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Samantha Villar llora con el reencuentro de una menor con su familia CUATRO

Samanta Villar llora con el reencuentro de una menor con su familia: "Aguantamos algo brutal"

La periodista acompaña a Paula en su vuelta a casa: su historia esconde el relato de arrepentimiento de una joven que maltrataba a sus padres

3 min

Este viernes ha arrancado la última temporada de El Punto de Mira. El espacio de Mediaset refuerza su plantilla con la incorporación de terna de periodistas que forman Samanta Villar, Mayka Navarro y Ana Terradillos. De hecho, el primer capítulo ha sido el turno de la catalana.

Villar ha terminado entre lágrimas al enfrentarse al testimonio de Paula, una joven gallega con una historia digna del programa Hermano Mayor. La menor, protagonista del primer capítulo, se encuentra ingresada en un centro de terapias para tratar su violencia y conducta agresiva, sobre todo, contra sus padres.

Una prueba de fuego

En él, la periodista visita a Paula justo un mes antes de que sea dada de alta. Según su terapeuta, la joven lleva ocho meses ingresada y sus avances en el tratamiento indican que la menor estaría preparada para recibir el alta en aproximadamente 6 semanas. Previo a ello deberá enfrentarse a varias pruebas de fuego que certificarían que es apta para volver a casa y llevar a cabo una vida normal. Samanta la acompaña en la primera de ellas: pasar un fin de semana con su familia.

Antes de ser ingresada, la mala conducta frente a sus padres la llevó, incluso, a autolesionarse “un montón” y a amenazarles con un cuchillo. Sin embargo, el peor de estos episodios de violencia llegaría una noche en que no la dejaron salir de fiesta. Ante el castigo, intentó escaparse por la ventana, cayendo desde un segundo piso. En su huida, se fracturó la cadera y los pies.

La vuelta a casa

Tras pasar tres meses hospitalizada, recuperándose de las intervenciones, Paula fue traslada al centro de menores, donde ha estado interna hasta ahora. Allí, reconoce sentirse una persona nueva, haber aprendido lo necesario para cambiar su actitud y sentirse arrepentida por todo el daño que ha causado.

Por su parte, Samanta no puede evitar emocionarse ante el reencuentro de la joven con su madre y su hermana. “Me emociona conocer su historia y, como madre, ¿te imaginas lo que ha pasado esa señora y ella? Y ahora verlas abrazarse y entender lo que eso significa… es muy emocionante. Lo que aguantamos por amor es brutal”, expresa la catalana.