Menú Buscar
Foto de archivo del Papa Francisco en el Vaticano / EP

El Papa Francisco da 'me gusta' a la foto erótica de una modelo brasileña

Desde el Vaticano aseguran que "nadie le ha dado al botón" y han pedido explicaciones a Instagram por la polémica

3 min

Nuevo escándalo en el Vaticano después de que la cuenta oficial y verificada del Papa Francisco en Instagram le diera me gusta a la foto erótica que colgó la modelo brasileña Natalia Garibotto. Una reacción por la que, desde la Santa Sede, afirman que "hemos recurrido a Instagram para buscar explicaciones" del por qué ha aparecido si "nadie le ha dado al botón".

El Vaticano también ha abierto una investigación interna para determinar cómo ha podido suceder esta polémica dado que "podemos excluir que el me gusta provenga de la Santa Sede". Lo que sí está claro es que el Papa no ha tenido nada que ver con el asunto, pese a que la modelo se ha tomado la libertad de bromear con que "al menos me voy al cielo".

Una bendición oficial del Papa

Natalia Garibotto es una modelo brasileña de 27 años que tiene 2.400.000 seguidores en Instagram. El pasado 5 de octubre subió una fotografía erótica capaz de convertir hasta el más santo. O al menos pensó eso cuando, hasta el pasado 13 de noviembre, la imagen era del agrado del perfil verificado del Papa Francisco.

La foto de Natalia Garibotto que 'gustó' hasta al Papa Francisco / INSTAGRAM
La foto de Natalia Garibotto que 'gustó' hasta al Papa Francisco / INSTAGRAM

Coy Co, la empresa gestora de Garibotto, aprovechó la publicidad y volvió a publicar la imagen en su propia cuenta con el mensaje de que la compañía había “recibido la bendición oficial del Papa”. Lo mismo que la modelo, quien supuso que ya tenia ganado el cielo con una foto en la que aparecía escasamente vestida.

La polémica que investiga el Vaticano

A pesar de que el pontífice es muy popular en las redes sociales, con casi 19 millones de seguidores en Twitter y 7,5 millones en Instagram, el Papa no administra ninguna de sus cuentas. Todo lo gestiona un equipo de personas que, pese a cumplir en muchos casos las órdenes del clérigo, administran su contenido.

Robert Mickens, editor del diario católico La Corix, aseguró que "el Papa no es como Donald Trump, no está sentado para tuitear todo el día. Aprueba los tuits, pero no los me gusta, y en muy raras ocasiones ha dicho que le gustaría tuitear algo". Además, lo más extraño del caso es que, pese al volumen de seguidores que tiene, las cuentas del Papa no siguen a nadie...