Menú Buscar
Albert Álvarez durante el debate final de 'Supervivientes' / GTRES

Albert Álvarez relata su traumática experiencia en 'Supervivientes'

El concursante catalán ha hecho un balance de su paso de tres meses por el concurso de Mediaset

6 min

No hace ni una semana que Supervivientes ha puesto el punto y final a su edición más vista de la historia. Sin embargo, Albert Álvarez, quien no para desde que volviera de Honduras, ha querido sacar tiempo de su apretada agenda y ha hecho un balance de su paso por el concurso de Mediaset.

Y es que el segundo clasificado de la edición, se ha sincerado con todos sus seguidores, a través de su cuenta de Instagram, con un larguísimo discurso de lo más emotivo, ¿qué ha contado?

Albert Álvarez ha vuelto renovado de la isla

Durante los tres meses que ha durado el reality de Telecinco, Albert ha vivido un sinfín de aventuras que han marcado su vida para siempre, y le han ayudado a valorar mucho más las cosas que antes no valoraba.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Poco a poco voy asimilando todo esto tan mágico que he tenido la suerte de vivir, reconozco que aún quedan secuelas pero poco a poco voy adaptándome a todo lo que me rodea de nuevo, puedo ver como la gente corre por las calles y que los taxistas siguen teniendo mucha prisa, me despierto en medio de la noche y tardo varios segundos en reconocer mi propia habitación, incluso creo haber superado ese acto involuntario de guardarme la comida en el bolsillo por miedo a quedarme sin ella. Después de dormir tres meses bajo las estrellas uno se acostumbra a no tener techo y ahí es cuando ya empiezas a echar de menos esa isla embrujada. He visto tortugas marinas, he buceado junto a tiburones, me ha picado un escorpión, he podido capturar un rape con mis manos, he pescado cerca de 150 peces, e aprendido a interpretar la luna y las mareas, he conseguido hacer fuego con arco por fricción, he llorado y he reído, he perdido 14,700 kilos y me han cortado el pelo como el culo de un mono, se me han roto dos dientes y me he cortado tropocientas veces, me he aficionado a los cocos y el buceo y he aprendido a echar de menos de verdad, he traído unos 20.000 kilos de leña y he pasado muchas noches junto al calor del fuego. Lo que está claro es que he vivido, y volvería a vivir una y otra vez esta gran lección llamada experiencia inolvidable. Vive tu vida por que al final nadie morirá por ti. Gracias a cada una de las personas que me ha deseado algo bonito en esa isla... y a los que no, os doy las gracias también. PD: Os voy a regalar lo más valioso que he descubierto entre los granos de arena de esa isla, valora el plato de comida que tienes en frente, no te olvides de decirle lo mucho que amas a tus seres queridos y protege tus valores y creencias, al final ellos te definen. 🥥🌴🥥🌴🥥🌴🥥

Una publicación compartida de Albert Alvarez (@albert_iceman) el

Y es que el que fuera tronista de MYHYV no solo ha aprendido, como él mismo cuenta en sus redes sociales, a pescar, a “interpretar la luna y las mareas” o a “hacer fuego con arco por fricción”, sino que también a valorar “el plato de comida que tienes en frente”, a decir “lo mucho que amas a tus seres queridos” y a cuidar “tus valores y creencias”. Una experiencia única que el televisivo califica como “mágica”.

Albert volvería a repetir la aventura hondureña

Pese a la dureza del programa, el concursante de Supervivientes ha dicho que “volvería a vivir una y otra vez esta gran lección llamada experiencia inolvidable”. Una aventura que agradece haber “tenido la suerte de vivir”, pero que aún le está pasando factura.

Y es que tras más de diez semanas en Honduras, el deportista olímpico ya se había acostumbrado a ser un “sin techo” y a dormir “bajo la luz de la luna”. Por este motivo, confiesa el catalán, “me despierto en medio de la noche y tardo varios segundos en reconocer mi propia habitación”. Una grave secuela que se suma al acto involuntario de “guardarme la comida en el bolsillo por miedo a quedarme sin ella”. Solo esperamos que este último acto no le de cualquier día de estos en un supermercado, sino las consecuencias también podrían ser irreversibles.