Jude Bellingham, el gran héroe de Inglaterra
Jude Bellingham es el Mikel Merino de una Inglaterra que sueña con ganar el Mundial 60 años después
El delantero del Real Madrid marca los dos goles ingleses que tumban a Noruega, una de las sensaciones del campeonato
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Ni Marcus Rashford ni Anthony Gordon. El héroe de Inglaterra es Jude Bellingham. Los pross sueñan a lo grande. Sueñan con ganar el Mundial, una gesta que se le resiste desde hace 60 años a los campeones del mundo.
Inglaterra inventó el fútbol en el siglo XIX. Ninguna selección tiene tantas urgencias por ganar el Mundial. Su único título se remonta a 1966, al campeonato que organizaron hace seis décadas y que terminó con una final tan emocionante como polémica. En Wembley, los ingleses tumbaron a Alemania (4-2) en la prórroga, con un polémico con de Hurst.
El Mundial 1990
Desde entonces, decepción tras decepción. Pocas veces la selección inglesa ha hecho méritos para ganar un Mundial. Si acaso, en 1990, cuando Inglaterra fue eliminada por Alemania en la tanda de penaltis. Aquella inglesa tenía dos futbolistas maravillosos: Gary Lineker, letal en el área, y Paul Gascoigne, un portento.
Gol fantasma de Hurst en la final de 1966 Redes
Inglaterra, hoy, cuenta con muchos futbolistas exquisitos. Sobre todo, en ataque. La defensa es otra historia. Harry Kane es, técnicamente, el mejor. Es un delantero con muchos registros. El sueño imposible del Barça.
Kane y Bellingham
Kane es la magia y Bellingham, la resolución. Es el Mikel Merino inglés El mediapunta del Real Madrid marcó los dos goles de Inglaterra contra Noruega, que se avanzó en el marcador gracias a un tanto de Schjelderup. En octavos de final, la selección noruega había dado el gran golpe al eliminar a Brasil con dos goles de Haaland.
Bellingham se abraza con Haaland
Inglaterra ya está en semifinales. Y su próximo duelo será de altos vuelos. Su rival, Argentina. En el recuerdo siempre estará su derrota en México, hace 40 años (1-2), con los dos goles más famosos de Diego Armando Maradona. El primero, el de la Mano de Dios. El segundo, tras driblar a todos sus rivales, portero inglés incluido. Fue la venganza por la Guerra de las Malvinas. Cuarenta años después, habrá otra batalla colosal.