Romario supera a Alkorta, del Real Madrid, en su gol más celebrado con el Barça Redes
El colocón impresionante de Romario en el Carnaval de Río: va desbocado
El exjugador del Barça y de la selección brasileña aparece muy perjudicado en plena fiesta
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Romario da Souza Faria era un delantero único. Tan imprevisible como genial. Poco sacrificado, era un futbolista con una técnica excepcional. Campeón del mundo con Brasil, solo estuvo un año y medio en Barcelona, pero fue muy querido por la afición culé. Ahora disfruta de la vida y todos los placeres posibles en su país.
El Carnaval de Río de Janeiro siempre ha sido una cita muy esperada por Romario. Ya fuera cuando era joven o actualmente. El exfutbolista internacional tiene 60 años, pero vive como si no hubiera un mañana. Le encanta la fiesta.
La fiesta
En unas imágenes difundidas ahora en redes sociales, puede verse a Romario algo perjudicado. Primero se le ve con una chica y luego se abraza a un supuesto amigo. A partir de entonces todo se descontrola.
Hostia, Romario va puestísimo jajajjaja pic.twitter.com/OFZhYK6Kf6
— Nerri (@NerriCancelado) February 24, 2026
Romario posa para una foto. Y poco después empieza a saltar de alegría. Es un Romario desbocado. Feliz.
Ronaldo y Neymar
En su etapa como jugador del Barça, Romario también se escapó a Río para participar en los carnavales. Igual que, luego, harían Ronaldo y Neymar.
Romario, en carnaval Redes
Tipo peculiar donde los haya, Romario proclamaba que "si no salgo de noche, no rindo en el campo". El exfutbolista salía siempre, o casi siempre, sobre todo por Sitges, pero sus amigos aseguraban que no bebía alcohol. Sin embargo, le encantaba bailar.
Los 30 goles
En su primer año como jugador del Barça, Romario prometió 30 goles en la Liga y marcó los 30 que anunció. Después se fue al Mundial de Estados Unidos. Brasil se proclamó campeona y el delantero llegó con tres semanas de retraso a Barcelona.
Romario, en su época como jugador del Barça FCB
Romario vivió intensamente un año y medio en Barcelona, pero pronto se cansó del club y, tal vez, de Johan Cruyff. En el mercado de invierno rescindió su contrato con el club y poco después acabaría fichando por el Valencia, donde se las tuvo tiesas con Luis Aragonés. Siempre genio y figura, el brasileño prefirió la fiesta a la disciplina. Hoy nada le impide vivir alegremente.