Lamine Yamal, en el RCDE Stadium EFE
Hacía años, desde que se fue Messi, que la sombra del 10 era muy alargada en Barcelona. Pero el club ha encontrado un heredero fetén para el dorsal mágico en Lamine Yamal.
Con 17 años maravilló al mundo y este año el objetivo que los expertos le marcaron fue mejorar sus estadísticas.
Como dijo el poeta: “¿Querían las tres? Pues aquí están las tres”. Lamine Yamal es el jugador del Barça con más impacto (goles y asistencias) del equipo. No solo eso: es el segundo jugador más decisivo de la Liga, tras Kylian Mbappé (que, recordemos, actúa como delantero centro). Y es el sexto en el ranking de las cinco grandes ligas europeas. Solo le superan Harry Kane, Olise, Haaland, Luis Díaz y Kilian Mbappé.
Analizando sus números, es indudable que Lamine Yamal, esta temporada, está siendo el capitán general del Barça y no terminan de tratarlo como tal.
Con Raphinha lesionado durante media temporada y Lewandowski desaparecido en la faceta goleadora, es el más joven del tridente el que está sacando las castañas del fuego, pese a arrancar el curso con una pubalgia guadianesca.
El de Mataró se ha perdido cinco partidos por lesión este curso y ha desistido de viajar con la selección española en los últimos parones internacionales. Lamine Yamal sacrificó su presencia con la selección en año de Mundial, se puso en manos del club y entendió que debía cumplir a rajatabla con los ejercicios de prevención, incluso cuando la publagia desaparecía y no le dolía. Ha demostrado una disciplina impropia de un chico de su edad.
Son muchos los que critican al 10 porque no comulgan con sus formas. La temporada arrancó con una polémica fiesta de cumpleaños. Una aparición en la Kings League en la previa del Clásico llevó al crack a rebajar su día a día en redes sociales y a desaparecer del ojo del huracán mediático.
Lamine Yamal es el patrimonio más grande del Barça. Igual que el club le ha tutelado hasta el primer equipo, ahora merece más cariño por parte de todos: desde el entrenador, pasando por el club y acabando por la afición.
Flick mide sus palabras para atar en corto a una personalidad arrolladora como la de Lamine Yamal, pero no estaría de más un piropo de vez en cuando, como los que le dedica a Raphinha o a Pedri. Y hace tiempo que se espera una gran ovación en el estadio para Lamine. Tras volver del gélido exilio de Montjuïc, el Camp Nou se estremece con las carreras de Raphinha o las cabriolas y pases de Pedri.
Tras el incidente racista protagonizado por una afición postiza como la de la Roja en Cornellá-El Prat, el partido contra el Espanyol puede ser el día propicio para que el Camp Nou se estremezca y trate a Lamine como lo que es: el patrimonio más valioso de la próxima década del Barcelona.
Xavi Espart como Lahm
El lateral de Vilassar es el último producto de la magnífica generación del 2007. Un chico que siempre estuvo fuera del foco de los Bernal, Cubarsí y Lamine Yamal y que debió reconvertirse, en su etapa de cadete, al lateral. Esa posición que estrenó hace tres años le ha llevado a debutar con el club de su vida.
En enero lo tuvo todo cerrado con el Racing de Santander para irse cedido pero el Barça lo frenó: tenía otros planes para él.
Flick le comparó con Philip Lahm y, casualmente, con España sub-19 sigue jugando de centrocampista. Ayer dio el susto y le tuvieron que sustituir con un dolor en el muslo. Falsa alarma. Está al 100% y listo para volver a ponerse a las órdenes de Hansi Flick.
Frenkie de Jong sigue al margen
El neerlandés sigue trabajando al margen del grupo pero ya pisa el césped de la ciudad deportiva. Hoy ha estado trabajando al margen del grupo con un recuperador. Mañana se cumplen cinco semanas, su tiempo estimado de baja. Muchos aficionados no le echan de menos. Seguro que Flick sí.