La Champions League ha vivido esta semana dos de los partidos más épicos de su historia. El martes el Liverpool fue capaz de remontar tres goles de desventaja en 90 minutos, y el miércoles el Tottenham lo hizo en 45. Con el 2-0 que marcaba el marcador en el descanso, el Ajax parecía tenerlo hecho, pero la actuación descomunal de Lucas Moura dio la clasificación a los Spurs.

El conjunto inglés es una de las grandes sorpresas del torneo y se ha plantado en la final sin ser favorito en ninguna eliminatoria. En octavos de final derrotó muy cómodamente al Borussia Dortmund (4-0) pese a disputar el partido de vuelta fuera de casa. En cuartos de final acabó con el todopoderoso Manchester City, también con el encuentro partido lejos de White Hart Lane y después de que el VAR anulara un gol de Agüero en el añadido.

Lucas Moura celebra el primer gol del Tottenham Hotspur / EFE

Lucas Moura celebra el primer gol del Tottenham Hotspur / EFE

Y en las mencionadas semifinales, pese a que goza de un presupuesto mayor al del Ajax, el juego que habían mostrado los holandeses en las rondas anteriores los colocaba como el gran candidato a llegar el Wanda Metropolitano. Pero una vez más, y con el duelo de vuelta fuera de casa, lograron la clasificación de forma épica.

El 'regalo' del Barça

Obviando la eliminatoria de octavos de final, el Tottenham ha pasado todas y cada una de las rondas sufriendo. También la fase de grupos. Los ingleses debutaron en la competición con dos derrotas consecutivas ante Inter (2-1) y FC Barcelona (2-4) pero con el paso de los partidos fueron superando los contratiempos iniciales.

Los pupilos de Pochettino se jugaron su acceso a octavos de final en el Camp Nou, en el último partido de la primera ronda. El conjunto azulgrana ya estaba clasificado y saltó al terreno de juego con un equipo plagado de teóricos suplentes. Dembelé, Coutinho, Rakitic y Arthur fueron los únicos titulares habituales en el once de esa noche.

Una foto de Juan Miranda durante el partido frente al Tottenham / EFE

Una foto de Juan Miranda durante el partido frente al Tottenham / EFE

Los de Valverde se pusieron por delante en el marcador gracias a un tanto espectacular de Dembelé, pero con el paso de los minutos el Tottenham, mucho más necesitado, fue creciendo. Hasta que en el 85', Lucas Moura, héroe en el Johan Cruyff Arena, anotó el gol del empate que sirvió para que los Spurs pasaran a la fase eliminatoria. Y el resto es historia.

Compensación

De esta manera, Ernesto Valverde le compensó a Mauricio Pochettino lo que le había hecho 12 años antes. En 2006, cuando el Txingurri se convirtió en el entrenador del Espanyol, una de las primeras cosas que hizo fue despedir al argentino. Según relató el actual entrenador del Tottenham, el extremeño no lo quería porque era quien manejaba el vestuario.

Los Spurs estarán en la final del Wanda Metropolitano gracias, en gran parte, a un Barça que deberá verla desde casa. Algo que nadie se habría atrevido a aseverar ese 11 de diciembre.