Los duelos entre FC Barcelona y París Saint-Germain ya se han convertido en todo un clásico de la Champions League. Un clásico muy igualado, demasiado, teniendo en cuenta la historia de ambos clubes. Los dos equipos se han enfrentado 15 veces --la primera, en 2014-- y, desde entonces, el Barça ha logrado cinco victorias y el PSG, seis. Cuatro empates rematan la serie de partidos. La próxima edición tendrá lugar este martes (21.00 horas) en el Parque de los Príncipes, con el equipo galo como vigente campeón de Europa y el catalán como gran aspirante. Los papeles deberían estar intercambiados, pues, de la mano de Nassr Al-Khelaifi, el PSG ha seguido la estela azulgrana para conseguir todos sus éxitos.
La entrada de Qatar y el 6-1
La diferencia es que el Barça ha diseñado su estilo propio a lo largo del tiempo; el PSG, con el dinero de Qatar como gran aliado. A partir de ahí, se genera una rivalidad que ha ido creciendo con el paso de los años. En 2011, el país de Oriente Medio adquiere el club francés a través del fondo de inversión Qatar Sports Investment. La primera compra fue por el 70%. El 30% restante lo compró en 2013.
Sergi Roberto, celebrando el gol de la remontada contra el PSG | EFE
Ahora bien, el antes y el después en la relación de ambas entidades deportivas sucede justo hace 10 años, en la temporada 2016-17. El PSG, por fin, creía que el alumno había superado al maestro. Con Unai Emery en el banquillo y Ángel di María haciendo de las suyas, el equipo francés derrotó al Barça por cuatro goles a cero. En la vuelta de aquellos octavos de final de la Champions, el equipo barcelonista, con, casualmente, Luis Enrique en el banquillo y Leo Messi y Neymar Júnior como grandes estrellas, daría la vuelta a la eliminatoria. El famoso 6 a 1.
Los 222 millones por Neymar
En los próximos meses, se cumplirá una década desde La Remontada. Desde que Sergi Roberto alargó la pierna para batir a Kevin Trapp. Al-Khelaifi entró en cólera y se puso al Barça entre ceja y ceja. Tanto, que le birló a Neymar meses después. El extremo brasileño entregó los 222 millones de euros que marcaba la cláusula de su contrato a la sede de la Liga. El ahora jugador del Santos no tardó en arrepentirse, pero debía cumplir el pacto al que había llegado con Dani Alves, que se había reunido con Thiago Silva y Marquinhos.
Neymar, en su presentación con el PSG | EFE
Ney tan solo tardó unos meses en arrepentirse de la decisión. El robo del PSG provocó que la junta encabezada por Josep Maria Bartomeu se volviera loca para encontrar un sustituto. Y apostó por Ousmane Dembelé y Philippe Coutinho. Ambos fracasaron, como en un futuro próximo haría Antoine Griezmann. El poderío económico del club francés, con total libertad, no gustaba en Barcelona. Los precios en el mercado se dispararon.
2021 y la marcha de Messi
No es ningún secreto que Al-Khelaifi siempre intentó imitar al Barça, su estilo y tuvo fijación por la Masía. En 2019, el PSG le arrebató al club azulgrana la que era su mejor promesa, Xavi Simons. Este es el episodio que hay en medio. En 2021, los caminos de ambos clubes se cruzarían de nuevo, en aquel año en el que Ronald Koeman asumió las riendas del equipo. El PSG, a base de talonario, había firmado a Kylian Mbappé del Mónaco y venció en el Camp Nou por un gol a cuatro.
Verratti, Mbappé y Messi en el partido del Barça contra el PSG / EFE
Casualmente, esa sería la última temporada de Messi en el Barça. Cuando todo parecía indicar que La Pulga iba a renovar por la institución catalana, Joan Laporta y la Liga dieron marcha atrás. En cuestión de días, el astro argentino se uniría a Mbappé y Neymar en París, al equipo que, cada vez, iba generando más odio y rencor entre el barcelonismo.
La llegada de Luis Enrique y Dembelé
En 2023 llegaría Luis Enrique a la capital francesa. Y el mismo año lo hizo Dembelé. El PSG volvió a ejecutar una cláusula de rescisión. La entidad gala le quitó a Xavi Hernández su mejor futbolista por 50 millones de euros. Poco tiempo después, se enfrentarían en los cuartos de final de la Copa de Europa. El equipo azulgrana venció en el Parque de los Príncipes por dos goles a tres. Sin embargo, en la vuelta, el elenco parisino volvió a ganar en suelo catalán por un gol a cuatro.
La celebración de Luis Enrique delante de la afición del Barça en Montjuïc
La expulsión tempranera de Ronald Araujo dejó la eliminatoria vista para sentencia, cuando el Barça había duplicado su ventaja. Dembelé marcó y lo celebró. También Luis Enrique. El barcelonismo veía como, un año después, el mosquito empezaba a mostrar una versión que nunca había exhibido en la capital catalana. Poco después, se convertiría en Balón de Oro, como máximo referente del PSG ganador de su primera Champions League.
La Champions del PSG
Luis Enrique dotó a su equipo, con un fondo de armario tan grande que los titulares pueden no disputar la Ligue 1, de un ADN Barça que no implementó durante su etapa como míster azulgrana, en la que se entregó al tridente. La pasada temporada, con muchos lesionados, el PSG volvió a vencer al Barça en Montjuïc (1-2), en la Fase Liga. Un año después, habrá otra edición de aquel mismo partido. Hace 10 años, por eso, que las rencillas existen y hay parte de la afición culé que odia por igual a Real Madrid y PSG.
Ousmane Dembelé gana el Balón de Oro 2025
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