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Ambulancia Sacyl /EP

La justicia da la razón a los padres de Eva Varela: su hija falleció por negligencia médica

La pequeña sufrió una hiponatremia severa tras ser intervenida de una extirpación de amigdalitis y vegetaciones

3 min

Raul Varela y Paula Puig lo tuvieron claro desde el primer momento: su hija Eva, de tan solo cuatro años de edad, fallecía hace 12 años en un hospital de A Coruña (Galicia) por una negligencia médica. Los hechos ocurrieron el 29 de abril de 2010, aunque no ha sido hasta ahora cuando tras recurrir por la vía penal la resolución de la Audiencia Provincial de A Coruña, un juzgado de Madrid les ha dado la razón de manera rotunda.

La menor fue intervenida de una extirpación de amígdalas y vegetaciones, una operación aparentemente catalogada de sencilla que terminó en tragedia por un error médico. A pesar de que en un primer momento, la cirugía fue llevada a cabo con éxito, las cosas se complicaron cuando la pequeña fue trasladada a planta y empezó a convulsionar.

Una operación de amigdalas y vegetaciones

Tras practicarle un análisis, se descubrió que la pequeña presentaba una hiponatremia severa, es decir, una concentración demasiado baja de sodio en la sangre, que puede acabar provocando la muerte. Una patología para la que, según ha trascendido, el pediatra pautó un tratamiento “cien veces inferior a lo recomendado en estos casos”. Horas después, la menor tuvo que ingresar en la uci para adultos del centre, pues este carecía de unidad pediátrica.

Lejos de mejorar, la situación de Eva se agravó en el área de cuidados intensivos. A las cinco de la madrugada sufrió una convulsión sostenida. El servicio de enfermería avisó por teléfono al pediatra de guardia quien, además de no encontrarse en el centro, le mantuvo el tratamiento inicial, y le recetó la administración de un Valium sin prescribirle nuevas pruebas.

Muerte por negligencia

Por la mañana, un nuevo facultativo se hizo cargo de Eva y ordenó realizar una nueva analítica. Los resultados revelaron una agravación del cuadro clínico de la paciente. Tras modificar el tratamiento, mantuvo en la pauta el suero glucosado, un compuesto que no hizo más que contribuir a la bajada de sodio. Finalmente, le fue retirado y le fue administrada una nueva disolución de hipertónico al 2%.

Horas después se decidió trasladar a la menor al hospital Materno Infantil de A Coruña (Chuac). Allí se le realizó un TAC con contraste que reveló la muerte cerebral de Eva. Se certificó su fallecimiento el 1 de mayo del 2010.