo queda perfectamente equilibrada, con dos laterales de garantías para competir todos los títulos, y con un Balde que, consciente de la amenaza de Cancelo, está obligado a trabajar duro para recuperar su mejor versión y seguir creciendo.
Cuesta entender el hate recibido por un jugador tan joven, cuando en el otro lado Koundé hizo peor temporada y su posición está todavía mejor cubierta con Eric Garcia y Xavi Espart, sin que se haya señalado públicamente al francés como ha pasado con el canterano, por lo que a estas alturas es mejor una plantilla con ambos laterales y más alternativas en la defensa, pues Koundé puede jugar de central (especialmente tras la salida de Araujo y las dudas con Christensen) y con Balde no hay que desplazar ni a Xavi Espart ni tampoco a Gerard Martín.
Otra opción sería la incorporación de Jorge Salinas del Racing, futbolista que el Barça ha intentado incorporar, muy joven y con potencial, aunque todavía debe crecer y lo tiene todo por demostrar, algo que no ocurre con Balde.
La operación Salinas debería ser parecida a la de Bisiwu, Hamza o Pacífico, o incluso, dejarle cedido en el propio Racing, porque su llegada hoy no mejoraría la plantilla con la salida de Balde, por lo que la mejor solución para todos es que el lateral siga de blaugrana.
Hay que recordar que el curso pasado Jofre Torrents irrumpió con mucha fuerza en la pretemporada, pero que tras la lesión no ha recuperado su nivel y ha terminado saliendo del club rumbo al Ajax, por lo que una nueva salida en el lateral izquierdo debilitaría al equipo y obliga a fichar, aunque Xavi Espart pueda cumplir con creces en una posición que no es la suya.
Y tengamos una cosa muy clara, hoy por hoy no hay en el mercado un lateral joven mejor que Alejandro Balde, un jugador que ha entendido el mensaje y sabe que tiene una dura competencia con Cancelo, por lo que toca hacer un reset, ponerse a trabajar y tener la confianza de que Flick volverá a sacar la mejor versión de un lateral que puede marcar una etapa en el Barça, si somos capaces de tener la paciencia que tenemos con otros jugadores y entender que la juventud a veces es complicada.