Una dosis de la vacuna de la farmacéutica Moderna / EP

Una dosis de la vacuna de la farmacéutica Moderna / EP

Sucesos

Un farmacéutico negacionista destruye 500 dosis de la vacuna anti-Covid

El individuo sacó los viales del refrigerador porque "creía que no eran seguras para las personas y que podría dañarlas, cambiar su ADN"

27 enero, 2021 18:09

Un farmacéutico negacionista se ha declarado culpable de la destrucción de 500 dosis de la vacuna anti-Covid. El individuo admitió que había sacado intencionadamente del refrigerador las dosis de la farmacéutica Moderna para que se estropearan.

Cabe recordar que Moderna recomienda conservar sus viales a una temperatura de -20 grados centígrados. En este sentido, para justificar su acción, el acusado declaró que "creía que la vacuna no era segura para las personas y que podría dañarlas, cambiar su ADN". Por ello, las saboteó todas.

Se enfrenta a 20 años de prisión

Las autoridades de los Estados Unidos han detenido a Steven Brandenburg, un farmacéutico negacionista de 46 años, tras declararse culpable de la destrucción deliberada de 500 dosis de la vacuna de Moderna contra el coronavirus. Un acto que le llevó a ser despedido del centro médico de Wisconsin en el que trabajaba.

Según el comunicado del Departamento de Justicia estadounidense, Brandenburg acordó declararse culpable de dos cargos por intentar manipular productos de consumo con imprudente indiferencia. Unos cargos que conllevan, cada uno, una pena máxima de 10 años de prisión, con lo que podría pasar los próximos 20 encerrado en una celda.

Hay 57 personas afectadas

Steven Brandenburg trabajaba en el Centro Médico Aurora de Grafton, en Wisconsin (Estados Unidos), cuando decidió sacar del refrigerador los viales de antígenos contra el coronavirus. Su escepticismo con las vacunas lo motivó a realizar el acto el pasado mes de diciembre. Pese a que fue despedido al momento, los empleados del hospital administraron 57 de esas dosis antes de darse cuenta del sabotaje.

Los pacientes vacunados con los viales alterados ya han sido notificados, y el presidente del grupo médico Aurora, Jeff Bahr, les ha asegurado que las dosis no son dañinas. Eso sí, pueden ser "menos eficaces o no tener eficacia". Según medios locales, todos los afectados son probablemente trabajadores médicos del propio hospital. Y, por el momento, se desconoce si volverán a ser vacunados.