Ferran y Lamine Yamal EFE
Lamine Yamal se marcó un partido sobresaliente en Elche, donde el Barça ganó con solvencia pudiendo golear, y apagó, por unos días al menos, los susurros acerca de la pubalgia que arrastra prácticamente desde que comenzó la temporada y que hay quienes quieren mezclar con otras cosas, no tan deportivas, para señalar un rendimiento menor al esperado en un crack de su consideración.
Mientras se va calentando, y recalentando, el ambiente electoral, colocando a Leo Messi en el escenario como principal arma de cualquier opositor a un Joan Laporta a quien, de paso, se le recuerda todo aquello que pueda lastimarle el 15 de marzo, Lamine Yamal permanece apartado del escenario... Pero listo para que le empujen hacia él.
"Están listos contra él" se refiere en los despachos del club, advirtiendo que la figura del crack de Rocafonda ha dejado de incomodar entre los enemigos del Barça para convertirse en objetivo prioritario. Entre el espionaje y el contraespionaje, Lamine está en el centro de muchas miradas y cualquier paseo nocturno es estudiado con detenimiento.
Desaparecido del césped Messi, en Madrid se las prometían muy felices. Entre Vinicius primero y Mbappé después, el efecto Lamine Yamal no dejaría de ser un pequeño incordio sin importancia. Y nada que preocuparse atendiendo a las dificultades financieras del Barça.
No contaron, los colaboradores/amigos/servidores/seguidores de Florentino Pérez, que a ese Barça desnortado le sacaría a flote un entrenador alemán que Laporta se sacó de la manga y que a sus órdenes reviviría a lo bestia un equipo tan novel como atrevido... Y brillante.
Y si un día, cada vez más lejano, emergió aquel equipo en el que Messi era/fue la guinda del pastel, ahora esa guinda del pastel se llama Lamine Yamal. Y, desde luego, sospechando/temiendo que el nuevo 10 pueda conducir a este Barça hacia la cumbre se pretende cortarle las alas.
Ojo, porque más allá de estas elecciones que van a incendiar el entorno del club, o paralelamente a ellas mismas, el objetivo tiene un nombre propio. Y a la mínima oportunidad se le buscará. De cualquier manera.