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El cantante Zzoilo / CD

Zzoilo: “Aitana forma parte de ‘Mon Amour’ desde el principio”

El cantante del momento desvela cómo es su relación con la artista y presenta sus próximos temas

16 min

La vida de Zzoilo ha cambiado para siempre en solo unos meses. El éxito de Mon Amour de un día para otro lo ha puesto en boca de todos y su remix con Aitana los ha colado en el top 50 mundial de Spotify.

Un triunfo sin precedentes que ha hecho que se mude a Madrid y se dedique a tiempo completo en su pasión, la música. Tal ha sido el revuelo que todavía no ha llegado a asimilarlo: "Todavía no soy muy consciente, estoy un poco en shock. No sé muy bien qué está pasando en mi vida".

Artista más viral

Tras convertirse en el artista más viral del verano, el cantante valenciano regresa en diciembre con Starsky & Hutch, un tema con toques setenteros, de ambiente festivo, libre y cargado de ritmo. El nuevo single llega después de su último sencillo, Superman, que está cerca de llegar al millón de reproducciones.

"Soy la misma persona que era hace seis meses, sigo yendo a los mismos sitios y haciendo básicamente lo que siento", asegura en una entrevista con Crónica Directo. Eso sí, va a seguir apostando por la música para poder dedicarse a ello toda la vida.

--Pregunta: ¿Cómo lo está viviendo todo?

--Respuesta: Somos número uno en México. Soy el segundo artista español en llegar al primer puesto y Aitana es la primera artista femenina española en lograrlo. En cuestión de dos meses también hemos pasado del millón de oyentes a seis millones y medio, casi siete. A mí me cuesta asimilarlo. Todavía no soy muy consciente, estoy un poco en shock. No sé muy bien qué está pasando en mi vida. He pasado de estar en casa de mis padres a vivir solo en Madrid, dedicándome a la música a tiempo completo. Es el sueño que todo el mundo ha tenido alguna vez, pero que no piensas que vaya a pasar nunca.

--Hace casi un año de la primera canción de ‘Mon Amour’.

--Salió el 30 de diciembre del 2020. En mayo llegó a 50.000 reproducciones y en ese momento me planteo que al final de verano llegará a 100.000. En junio tenía siete millones y en julio estaba grabando con Aitana. Me llegué a borrar TikTok porque pasaba los vídeos y me escuchaba todo el rato.

--¿Cómo nació?

--Nació una noche que no podía dormir, cogí la guitarra y me puse a tocar los cuatro acordes más sencillos del mundo, con los que se han escrito la inmensa mayoría de canciones pegadizas y simples. La letra me vino sola. Eran las cinco de la mañana y la letra empezaba así, aunque cuando la acabé eran las seis y la cambié.

--Después la trabajó con su productor.

--Sí, horas después le mando un audio a Víctor con la canción en la guitarra, chapurreada, y le digo que vayamos a grabarla esa misma tarde. En ese momento intentamos hacer Mon Amour de todos los estilos posibles: reguetón, trap, rap, fue muy pop-rock, muy acústica… Y no nos convencía nada. No era lo que nos pedía la canción. Cuando llevábamos siete horas en la sala de música le dije que hiciera una base sencilla, rápida, pegadiza, que te moviera. Entonces hizo lo que es ahora y lo grabamos. A los dos meses estaba sonando en Spotify.

--Entonces llega Aitana y comparte la letra de ‘Mon Amour’ en su Twitter.

--Yo estaba trabajando en el restaurante de mis tíos y estaba en las brasas. Después del horario de comida, mientras estaba secando los cubiertos, el móvil empezó a sonar con muchas de notificaciones de gente diciéndome que Aitana había compartido la letra de la canción en sus redes. Lo comprobé y decidí proponerle el remix por si colaba.

--¿Conocía el proyecto de Aitana?

--Yo escuchaba a Aitana. Mientras estaba grabando Mon Amour, de hecho, para una de esas versiones que eran más pop-rock, nos poníamos su último disco porque nos parecían espectaculares las baterías y queríamos hacer la canción con ese estilo. Al final no se quedo así. Pero, realmente, Aitana forma parte de Mon Amour desde el principio.

--¿Le escribió un mensaje privado?

--Yo no sabía qué hacer. Llamé a Pablo, actualmente mi mánager, pero por aquel entonces una persona que nos había comprado cuatro fechas de conciertos. Me dijo que se iba a poner en contacto con el equipo de Aitana para cerrar el remix. Cuando le colgué, entré a Instagram y vi que era ella la que me había escrito diciéndome de hacer la nueva versión. A los cinco días estaba en Madrid grabando con ella.

--¿Cómo fue la grabación?

--Yo iba muy nervioso. Esto es algo que no he contado nunca, ni Aitana lo sabe, pero su equipo, antes de quedar, nos había mandado un audio con una parte de letra que se le había ocurrido a ella. Sobre esa letra, antes de llegar al estudio, yo escribí algo. En el estudio, Aitana me enseñó lo que había escrito y yo, disimulando, le dije: “Mira, yo justo escribí hace mucho tiempo esta letra para el remix y da la casualidad de que encaja perfectamente”. Yo había arrugado el papel y había puesto una fecha diferente. Es la parte de la letra donde digo: “Grabando con Aitana, ella pensando en buscarte”. Yo estaba tan nervioso, quería que saliese todo tan bien y que fuese con tan buen rollo, que lo falseé un poco. Pero luego me he llevado muy bien con ella y tenemos una relación muy guay.

--Para ella este tema también está siendo uno de sus mayores éxitos.

--La canción es de los dos. Mucha gente se queja y dice que realmente el tema es mío, pero el remix es tanto suyo como mío, no me atribuyo nada ni creo que ella lo haga tampoco.

--¿Cómo está gestionando el éxito?

--Como aún no soy consciente, sigo igual que antes, soy la misma persona que era hace seis meses, sigo yendo a los mismos sitios y haciendo básicamente lo que siento. No he hecho nada fuera de lo normal ni he necesitado ayuda ni psicólogos. Seguramente los necesite en algún momento porque, aunque estés bien, es algo que ayuda un montón, pero como no soy consciente, no puedo hacer nada nuevo ni distinto a seguir siendo todo lo que era.

--En dos semanas saca nuevo single, ‘Starsky and Hutch’, ¿qué puede avanzar?

--Es una canción que a la gente joven le va a gustar mucho porque es movidita y discotequera. Y a la gente mayor le va a gustar más porque hace muchas referencias a los 70 en temática y en sonido disco. También en estética. Ya hemos grabado el videoclip y salimos todos con las chaquetas de cuero, pantalones campana, bigotes… fue muy divertido. Va a ser una canción que va a mover a la gente. Yo tengo mucha confianza en ella.

--Su último tema, 'Superman', ha ido muy bien. ¿Cómo nace?

--Superman está yendo muy bien. En mes y medio estamos a punto de llegar al millón de reproducciones. Es una canción que yo tengo escrita desde hace cuatro meses, cuando Pablo me llama para decirme que quería cuatro conciertos míos. Yo solamente tenía cuatro canciones y decido escribir más para los bolos. Me salía toda la letra menos el estribillo y yo pensaba que no iba a salir nunca. Al final se me ocurrió, la grabé y la estrenamos. Me hizo mucha ilusión porque llevó más trabajo y un tiempo de dejarla apartada para volver a retomarla, intentarlo muchas veces hasta que al final salió lo que es ahora.

--En sus canciones ha tocado varios estilos. ¿Hacia dónde se dirige?

--Quiero hacer una transición a algo más orgánico, menos electrónico, más guitarras, más baterías, instrumentos de verdad y, sobre todo, eso va a ser a la hora de hacer el directo con banda.

--Después de haber llegado a lo más alto, ¿tiene miedo de que las canciones que saque no suenen tanto?

--No, porque igual que Mon Amour la saqué porque me gustaba a mí, sin ambición y sin buscar nada, hago lo mismo con estas. No tengo un objetivo de querer que una  canción suene tanto o me haga rico. Para nada. Si puedo vivir de esto, viviré de esto, y si no, volveré a la cocina, a ser cámara o lo que sea. Pero seguiré haciendo música igual, voy a seguir sacando canciones, suenen o no suenen. No tengo esa presión de tener que hacer otro Mon Amour, yo hago mis canciones. 

--Ha empezado al revés.

--Sí, no he tenido el proceso. En cinco días he pasado de estar en la cocina a estar grabando con Aitana y dedicándome a la música a tiempo completo. Hay mucha gente que valora mucho ser número uno en México. Yo lo valoro como nadie, pero a lo mejor no lo vivo con tanta ilusión como alguien que lleva cinco años intentándolo y de repente le llega. Yo no he pasado por ser número 3 y luego 2, yo he ido directamente al uno.

--Ha empezado a dar conciertos. ¿Cómo se siente encima del escenario?

--Desde el primer momento me gusté mucho. La primera vez que me subí a un escenario fue con Aitana en Murcia y, antes de salir, estaba muy nervioso. Pero fue pisar el escenario, decir cuatro palabras, y me solté. Vi que ahí encima puedo hacer lo que quiera. Era el concierto de Aitana, no el mío, pero yo iba por libre ese día, ni siquiera la miré casi. Después, el primer concierto que hice solo fue en Madrid con 3.000 personas de público y ya fueron 40 minutos de espectáculo. Estaba algo nervioso también, pero fue salir y sentir que estaba como en casa. Me gusto, me suelto, es muy caradura y canalla todo. Es un momento muy especial. De hecho, recuerdo que cuando terminé el primero, me tiré para atrás a la oscuridad y me puse a llorar como no había llorado nunca de la emoción.

Zzoilo en un concierto
Zzoilo en un concierto / INSTAGRAM

--Llega una nueva ola de música que está desbancando el reguetón.

--Está empezando a sonar otra vez el pop y están volviendo los conciertos con banda. La pandemia nos ha hecho a todos volver a escuchar música que llevábamos tiempo sin escuchar. Antes de la pandemia salíamos cada fin de semana y escuchabas lo que sonaba en las discotecas, el reguetón y la electrónica. Llega la pandemia, te quedas en casa, y no te vas a poner a escuchar ese estilo de música, te pones los grupos que habías escuchado toda tu vida.

--¿En qué está trabajando? ¿Sacará un disco?

--Sí, me gustaría. De hecho, estoy escribiendo cosas para el disco. Me lo planteo como algo más íntimo y personal, me da igual que suene más o menos. Cuando hago un single como Superman busco que sea pegadizo, que tenga garra y que sea para todo el mundo. Pero para el disco busco algo más mío, que me guste a mí, que lo disfrute yo y que signifique algo. Mon Amour la escribí sin estar enamorado de nada y he encontrado el sentido más tarde. Es bonito porque redescubro mis canciones con el tiempo.