Ansu Fati está cerca, a su pesar, de acordar su fichaje por el AS Monaco, que discute con el Barcelona las condiciones definitivas de un traspaso cifrado en julio de 2025 en once millones de euros y que pretende el club monegasco rebajar para hacer frente al salario del jugador, unos 10 millones brutos que este curso se dividieron ambos clubs.

A su pesar porque el joven delantero (cumplirá 24 años en octubre) ha mantenido hasta el último momento su esperanza de regresar al Barça y ganarse (o intentarlo) la estima y confianza de Hansi Flick… Pero el entrenador alemán no ha cambiado de parecer y si durante la temporada que le tuvo en plantilla apenas lo utilizó durante 305 minutos divididos en 11 partidos (solo tres como titular, ninguno completo), ahora ya ha mostrado que ni le tiene en cuenta.

Colegas, amigos y familiares de Ansu Fati se preguntan la razón última por la que Flick hace ya un año y medio que le señaló de manera indiscutible.

Ya desde que se recuperase de la fascitis plantar que le apartó de la gira por Estados Unidos en el verano de 2024 el técnico le apartó del primer plano y contó con él en contadas ocasiones apoyando sin reservas su salida hacia Mónaco y hasta borrando su nombre de la memoria.

De la Fuente sí cree en él

Su buen desempeño en el Principado, donde su protagonismo ha ido a más a medida que transcurría la temporada, llegó a provocar que Luis de la Fuente incluyera su nombre entre los iniciales 56 futbolistas estimados para acudir al Mundial.

Es improbable que Ansu forme parte de la lista definitiva de 26 jugadores de la selección española, pero si algo ha quedado claro es la empatía y confianza que el entrenador español mantiene en el delantero, al que ya hizo debutar en la selección sub’21 en octubre de 2019 y con el que contó también en la absoluta, en 2023 y después de que Luis Enrique le llevase, incluso, al Mundial de Qatar.

Todo lo contrario que un Flick que trabaja con Deco una lista de salidas a la que debe unirse a Ansu, más aún después de que se contemple muy posible la permanencia, fichaje, de Marcus Rashford.

¿Razones?

El beneficio económico que supone la venta de Ansu, y que se desliza desde el entorno del club, no es tal si se atiende a que la elección de Rashford por encima suyo le supone a las arcas del club un gasto mayor. Y no poco si se habla de un fichaje de 30 millones de euros más el salario del jugador inglés, nunca inferior a los 10 millones del canterano.

¿Deportivamente? Flick recriminó en su día a Ansu su, supuesto, poco compromiso defensivo, además de su pérdida de intensidad y difícil encaje en la exigencia táctica de sus planteamientos. Los números de Rashford, ciertamente, son mejores… Pero en cuanto a las sensaciones futbolísticas (de juego) el internacional inglés no ha marcado la diferencia tal y como debiera esperarse.

Es una evidencia que la relación entre Hansi Flick y Ansu Fati no es para nada fluida y que cinco años después de que heredase el 10 de Leo Messi su figura evoca más nostalgia que confianza en un Barça donde aún hay quienes apostarían por darle una nueva oportunidad… Que se mantienen en silencio ante el posicionamiento contrario, sin disimulo, del técnico alemán.

Acabada la Liga y finiquitada la temporada con un doblete, la figura y ascendente de Flick en el club azulgrana es incuestionable. Así se explica su renovación hasta 2028… Y se entiende que su condena a Ansu no encuentre, empezando por Deco, ninguna voz discordante.