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Roberto Leal presenta 'Grandes Profes' / FUNDACIÓN ATRESMEDIA

Roberto Leal: “No soy periodista por vocación, yo quería ser dibujante”

El presentador de 'Pasapalabra' se convierte en maestro de ceremonias del evento '¡Grandes Profes!', un homenaje al sector educativo

18 min

En su mejor momento profesional al frente de Pasapalabra y El desafío, Roberto Leal se convierte en el maestro de ceremonias de un encuentro muy especial que rendirá homenaje a los profesores de todo el país. La Fundación Atresmedia y Santillana se inspiran en la "fortaleza" para la nueva edición del evento online que tendrá lugar este sábado 13 de marzo a través de Atresplayer.

El principal objetivo de ¡Grandes Profes! es reconocer socialmente la figura del profesor, motivarles e inspirarles, para seguir apostando por la educación como motor de cambio y desarrollo humano. Como pieza clave en la mejora educativa y en la sociedad, el profesor encierra en sí muchas profesiones: es psicólogo, es motivador, es comunicador… y por eso el acontecimiento tendrá algunos invitados de otros perfiles.

Regreso a la infancia

En concreto, la cita educativa contará con la participación del deportista Pau Gasol, la cantante Bely Basarte, la pedagoga Roser Batlle, y el guionista Albert Espinosa, entre muchos otros.

A través de este encuentro, Roberto Leal regresa a su etapa de estudiante para hacer un recorrido sobre cómo fue su infancia y adolescencia en el colegio. Los docentes marcaron su vida y conformaron el periodista que es ahora... aunque él no siempre tuviera clara su fortaleza.

--Pregunta: Como maestro de ceremonias de este evento, después de estar triunfando como presentador, ¿qué crees que te aporta profesionalmente y personalmente? 

--Respuesta: Es una manera de reencontrarme con ese Roberto estudiante, de mi época de pequeño. ¡Y es que tengo tanto que agradecer a mis profesores! Encontrarme con una comunidad docente motivada, y en este caso hablando también de la fortaleza como en esta edición, me trae muy buenos recuerdos y me permite con ellos anécdotas y experiencias. Creo que es muy interesante y que es fundamental este encuentro que se hace de forma anual. Nos ayuda un poco a todos a saber de dónde venimos, porque yo siempre digo que somos parte de lo que hemos vivido y de lo que nos enseñaron en su día, cuando éramos pequeños, y cuando pensábamos que lo que estábamos aprendiendo en el colegio no nos iba a servir. Ahora yo echo la vista atrás, me acuerdo y sé que me sirvió de muchísimo. 

--¿En qué consiste el evento? 

--Es un encuentro entre docentes e invitados, en este caso estrellas, que vienen a compartir su experiencia, hablando de las fortalezas. Realmente, ¿qué es la fortaleza? Para cada uno será una cosa, pero dentro del mundo de la educación viene a significar que uno no tiene por qué ser bueno en todo. Es decir, tú tienes tus propias habilidades y hay que saber qué batalla escoger y qué camino elegir. 

Tenemos a una gran estrella del mundo del baloncesto, como es Paul Gasol, que viene a contarnos, entre otras muchas cosas, que no iba desde el principio encaminado al deporte y quería hacer otras cosas. A mí me pasa lo mismo, yo quería ser dibujante antes que periodista y al final me di cuenta de cuáles eran mis habilidades y tuve la suerte de poder coger ese camino.

--Como se te dan bien las definiciones por Pasapalabra, ¿qué es para ti la fortaleza? 

--Para mí, un ejemplo total es mi madre, porque ha sabido reponerse a una vida de lucha. Tiene muchos hermanos, se quedó sin padre de muy pequeñita y tiró para adelante, mi padre también falleció hace un año y pico, pero ella continúa y me parece una mujer muy luchadora. Ahora que estoy en Pasapalabra, si tuviera que buscar la palabra en el diccionario, saldría una foto de ella.

Estamos en un momento en el que la fortaleza es uno de los valores principales de los que tenemos que tirar para sobrellevar todo lo que tenemos encima. Trasladado a la comunidad docente, al final ellos se han tenido que reinventar y tratar de estar a la altura para las criaturas y que pudieran seguir con el curso académico en sus casas.  

--¿Cómo lo viviste con tu hija? 

--Yo que tengo una pequeñita lo he visto y lo he vivido en primera persona, su profesora, conectándose con ella, tratando de entender a los pequeños con la dificultad que tiene una niña desde su casa con 1.000 inquietudes y estímulos. Está muy bien lanzado el concepto del valor de la fortaleza porque, al fin y al cabo, nos hemos tenido que agarrar a ella.  

Roberto Leal presenta ¡Grandes Profes! / FUNDACIÓN ATRESMEDIA
Roberto Leal presenta '¡Grandes Profes!' / FUNDACIÓN ATRESMEDIA

--¿Qué crees que puede aportar este evento? 

--Es necesario porque es una manera también de encuentro para muchísimos profesores que necesitan de ese reconocimiento. Al final se nos olvida, pero han sido nuestros pilares y mucho de lo que somos hoy se lo debemos a ellos. Y está bien que desde la Fundación Atresmedia lleven ya ocho años acordándose de ellos. Sobre todo, se nota que es motivacional, porque hay muchos docentes que año tras año vuelven y les ayuda a compartir la experiencia, hacerse fuertes en una época tan dura. Hay que tenerles contentos, porque nuestros hijos están con ellos y esos valores que les inculcan son los valores que luego van a mostrar a lo largo de su vida en nuestra sociedad. Un niño educado en buenos valores se trasladará en una sociedad mejor para todos. Es muy importante que no se nos olvide de dónde venimos. 

--Y eventos como este ayudan al reconocimiento.  

--Sí. Son personas que dedican su vida en cuerpo y alma, y por sus manos pasan muchísimos niños y adolescentes. Es curioso, pero la mayoría se acuerdan de todos y cada uno de nosotros. Eso me parece increíble, porque si nosotros marcamos sus vidas, imagínate ellos a nosotros. Hay que ser justos, honrados y generosos, y acordarnos de nuestros profesores. Echando la vista atrás, en mi caso muchos ya no están, pero los he seguido viendo en mi pueblo y para mí son casi de mi familia. Me acuerdo todavía de lo que me enseñaron, lo que a mí no se me metió en la cabeza fácilmente. Necesitan ese reconocimiento y ese empujoncito porque todos tenemos esa necesidad de que alguna vez nos digan que lo que estamos haciendo está bien hecho y que vamos por el buen camino. 

--¿Qué profesores recuerdas que te marcaran?  

--Mi señorita Laura, que la tuve en preescolar y me acuerdo porque yo era muy nervioso. También mis señoritas Mercedes y Margarita, que me cuidaban mucho y me decían que está muy bien eso de ser todoterreno para todo, pero es la etapa académica la que te ayuda a saber hacia dónde tienes que tirar. Hay momentos en los que nos sentimos muy perdidos, pero es mejor separarse un poquito y hacer caso a personas como ellas, que eran casi nuestras madres. Recuerdo que me decían que apostara por lo que realmente tuviera pasión y así nunca podría arrepentirme de lo que estaba haciendo. Luego podrá ser mejor o peor, pero si tú le pones pasión a lo que haces, jamás podrás autocensurarte, porque al final es lo que querías hacer. 

Mi profesor don Aurelio me descubrió que yo era daltónico, porque tuve que pintar un mapa de España y pinté el Cantábrico, el Atlántico y el Mediterráneo de color morado. Cuando lo vio me dijo: “Tú eres daltónico”. Yo en ese momento, en quinto de EGB, no sabía ni qué era ese trastorno. Me dijo que me lo mirara y, efectivamente, tengo un grado leve de daltonismo.  

--¿Qué has aprendido de este evento personalmente? 

--He aprendido que lo que hacen es vocacional. Esta etapa ha sido dura para todos ellos, pero creo que la resiliencia que tienen y que han demostrado es ejemplar. Muchos a lo mejor tienen ya la edad de jubilarse y quieren seguir de alguna manera vinculados al mundo académico porque es su vida entera. Todo lo que sea empaparte de esos valores y de ese espíritu, es bueno para todos. Y esto es un poco egoísta, pero es verdad que te unes con personas que tienen esa luz y tú piensas: “Ojalá me pareciera un poquito y tuviera esa vocación real al cien por cien como tienen ellos”. Al final te llevas mucho más allá del contenido explícito de lo que cuentan, sino de lo que transmiten como personas. 

--Hay invitados de perfiles muy diversos, desde Pau Gasol, por ejemplo, hasta Albert Espinosa. ¿Qué aportan a la charla? 

--Ellos coinciden perfectamente en apostar por tus fortalezas. Pau, por ejemplo, empezó a estudiar la carrera de Medicina antes de dedicarse al baloncesto. La mayoría de ellos empezaron a buscar el camino por otro lado y luego se dieron cuenta de que su fuerte era otro. Es un mensaje muy bonito porque a mí, cuando también he dado alguna charla en algún colegio, me preguntan si yo siempre había querido ser periodista. Lo mío no es vocacional, yo quería ser dibujante, pero luego me di cuenta de que este era el camino que tenía que elegir y cuando lo tuve claro, lo cogí. No hay por qué tener miedo a equivocarte o a enmendar tu camino, y creo que al final todos tenemos que darnos esa oportunidad a nosotros mismos de elegir lo que realmente queremos. 

Roberto Leal y los ponentes de Grandes Profes / FUNDACIÓN ATRESMEDIA
Roberto Leal y los ponentes de 'Grandes Profes' / FUNDACIÓN ATRESMEDIA

--¿En algún momento de tu vida se te pasó por la cabeza ser profesor? 

--Sí. Yo creo que es algo que todos hemos pensado alguna vez y hemos tenido esa inquietud. De alguna forma lo he sido, porque he impartido clases en la universidad privada. Yo mismo también me generé unos cursos de improvisación para televisión y he tenido mi propia academia. Al final no es profesor de enseñanza al uso, pero sí que he tenido ese papel y lo he disfrutado mucho, la verdad, aunque con más nervios que cuando presento. Es un oficio con el que todos nos sentimos de alguna forma muy representados. El saber no ocupa lugar y si encima puedes compartir tus conocimientos con el que tienes enfrente, siempre que tengan inquietud por aprenderlos, bienvenido sea. 

--¿Qué tipo de profesor crees que eres? 

--Pues no lo sé. Tampoco quiero ser profesor moderno que cae bien porque después, cuando te vienen los suspensos te vuelves todo lo contrario [ríe]. Pero creo que soy bastante empático, porque tengo 41 años, ya he pasado hace bastante tiempo la edad de estudiar, pero sí que me sé poner en el lugar de la persona que tengo enfrente, sobre todo cuando lo que me están contando es de verdad y me los creo. Ahora también me doy cuenta de que los embustes que yo le tiraba al profesor cuando no había llevado el trabajo, no se los creía, por mucho que dijera que sí, porque yo ahora no me lo creo.

--Y de alumno, ¿cómo eras? 

--No he sido nunca de los mejores alumnos de mi clase, pero entre otras cosas porque hacía muchas cosas a la vez. Yo aprobaba todo, suspendía muy poco, pero es verdad que suspendí dos cursos. Yo llevo dos cursos de retraso con mis compañeros. Y no era porque estuviese haciendo lo que me daba la gana, sino porque a la vez que estudiaba, trabajaba y me estaba buscando la vida fuera. Me costó un poco más arrancar. Pero luego, una vez que encontré el camino, sí que lo tuve claro y empecé a estudiar periodismo. Hice prácticas en medios locales y descubrí este era mi sitio, así que no tuve ningún problema. Más tarde empecé a trabajar como reportero, cuando todavía me quedaban algunas asignaturas sueltas, pero tenía clarísimo que la carrera iba a acabar y así lo hice. 

--¿Qué responderían tus profesores a esa pregunta?

--Si le preguntas a ellos te dirían que era buena persona, que era un buen niño, no era un trasto, pero era nervioso y no era el mejor expediente académico de la clase. Yo tenía grandísimas compañeras de las que guardo mucho cariño y grandes apuntes. Todavía cuando hago la mudanza me aparecen los resúmenes de historia del arte de mi compañera Ángela [ríe]. No se los llegué a devolver porque a ella no le hacían falta pero, en cambio, yo podía necesitarlos para recuperar.