El Barça apenas ha hecho obras de chapa y pintura en el Camp Nou y el Palau Blaugrana en los últimos años. Ha arreglado algunos desperfectos, ha mejorado algunos servicios de las entradas VIP, ha modernizado los vestuarios de ambas instalaciones y poco más. El estadio sufrirá una espectacular transformación a partir del verano y el pabellón multiusos será derribado. Pero morirá con dignidad.

El club que preside Joan Laporta ha informado de que invertirá un millón de euros en el Palau Blaugrana. Inaugurado en 1971, sus instalaciones han quedado obsoletas. Sus 50 años de vida coinciden con las grandes gestas del baloncesto, del balonmano, del hockey sobre patines y del fútbol sala.

El Palau puede acoger a 7.500 espectadores y las localidades de alto standing escasean. En la temporad 2025-26, las secciones del Barça jugarán ya en el nuevo Palau, con capacidad para 15.000 personas, según anunció este martes Josep Cubells, directivo responsable de las secciones.

gradas palau



Panorámica de las gradas del Palau

Un Palau viejo pero más moderno

El Barça, mientras, quiere modernizar su imagen. La imagen del Palau. El club cambiará la megafonía y potenciará la iluminación del pabellón. También mejorará la zona de sillas de pista y el hospitality en la parte anexa del gol norte. Pero la gran sensación serán los nuevos videomarcadores, al estilo de los grandes pabellones de la NBA.

En cuatro años, el Barça debería jugar ya sus partidos en el nuevo Palau, que podrá acoger grandes finales europeas. Este proyecto también contempla la construcción de un pequeño pabellón con capacidad para 3.000 o 4.000 espectadores y una pista de hielo. Mientras, el viejo Palau se moderniza. Se pone cool. 

El nuevo Palau, según Laporta, costará 420 millones de euros, una cifra muy superior a los 280 millones que finalmente costará el Valencia Arena.