José Mourinho dirige un entrenamiento del Real Madrid en el Estadio Alfredo Di Stéfano EFE
El Real Madrid siempre le pasa la mano por la cara al Barça. Eso es tan indiscutible como observar sus últimos fichajes para echarse las manos a la cabeza y empezar a temer, otra vez, el desastre que se avecina esta temporada en la capital catalana. A temblar se ha dicho.
Entre las trampas y el ridículo se mueve el club barcelonista mientras que el madridista lo borda. Como siempre. O hasta mejor que nunca. Menudos linces al lado del señor Anderson Luis de Souza, bajo cuya responsabilidad deportiva el Barça solo ha celebrado en dos temporadas cinco trofeos, casi el triple que el SuperRealMadrid.
Hay que gritar y ponerse a cubierto… Y no digamos ya cuando Florentino, el señor Pérez, le regale a Mourinho al bueno de Yan Diomande gracias a saber qué tipo de negocio que le permita pagar los cientoymuchos millones de euros que demanda el RB Leipzig y le sume a Rodri. El acabose.
El relato en Madrid
Esperando al mediocentro español, el marfileño, de 19 años y que en el verano de 2025 dejó el Leganés por 20 millones, acompañará a Cucurella, Dumfries, Konaté, Bernardo Silva y Espí. Todo esto un año después de invertir casi 170 millones en Huijsen, Carreras, Alexander Arnold y Mastantuono, aquel juvenil argentino mejor que Lamine Yamal y al que le busca el Madrid ahora (y con urgencia) acomodo fuera del Bernabéu…
Si recapitulamos, observaremos que el Barça incorporó en el verano de 2025 a Joan García, Marcus Rashford y Roony Bardghji, sumándose Joao Cancelo en invierno. Bien. Del portero no hace falta decir mucho porque su rendimiento ha sido tan inmediato como indiscutible; Cancelo sorprendió para bien. Tanto que se trabaja en su fichaje definitivo. El sueco, vale, pues mal. No respondió a lo esperado y deberá salir como ya lo hizo Rashford, cuya figura no enamoró pero sus números (13 goles y 13 asistencias) silencian cualquier intento de burla procedente de ese madridismo, y entorno, siempre puesto en su discurso tan chulesco como desafiante. Y a menudo embustero. Dejémoslo en erróneo (por no decir mentiroso).
Los fichajes de 'Floren'
O díganlo, ¡qué carambas! Puede decirse porque se repite por cualquier circunstancia. “Me fui hace casi once años de España, regresé y el Barcelona sigue teniendo las mismas Champions”. Esta afirmación la puso en boca de José Mourinho uno de esos señores mediáticos que vacila y no duda en inventarse lo que sea necesario. Solo recordar que el entrenador portugués abandonó España en 2013 y el Barça ganó la Champions en 2015, cinco semanas después de que Mou conquistase la Premier League al mando del Chelsea…
Mentir es gratis… Y sentar cátedra también. El mismo gurú que en mayo de 2025 consideró que el fichaje de Huijsen poco menos que sentenciaba la diferencia entre Madrid y Barça ahora sostiene que el campeón ni ha sabido ni sabe ni, probablemente, sabrá, reforzarse como precisa, mientras que el aspirante, como acostumbra, ha fichado estupendamente.
Menuda locura pagar 80 millones de euros por Anthony Gordon, mundialista con Inglaterra, pudiendo pagar casi el doble por Diomande. Como también es muy mucho más acertado, SIN DISCUSIÓN, invertir 105 millones entre Carreras y Cucurella en dos veranos para cubrir el lateral izquierdo que gastar entre 22 y 30 por un delantero como Adeyemi.
Mafias, denuncias y risas
Igualmente se pasará por alto ya lo sucedido en el reciente Mundial, donde el Barça y la Masía han sido la columna vertebral de esa España campeona mientras que el Madrid… ¿Qué? Intentó apropiarse de Cucurella. Tan divertido como ridículo.
Luego, después, está el tema de qué pasa cuando quieren unos fichar al Julián Álvarez de turno y pretenden los otros hacer lo propio con el Yan Diomande. O al mismo Rodri sin que el Manchester City sepa a qué atenerse.
Alrededor del Real Madrid nadie ha dicho una palabra acerca de la forma en que el club se ha acercado a los futbolistas. Refiriéndose al Barça, al que se le ocurrió presentar una oferta por Julián, se le tacha de mafioso, se le denuncia y todo lo que sea menester y/o necesario. El productor de cine, siempre tan sumiso con el vecino merengue, llegó a hacer un papelón con la supuesta oferta por el delantero argentino. Qué simpáticos ellos…
Las canteras
También, faltaría más, hay que constatar lo magníficamente que el señor Pérez, Don Florentino, negocia con La Fábrica, ese lugar del que el primer equipo merengue ni sabe, ni quiere, ni puede, nutrirse. Y nada de preguntarse la razón por la que el mismo Álvaro Arbeloa que en la segunda mitad de la pasada temporada apenas contó con Gonzalo en el Madrid ahora le ficha para Fulham como si fuera un goleador excepcional.
Por cierto, los 70 millones de euros publicados y proclamados que cobra el Madrid se quedan en poco más de la mitad. Otra mentirijilla… El Barça, en cambio, no debe saber gestionar su cantera a pesar de que Lamine Yamal y Cubarsí, Fermín y Gavi, Gerard Martín, Èric Garcia, Balde, Bernal o Casadó formen parte activa del primer equipo.
¿Del primer equipo? ¡Del campeón! Repítanlo sin complejos. Pueden preocuparse, claro, por si habrá o no un recambio para Lewandowski, pero a partir de ahí a cualquier vacilada en clave merengue debieran responder con una sonrisa de oreja a oreja, interrogándose por la razón por la que el Madrid tiene dinero infinito y preguntando a los gurús mesetarios cuándo recuperarán el comodín de Negreira, hoy, claro, fuera del plano porque el Real Madrid blablablá…