Frenkie de Jong controla un balón en el Países Bajos-Japón EFE
Acabado el Mundial 2026, dos mediocentros han regresado a la actualidad del Barça (y del Real Madrid) por cuestiones muy diferentes, como son Frenkie De Jong y Rodri Hernández.
En el caso del holandés, su nombre vuelve a salir a la palestra de forma muy negativa, ha vuelto de su selección con una importante lesión que le dejará fuera de combate unos tres meses y que ha provocado un fuerte malestar en el Barça, pues esta nueva afectación se agravó por seguir disputando el Mundial pese a estar lesionado.
Ciertamente, que un capitán del equipo se reservara durante el tramo decisivo de la temporada y forzara con la selección es algo que preocupa y molesta, aparte de que vuelve a poner de manifiesto el eterno debate sobre el rendimiento de De Jong en el Barça, el juego del equipo con él en el terreno de juego y su elevado salario.
Aunque Frenkie haya culpado a los servicios médicos de su selección, es evidente que ha preferido forzar con Holanda y reservarse con el Barça, algo que parece inadmisible para un jugador que debería ser decisivo e importante en el equipo de Hansi Flick. Obliga a una reflexión, pues su puesto está más que cubierto y ya hace tiempo que lo mejor hubiera sido un traspaso y que liberara masa salarial al terminar con su elevada ficha en el Barça, aunque esta lesión complica su salida.
En el caso de Rodri, su nombre aparece en el apartado positivo, pues ha sido uno de los jugadores más importantes del Mundial (personalmente, por debajo del nivel de Messi y Cubarsí), y parece que quiere volver a la Liga, donde emerge por encima de todo el Real Madrid y, después, el Barça.
Es una obviedad que se trata de un gran jugador, de 30 años, cuyo coste sería elevado (entre 60 y 80 millones de traspaso), para cubrir una posición que el Barça ya tiene cubierta, pues el futuro culé en el mediocentro defensivo tiene nombre y apellido: Marc Bernal.
Que nadie se plantee fichar a Rodri. El Barça tiene posiblemente al heredero de Sergio Busquets y al mejor jugador de su posición en un futuro muy próximo con Bernal, que esta temporada tendrá el reto de consolidarse en la titularidad, olvidar su dura lesión y convertirse en la mejor pareja de baile para Pedri.
Tal como se ha demostrado, el juego del Barça mejora con Bernal en el doble pivote al lado del canario; se vuelve más vertical y directo, sin las pausas sin sentido de De Jong, por lo que el relevo está asegurado y no es necesario fichar a un Rodri que taparía la proyección de un Bernal que es futuro y, prácticamente, presente.
Al margen, Rodri puede ser un gran jugador, pero no ofrece el mismo futuro con 30 años que un Bernal que con 19 ya ha demostrado estar sobradamente preparado. Ni debe asustar su posible fichaje por el Real Madrid; es presente, pero no futuro, en un equipo con demasiados egos.
Además, no hay que olvidar que el Barça tiene, al margen de Pedri y Bernal, a un Gavi que también ha dado un paso adelante y ha demostrado de nuevo su encaje en el equipo y su valía, y a un Marc Casadó que también tendría su sitio si sale De Jong, aparte de que demostró en la primera temporada de Flick que estaba sobradamente preparado para asumir la titularidad, con un juego más vertical y directo, sin que esta temporada se le hayan dado las oportunidades que merecía.
Y por si esto no fuera suficiente, este Mundial también ha demostrado que Dani Olmo puede encajar perfectamente en la posición de Pedri, lo que liberaría, si fuera necesario, un sitio en la mediapunta, donde Fermín también aporta prestaciones muy interesantes, e incluso podría situarse un Raphinha que pasaría a ser compatible en el mismo momento con Gordon, lo que deja más posibilidades y opciones que no dudas y preocupaciones.
Con todo ello, la salida de Frenkie De Jong estaría más que cubierta, liberaría una de las fichas más altas de la plantilla, generaría Fair Play, dejaría espacio a otros jugadores importantes y cerraría el capítulo y las dudas que siempre ha generado el holandés en el Barça, donde nunca ha demostrado lo suficiente y tampoco ha apostado igual que con su selección.
Y no debe haber debate por Rodri, ni debe preocuparnos ni tampoco asustarnos; el futuro es de Marc Bernal. Sigamos apostando por la Masía porque, junto a Pedri, ya se ha demostrado que Gavi, Casadó, Dani Olmo y el propio Bernal están llamados a liderar una nueva etapa, donde el mejor medio del campo del mundo seguirá siendo blaugrana.
Bernal y la Masía son el futuro, mientras que Rodri y De Jong pronto deberían formar parte del pasado.