Ferran, eufórico, celebra el gol de la victoria de España ante Argentina
Ferran Torres apaga la estrella de Messi y pone la segunda de España: campeones del mundo
El delantero del Barça emula a Iniesta y da la segunda estrella a la Roja tras tumbar a Argentina en la final de Nueva York
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Bicampeones del mundo. Un zapatazo de Ferran Torres en el segundo tiempo de la prórroga ha premiado a España y ha resquebrajado a una Argentina sin fútbol pero resiliente en su máxima expresión. El Mundial ha tenido el mejor desenlace posible, aunque la Roja, muy bien dirigida por De la Fuente en la banda, ha merecido una resolución mucho más cómoda. España ya es la única selección del siglo XXI que se ha proclamado dos veces campeona del mundo. Una gesta que no han conseguido Brasil, Alemania, Francia ni Argentina. Solo ESPAÑA.
La final del Mundial ha sido un monólogo español. Jugaba España y pegaba Argentina, salvada poco antes del gol de Ferran por el árbitro con un tanto invalidado a Nico Williams. La campeona de Europa de 2024 también lo es del mundo en 2026. Las similitudes con la España de 2010 son enormes. La segunda edad de oro del fútbol español ilusiona, con Ferran emulando a Iniesta. Y con el Barça como gran protagonista.
La segunda final
Hace 16 años, España jugó su primera final mundialista. La Roja aprovechó su gran oportunidad, con el célebre gol de Iniesta, ante Holanda. Hoy, la selección no tiene tanta magia, pero tiene mucho más desparpajo. Con Casillas, Puyol, Piqué, Xavi e Iniesta, España asustaba por su talento, bien gestionado por un tipo tan pragmático como Vicente del Bosque. Ahora, Luis de la Fuente ha construido un EQUIPO sin grandes estrellas y la que más brilla, Lamine Yamal, ha llegado a la gran cita de Nueva York con muy pocos destellos de su clase.
Lamine protege el balón ante De Paul
Hoy y hace 16 años, España siempre quiere el balón. Nunca se encoge en los momentos delicados. Hasta la final, la Roja solo ha recibido un gol y ha marcado 13 en siete partidos. De la Fuente ha tocado pocas cosas desde el estreno ante Cabo Verde. Marcos Llorente y Pedri han sido sustituidos por Pedro Porro y Fabián Ruiz, más agresivos y competitivos.
Leo Messi controla el balón ante Baena
La ocasión de Oyarzabal
Argentina ha entregado a España el balón. Ni tan siquiera ha amenazado la albiceleste con cambiar el guion del partido, muy táctico y con mucho juego subterráneo. El equipo de De la Fuente apenas encontraba espacios. Tagliafico era una paparra encima de Lamine y en la banda izquierda Cucurella medía mucho sus internadas, mientras Baena buscaba superioridades en el centro del campo. Una jugada de tiralíneas culminada por Oyarzabal, tras un toque sutil de Dani Olmo, ha sido la mejor ocasión de la actual campeona de Europa. Poco después, un remate cruzado de Cucurella ha inquietado de nuevo a la albiceleste.
Cucurella remata a puerta
Crecía España y replegaba la actual campeona del mundo, a la espera de algún chispazo de Messi. Sin grandes noticias se ha llegado al descanso de un final con más tensión que fútbol. Como casi siempre. Distinto, atípico y nefasto para los futbolistas, fue el descanso, convertido en un espectáculo televisivo, clara confirmación de que el fútbol es cada vez más negocio y menos pasión.
Más intensidad
Argentina ha salido más enchufada en la segunda parte. También ha endurecido su juego. Pronto, sin embargo, ha recuperado el mando España, revitalizada con las incorporaciones de Pedri y Ferran. Y, sobre todo, con un remate de Dani Olmo que casi se come el Dibu y otro de Cubarsí que también ha doblado las manos del meta.
Pedri y Ferran entran por Fabian y Oyarzabal
Quería España, pero no podía, con el Dibu frustrando a Ferran y Nico Williams. Y con Argentina repartiendo estopa, castigada por la expulsión de Enzo por una dura entrada a Cubarsí. En el último suspiro del tiempo reglamentario, el Dibu ha frustrado también a Lamine y la final ha ido a la prórroga. Hasta 10 paradas en 90 minutos ha hecho el portero de la albiceleste.
El gol de Ferran
La prórroga ha sido un castigo para España y una bendición para Argentina, marcada por un gol injustamente anulado a Nico Williams en el primer tiempo. En el segundo ha llegado, por fin, el premio con el gol de Ferran que, por fin, certificaba la superioridad de la Roja, que solo ha encajado un gol en ocho partidos y ha marcado 14. Un balance espectacular culminado con el segundo Mundial de la historia para España.