Víctor Malo Artur López

Paco Seirul·lo (28 de noviembre de 1945, Salamanca) es una eminencia en el mundo de la preparación física para la competición deportiva de élite. Un científico del rendimiento especializado en lograr el estado óptimo de los deportistas a los que ha entrenado durante una dilatada trayectoria que abarca más de 50 años y distintas disciplinas como el atletismo, el balonmano o el fútbol. De la mano de Valero Rivera, al que tuvo como alumno en la facultad de INEFC de Barcelona en su estapa como jugador, Seirul·lo se introdujo de pleno en el FC Barcelona, aunque sus primeros contactos se produjeron antes, en la sección amateur de atletismo, a la que accedió como empleado de la Federación Española de Atletismo.

Posteriormente, se incorporó al staff del propio Valero cuando ya era entrenador del Barça de balonmano y su presencia coincidió con la etapa de éxitos más longeva y gloriosa de la sección, que ha conquistado más de un centenarar de títulos nacionales e internacionales desde que él se incorporó. Más tarde, ya con Johan Cruyff en el banquillo del primer equipo azulgrana, Seirul·lo relevó a su antiguo compañero de facultad, Ángel Vilda --padre del exseleccionador español Jorge Vilda--, que fue preparador físico del Barça con Luis Aragonés pero no contaba con la confianza de Cruyff y Rexach, quienes siempre sintonizaron con Seirul·lo. Casualidad o no, se sumó al equipo de Cruyff cuando más discutido estaba, en su segundo año, y justo después comenzó una de las eras más gloriosas en la historia del Barça, que fue capaz de conquistar cuatro ligas de forma conseucitva y la primera Copa de Europa

Actualmente, Paco Seirul·lo está jubilado, alejado ya del Barça, a quien visita de vez en cuando en los entrenamientos. Desde que se desvinculó del club, con el regreso de Joan Laporta, ha dedicado su tiempo a escribir un libro que se publica próximamente bajo el título ADN Barça. En él, desvela las claves del método de entrenamiento que perfeccionó durante tantos años y ofrece algunas respuestas que pueden ayudar a entender la plaga de lesiones que sufren los jóvenes del Barça, cosa que analizamos a lo largo de esta entrevista.

¿Cómo empezó usted en el Barça? 

En el Barça entré como entrenador de atletismo. Yo tenía un contrato con la Federación Española de Atletismo para preparar la Olimpiada de Múnich 72. No habías nacido tú. Estaba en el equipo de velocistas, especialmente dedicado al 4x100. Al terminar mis estudios estaba en Salamanca. Yo nací allí. Iba a Madrid a estudiar y venía a entrenar allí al equipo.

De Salamanca a Madrid y luego a Barcelona... 

Mi apellido quizá tuvo que ver. La entrada de los Seirul·lo, que son italianos, en España fue por Cataluña. Y por eso la ele geminada. Mi familia eran genoveses... pero tal vez por eso me tiraba Barcelona. Cuando llegué, como tenía contrato con la Federación Española de Atletismo, empecé a entrenar aquí y me llamó el Barça para que fuera el entrenador del equipo de atletismo.

¿Cómo se pasa de estar en la Federación en una sección amateur al primer equipo del Barça?

Además era profesor de INEF. Había un alumno en primer curso y luego en segundo que se llamaba Valero Rivera. Él, cuando le hablé en las clases vio que en la sección de balonmano no se hacía nada de lo que yo daba. Yo impartía teoría del entrenamiento en INEF. Vino un día y me dijo 'oye, ¿puedes venir un día y entrenar? Que hacemos una preparación física muy rara con el entrenador, no tenemos preparador físico'. Fui a hablar con él y me dijo 'si quieres puedes venir un par de tardes, los martes y los jueves que tenemos preparación física'. 

Paco Seirul·lo, entrevistado por Culemanía Víctor Malo - CULEMANIA Barcelona

Al año siguiente me fichó para el balonmano. Valero ya era jugador. Me trajo allí. Y ese fue realmente el primer contacto con el club en ese sentido. Estamos hablando del año... bueno es igual hace mucho. Valero Rivera era jugador todavía. 

¿Usted ya era seguidor del fútbol?

De pequeño era del Bilbao, no sé por qué. De pequeño, mi padre en Salamanca hablaba fundamentalmente de sus jugadores favoritos. Él era del Barça. Allí eran del Madrid principalmente, y algunos del Bilbao también.

¿En qué momento pasó del balonmano al primer equipo de fútbol?

Yo fui en segundo año, cuando llegó como entrenador Johan. Y desde ese balonmano hasta Johan estuve..., cuando vino Luis Aragonés hubo intento de que yo viniera con él. Entonces hubo líos y al final vino con su preparador físico Ángel Vilda.

Entonces me dijeron 'qué vaya al Barça B y así va...'. Porque es curioso. Esto que te voy a contar es una historia bonita. Es una anécdota que nunca he contado. Estaba mal físicamente el equipo, iba mal, e iba a venir Luis Aragonés. Me llaman a mí para ir con Luis. Charlamos y tal 'qué tal, cómo estás, qué haces aquí..., pues entreno atletismo, tal'. 'Pues me voy, vendré mañana como entrenador, en el vestuario nos vemos charlamos'. Esa noche, a Luis Aragonés lo llama aquel famoso periodista del Madrid...

"'Butanito' influyó a Luis Aragonés para que no me cogiese como preparador del Barça"

¿'Butanito'?

Eso es, el Butanito, José María García. Le dijo, '¿Pero cómo te vas a coger un preparador físico del balonmano? Que no sabe nada de esto. Si tienes un preparador físico bueno, que está contigo, Ángel Vilda'. Ángel Vilda estudió conmigo INEF en mi promoción, y le conocía de sobras. 

¿Teníais buena relación?

Sí, sí. Llegó el día siguiente por la mañana cuando habíamos quedado. Por la noche anterior sucede eso. Y al día siguiente por la mañana me viene y me dice: 'Hola, mira, me lo he pensado bien y voy a traer a Ángel Vilda'. Le respondí: 'Hombre sí, es compañero mío'. Me dijo que 'como está allí conmigo en el Atleti voy a cogerlo a él'. Luego me dijeron que Butanito le había contado estas cosas tipo 'pero si se juega con las manos en el balonmano. 

Parece mentira que Luis Aragonés se dejara influir por un periodista.

Sí, sí. Pero como él ya había estado con él en el Atlético de Madrid ya era una persona de su confianza. Entonces me dijeron que dejara el balonmano y que primero empezara a entrenar en el fútbol base al Barça B. Dejé el balonmano a medias. Tenía a la vez el fútbol base, los juveniles, el Barça B y el balonmano...

La historia de Butanito eh, ahí la tienes. Una exclusiva (risas). 

Sí, sí... Es una buena historia.

Es una anécdota. Además había un compañero mío que cuando estudiábamos INEF era segunda promoción y siempre estábamos sentados en orden alfabético. Yo era S y Vilda era la V. Entre los dos había dos asientos nada más, Vázquez, Vilda y Vizcaíno. Eran los tres últimos. Nos conocíamos de sobra. Padre del Vilda de ahora.

Eso estaba pensando... el padre de Jorge Vilda...

Conexiones ocultas. Ahí empezó todo.

Todo queda en familia al final. Entonces ¿cómo se da la situación de que acaba con Johan Cruyff?

Cruyff no terminaba de confiar en Ángel Vilda. No se entendían mucho. 

¿Se va Aragonés y Vilda se queda? 

Claro. A Johan le dicen que en el fútbol base hay uno que lo hace bien, supongo, y me llama. A Vilda no lo renuevan y me llevan a mí. Subo con Johan los últimos años.

No fue una transición amistosa.

No, no. Ni amistosa, ni no amistosa. Lo echaron y a los tres días me dijeron que tenía que venir. No nos dio tiempo a decirnos nada. Ángel Vilda estuvo entre tres y cuatro temporadas.

La de Luis Aragonés y las dos primeras de Cruyff.

Sí, sí, efectivamente.

Empezó con Núñez en la presidencia y estuvo muchos años con él... 

Yo creo que Núñez fue un gran presidente. Están viviendo del patrimonio que él dejó.

¿Ha visto el documental de Núñez? 

No.

A usted se le conoce como el científico de los métodos de entrenamiento...

Bueno tuve la suerte de tener una gran formación académica y de estar entrenando siempre a superélites. He aprendido mucho de ellos, y de aplicar la teoría en la práctica. Casi siempre estaba en el sitio que debía estar. Nada más empezar, entrenar atletas olímpicos..., hay gente que entrena toda la vida y nunca ha entrenado a un atleta olímpico. Luego, cuando empiezas a meterte en un equipo, pocos hemos sido preparadores físicos de grandes equipos de fútbol.

 Paco Seirul.lo, junto a Leo Messi en un entrenamiento. (EFE/Diego Azubel)

En ese momento del desarrollo del deporte, los equipos no tenían preparadores físicos. Era el entrenador y uno que estaba ahí, hacían el calentamiento y venga. Como mucho tenían dos entrenadores. Tampoco había tantos licenciados en educación física como ahora o con este tipo de formaciones. La suerte que he tenido de aprender de los deportistas buenos. Se aprende mucho de ellos, intercambias sensaciones, intercambias cosas. Puedes ayudar y te ayudan a ti mismo también, a ser cada vez mejor, cambiar cosas que vas probando. Hay técnicas de observación. Elementos de información que te sirven para mejorar a ti y saber si lo que estás haciendo va por buen camino. Entonces, también me da la ventaja el haber estudiado en INEF y especializarme en entrenamiento. En la formación de INEF tuve mucha suerte por ser de las primeras promociones y tuve la posibilidad de que me formara gente de mucha calidad, como Igor Medveyev, el padre de la metodología rusa de entrenamiento. Él hacia toda la planificación de los entrenamientos de los profesionales en los deportes de equipo ruso. Lo traje yo aquí cuando estuve en Barcelona a las clases de INEF. Me sirvió para tener esa formación teórica básica.

"La clave con Valero y con Cruyff fue la comunicación"

¿Qué influencia tuvo Paco Seirul·lo en esos éxitos del balonmano y del Barça de Cruyff? La época gloriosa del balonmano ya era esa época en la que usted coge las riendas de la preparación física y la época gloriosa del Barça de Cruyff también llega en esa etapa.

Es difícil de contestarte. Yo no soy ajeno a eso. Estuve en ese momento ahí, pero la influencia es muy difícil de evaluar. Lo que es verdad es que a lo mejor al principio me daban un cuarto de hora o 20 minutos para calentar y poco más, y luego me daban más tiempo y tenía más dedicación. Con Valero no fue así, porque desde el principio sabía lo que era capaz de hacer. "Qué tienes que hacer hoy Paco?". Yo le contestaba pues "empiezo más tarde o más pronto, ¿qué es lo que puedo hacer hoy en el entrenamiento?". Había una comunicación muy importante, tanto los jugadores como el cuerpo técnico se identifican con aquella forma de entrenar. Eso da mucha seguridad en ambos lados. Es fundamental para el rendimiento, la confianza. Esto me ha ido bien, esto me ha ido mal...

Y hubo esa confianza tanto con Valero al principio, que también tenía más sentido porque había sido tu alumno y teníais esa relación más personal, se mantuvo siempre ese vínculo. Y con Cruyff también.

Con Cruyff y Charly (Rexach) fue increíble. "¿Paco, qué tal? ¿Y qué vas a hacer?". Estábamos un rato hablando y bien. "Bueno, nosotros balón, ya sabes". 

También es un teórico. Aunque se dedicaba a la práctica. El explicarlo bien...

La formación influye en la forma de comunicarte.

¿Los entrenamientos con balón fueron cosa suya?

¿La parte física con balón? Sí, claro.

Ese es uno de sus grandes legados.

Claro. Un movimiento cualquiera del deportista, si tiene que hacerse de manera libre se da en una dimensión. Si además tiene que manipular simultáneamente un objeto, tiene otra dimensión. Si además con ese instrumento tiene que superar un contrario, tiene otra dimensión. Son tres dimensiones en la misma acción. Tú haces un bíceps. Si en ese bíceps metes un objeto que tienes que manejar como coger una pelota y lanzarla, aparecen ya elementos coordinativos, cognitivos, efectivos, relacionales, espaciotemporales que hacen que esa acción de brazo, la flexión de brazo, tenga una riqueza mayor. Si además tienes que hacerlo en el momento oportuno para que no te quiten la pelota que rebota en la pared, aparece lo efectivo, lo competitivo... Entonces, una misma acción, el movimiento del brazo, si añades esos elementos del entorno que modifican la percepción, la cognición, la intención, la relación..., aparece entonces el verdadero gesto deportivo.

Esa es la esencia que he intentado enseñar siempre en INEF y el máster que hacemos de deportes de equipos. La idea son las estructuras del humano, que van relacionándose unas con otras para que la acción deportiva tenga una optimización, de acuerdo con las densidades de esa acción deportiva. Yo puedo tener un bíceps o un tríceps muy fuerte, que si no sé  adaptarme a la situación, en el deporte no te vale para nada.

No era tanto pesa, sino por ejemplo...

Era añadir elementos coordinativos, relacionales, espaciotemporales...

Tipo balón medicinal, ¿por ejemplo? Lanza algo pesado y lo recoge...

Sí, claro. O un elástico, o un objeto para lanzar distinto de una pelota. Y luego, en el fútbol, igual. Si es con los pies, igual. Tienes que ser capaz de saltar una valla y al caer ser capaz de controlar un balón. O dar un salto, girar en el aire, caer en un punto justo y en ese momento recibir un balón en la izquierda y orientarlo. Aparecen esos elementos relacionales que hacen que la condición del juego no sea una cosa aislada del juego y de las necesidades que el deportista tiene. Ese ha sido el fundamento de la práctica que yo he estado impulsando. Está todo ya estructurado en libros que he publicado.

"Me fui porque no vi interés" 

Usted implantó esta metodología durante años, hasta que hace relativamente poco se desvinculó del Barça... Ya estaba Laporta.

Con Laporta, sí, me fui durante su segunda etapa.

¿Usted se fue porque quiso o en ese momento le invitaron a irse?

Yo vi que no había mucho interés y les propuse que me dijeran lo que querían. Lo que querían era que me fuera. Y ya está.

No se lo dijeron directamente.

No, no.

Lo interpretó así y dijo "me voy".

Sí.

¿Qué es lo que usted ve que se hace diferente?

No lo sé, no puedo decirte nada concreto porque no voy. Veo los partidos un rato porque no aguanto, me emociono. Prefiero saber el resultado y si merece la pena veo algo. Si veo que no, pues no. El corazón lo tengo así de haber vivido eso.

¿Cuándo le han intervenido del corazón?

No me acuerdo en qué año fue. Las cosas malas suelo olvidarlas.

Ha estado con muchísimos presidentes también, con todos los de la era moderna.

Sí, desde Núñez hasta... Laporta, Rosell, Bartomeu y Laporta otra vez.

¿Todos le han respetado la forma de trabajar?

Sí, absolutamente. Los fundamentales han sido, aunque lo nieguen, Bartomeu y... Núñez fue el que hizo el equipo grande. Incorporó muchos espacios, hizo una barbaridad, hizo crecer el patrimonio. Y luego, Bartomeu fue el que hizo moderna la estructura del club. 

"Algunos palos a Bartomeu me parecen injustos"

Le pegan muchos palos a Bartomeu...

Para mí, injustos.

Usted estuvo muchos años con Laporta en la anterior etapa. ¿La relación siempre fue buena?

Sí, sí, siempre fue buena. Y ahora, también.

Bartomeu creó el área de metodología, que la lideró usted con Isaac Guerrero. ¿Mantiene relación con este último?

Sí, sí. En Venecia está ahora.

¿Y cómo fue ese cambio, cómo lo vivió usted después de tantos años en el club?

Los empresarios quieren tener un instrumento para combatir una necesidad. Él (Bartomeu) veía que se hablaba mucho del estilo Barça, el ADN Barça y dijo: "¿Qué puedo hacer para esto?". Metodología, que invadió prácticamente todas las áreas. El fútbol base, la formación de técnicos, la formación en la Masía..., los otros deportes también.

Y extendió esa forma de entrenar a todo el club...

Claro.

Usted estaba en el primer equipo, pero también en la cantera, ¿verdad?

Sí, sí, yo nací allí. Estaba en primer equipo, pero siempre estaba pendiente de la base. 

Siempre se dice que fue Cruyff el que decidió que los equipos de la base tenían que entrenar con el mismo sistema que el primer equipo.

Eso lo hablamos unos días con Johan y Charly (Rexach) y se tomó la decisión. Cruyff sabía que en otros equipos no se entranaba como él quería. Sobre todo, los conceptos que él tenía. Son algunas de las cosas que explico en el libro.

¿Es más un libro académico y no de su historia?

Sí.

¿Escrito por usted?

Lo escribo yo todo, de puño y letra.

Paco Seirul·lo, entrevistado por Culemanía Víctor Malo - CULEMANIA Barcelona

¿Tiene alguna relación con el Barça de Xavi? 

Este año solo he visto una vez a Xavi. 

¿Quedan o le invitan?

No, yo voy ahí cuando tengo un rato y estoy con ellos. La temporada pasada fui dos veces, y este año una vez. Siempre una vez en la primera vuelta y otra en la segunda para no molestar.

"Este año solo he ido una vez al entrenamiento de Xavi"

¿Solo los ha ido a visitar una vez? 

Sí. Es difícil influir no estando en el día a día. Como en el día a día no voy a estar, no tiene mucho sentido, como mucho paso por allí y les saludo. 'Cómo estás, qué tal'. 'Vente, vente, cómo estás, que tal si vuelves mañana, o pasado'. Pero son etapas que son muy pasadas. No me atrae ya estar allí.

¿Seguro? ¿En el fondo no le gustaría seguir vinculado?

No me queda nada pendiente allí. He conseguido todo lo que quería y no tengo nada que añorar. Tengo ligas, copas de todo tipo... Seis trofeos de esto, cinco y cuatro de lo otro... Son muchos años.

Quería hablar también del primer equipo.

Fui el año pasado una vez y este año otra vez. No he ido más. Los partidos los veo cuando ya han sucedido, porque sufro demasiado. Si ha sucedido algo malo no quiero sufrir. Solo si ha ocurrido algo bueno. Entonces, solo te puedo decir cosas buenas.

¿Por qué está generanbdo tantas dudas el juego del equipo con Xavi?

Los jugadores que Xavi ha querido no se los han podido conseguir. El estilo de jugadores que ha traído no son para jugar como creo que él intenta jugar. Prefiere meter a los jóvenes, y se le han lesionado enseguida, porque es un salto cualitativo demasiado rápido.

¿Cómo se explica esa avalancha de lesiones desde la preparación física?

Xavi ha tenido que echar mano de los que saben jugar como él quiere, los jóvenes, y es muy difícil adaptarse a esas situaciones.

¿Su físico todavía no está tan desarrollado para esa exigencia?

Aunque estén bien, es la frecuencia. No es la intensidad ni las cosas que haces, sino la frecuencia. Es jugar tantos partidos. Para jugar un partido a la semana o cada 15 días, esos jugadores estarían más tranquilos. O jugar todas las semanas media parte. Pero no pueden jugar dos veces por semana casi todo el partido.

¿No tienen la musculatura desarrollada?

No solo es la musculatura, es todo. Son las estructuras ligamentosas, óseas... todo. No es que no las tengan, sino que les falta un tiempo de maduración. El desarrollo es el que tú haces al trabajar la musculatura, y la maduración es la evolución natural del cuerpo y de los músculos. La maduración es la palabra más apropiada. Es como la fruta. Imagínate que a un melón tienes que meterle cinco veces a la semana un chorro de agua para que crezca más. Se desnaturaliza el melón. La naturaleza hay que respetarla. A estos jugadores jóvenes les pasa un poco eso. Eso en la teoría. La práctica es estar encima de ellos y ver cómo son. 

En el caso de Pedri, que se acaba de lesionar otra vez. ¿Usted cree que el exceso de partidos en 2021 con la Eurocopa y los Juegos Olímpicos influye?

Es muy fácil achacarlo a eso, pero habría que haber visto cómo se preparó para esas competiciones y yo no tengo la información sobre eso. Pero la naturaleza es la naturaleza.

Hay que dejar que siga su curso... 

Efectivamente, y reforzarla en lo que se pueda. Y no en lo que no se pueda.

Hace poco, tras eliminar el Athletic Club al Barça en Copa en San Mamés, Xavi dijo que el Barça no podía competir a nivel físico con el Athletic. Lo dijo como si fuera lo más normal del mundo. Pero en los últimos 20 años, el Barça ha sido superior físicamente al Athletic. ¿Cómo puede ser que ahora vendamos el discurso de que el Athletic es superior físicamente al Barça?

Hay un error. Y es que todo se cuantifica. No se cualifica, sino que se cuantifica. ¿Cuántos kilómetros se han hecho? ¿Cuántos sprints? ¿Qué velocidad media ha tenido en el partido? Todo eso es cuantificar. Pero no se cualifica. Es decir ¿ha tenido éxito en estas? ¿En cuáles ha tenido éxito? ¿Qué se considera éxito? Si tienes éxito, cualquier sobrecarga se disminuye, porque el éxito se aplaca, aparecen las endorfinas y lo tapan todo. Pero si no se tiene éxito, ahí se va cargando. Cuando un equipo se vacía físicamente y pierde. Si gana, al día siguiente está bien. Somos así los humanos. 

"Los equipos que ganan, recuperan más rápido porque la victoria segrega más endorfinas" 

¿Eso es un tema mental también?

No, es de la biología humana. Los humanos somos así. Cuando tenemos éxito somos endorfínicos y generamos nuestra propia velocidad de recuperación. Cuando estamos mal, segregamos otro tipo de sustancias que hacen que la fatiga se prolongue más tiempo. 

Entonces, ¿con las derrotas se segregan menos y ello supone una recuperación más lenta?

Eso es. Como no sabemos exactamente lo que se hace en las fases de recuperación del club. El Barça tiene suficiente historia y formación como para que todos los que están sepan hacer todas esas cosas bien. Luego hay un porcentaje de casualidad, que se ajusta mucho también al resultado. Cuando todos vamos ganando, todos queremos jugar y estamos bien. Cuando vamos perdiendo... Todo es una bola que se construye por capas y se destruye por agujeros. Volver a reconstruir la capa para tapar el agujero cuesta. Esa es la idea física del proceso de entrenamiento. Cuando hay fatiga y hay un agujero profundo, aunque se tape lo de arriba, el agujero queda y puede crecer. Y hay que recuperarlo por dentro. 

¿Y cómo se sabe si hay un agujero?

Con la experiencia, viendo a los jugadores, teniendo confianza con ellos y que te cuenten sus historias. Se puede saber así. Si se hace automáticamente y se toca tal cosa sin profundizar, pues no se sabe nunca. 

¿Sabe quién lleva la preparación física del Barça ahora?

No lo sé.

¿Iván Torres le suena?

Sí, yo creo que Xavi tiene un preparador físico específico.

Sí, es el de Xavi. Pero entiendo que es solo a nivel de staff del primer equipo, no a nivel global como usted hacía.

No lo sé, no te puedo decir.

En el Athletic este año han fichado a un preparador físico procedente de la Universidad de Colorado. Es un estudioso del tema. Estuvo en ciclismo y está consiguiendo un rendimiento óptimo. Nos eliminaron de la Copa. Hace dos semanas, el Barça lo tenía todo a favor para ganar en San Mamés en el partido de Liga, el Athletic venía de jugar contra el Atlético en semifinales de Copa el jueves pasado. El Barça venía de semana limpia sin partido entre semana y Girona y Real Madrid habían pinchado. Era todo perfecto para dar un golpe sobre la mesa. Y no les veías con la capacidad de hacerlo. Ni por juego ni por físico. Se lesionaron Pedri y De Jong, que también es mala suerte. Debe haber un punto de casualidad como usted dice. Pero ¿cómo se explica eso? Los jugadores dicen que no es un tema de ambición. ¿Puede ser un tema físico de que no están llegando?

Imposible meterme en juicios, porque no conozco lo que hay.

¿Cree que el Barça está dando un paso atrás desde que se ha cerrado el área de metodología?

Si realmente se ha cerrado y no hay nada de eso, seguro que es un paso atrás. Ahí hay gente que puede servir. Según se va actuando sobre los jugadores que van llegando arriba, se tiene más conocimiento sobre sus necesidades. Tienen más adaptado el organismo y los procesos concretos de la recuperación concreta de esa forma de jugar y de entrenar. Porque hay muchas formas de jugar y entrenar. Cuanto más tiempo vas, más te has adaptado a eso y más eficaz eres. Sobre todo, eres más eficiente. Los grandes cambios son los que te fatigan.

A su excompañero Isaac Guerrero lo entrevistaron también hace poco en RAC1. Él decía que las nuevas generaciones estaban en peligro, porque se estaba dejando de hacer todo esto. El hecho de que ahora hayan subido tantos jugadores que han dado buen resultado, seguramente era porque son esta generación que han vivido esta área de metodología. Jugadores como Gavi, Nico cuando se fue, o Alejandro Balde o Lamine Yamal...

A todos estos los hemos tenido de niños.

¿Le está sorprendiendo que lleguen estos jugadores?

No, porque ya desde el principio sabíamos que eran talentos.

¿Pero talentos hay siempre en el Barça no?

El talento no solo es con el balón. En el fútbol, el talento supone muchas líneas. 

¿Cree que esto puede hacer peligrar de alguna forma que sigan proliferando talentos jóvenes y puedan instalarse en el primer equipo?

Es que no sé si esto se sigue haciendo así. ¿El responsable ahora quién es? ¿Alexanko?

Es el responsable del fútbol base, pero a nivel de gestión. Xavier Budó es el jefe de deportes y secciones. Está encima del Femenino y de la Masía también. 

No le conozco. 

Tampoco es un preparador físico como tal. ¿Quién sería su heredero como catedrático de la preparación física?

No lo sé. En la INEFC de Barcelona hay un grupo de profesores que hemos continuado a través del máster que hicimos. Casi todos ellos están haciendo algo. Los que se han marchado fuera lo están haciendo muy bien. El waterpolo español está entrenado por gente de la INEFC de Barcelona. Varios tenistas, también. Siempre ha habido ese grupo que quedó en la INEFC y ha tenido mucho éxito.

¿Hay algún nombre que considere destacable?

Vas al departamento de deportes, coges el libro de la INEFC de Barcelona y los profesores que hay ahí son todos los que estaban conmigo allí en el departamento. Están formados suficientemente bien. Son tres o cuatro, los que dan clases también en el máster de entrenamiento deportivo.

¿Isaac Guerrero, por ejemplo, es un perfil recuperable para el club?

Isaac es fundamental. Estuve en contacto con él cuando estaba en las escuelas de fútbol base del Barça y luego me ayudó mucho con el área de metodología. Como te decía, está en Venecia ahora y no llega a los 40 años... 

¿Usted cree que es mejor un hombre de club a cargo de la preparación física? Está muy de moda que cada entrenador trae a su preparador.

Sí. Ahí sería fundamental que fuera en la línea de casa. Nuestro juego exige un tipo especial de preparación. No vale correr mucho. Tiene que estar el balón y el compañero de por medio, la incertidumbre, la coordinación específica...

¿Cree que este tipo de preparación física se está perdiendo en general?

Sí, y creo que es un error.

"Guardiola casi se va del Barça porque era debilucho"

Paco Seirulo, junto a Pep Guardiola, Lorenzo Buenaventura y Carlos Busquets. (EFE)

Usted en el Barça de Guardiola aplicaba esta metodología.

Sí. Pep es un crack en esto, es como un segundo hijo mío. También era de los que se iba a ir cuando llegó al Barça B porque era debilucho. Yo estuve en una reunión donde se hablaba de si se renovaba o no cuando pasó de juvenil al Barça B. Pep se sabía desde que tenía 13 o 14 años que iba a ser entrenador. Preguntaba cosas y hacía cosas, se relacionaba de una manera que era de entrenador. Siempre preguntaba "¿y esto por qué?".

También Iniesta estuvo a punto de salir del club por su físico.

Pero a Andrés lo defendía el balón.

Aun así estuvo muy cerca de salir al Albacete antes de llegar al primer equipo...

Sí, estuvo a punto de salir por su físico. Por esto creo que es importante que los jugadores entrenen el aspecto físico de la manera adecuada. Puedes elegir potenciar el físico de jugadores muy físicos o puedes elegir potenciar el físico de jugadores más talentosos. Pero si trabajas el físico con ejercicios que paralelamente ayudan a la perfección de la técnica deportiva, seguro que sale más a cuenta.