Leticia Sabater lo ha vuelto a hacer. No contenta con destrozar la imagen de presentadora de programas infantiles que muchos españoles tenían de ella, su último propósito es acabar con los villancicos de Navidad. Al menos, tal y como uno los concibe.

Tratando de emular la legendaria creatividad de María Lapiedra y sus hits No me subas el IVA, bájame las bragas o Hace un calor que tetorras, la Leti ha hecho algo parecido con las canciones navideñas: las ha llenado de sexo y así se ha cargado cualquier atisbo de espíritu navideño arremetiendo sobre sus pilares: familia, ágapes, Santa y buen rollo.

Santa Claus

Su nueva incursión en el género es Lléname el tanque, frase que le dirige al mismísimo Papá Noél en una insinuación poco refinada a tener una noche salvaje con él. La sutileza brilla por su ausencia.

"Esta noche tú y yo no vamos a despechugar. Un pedito rico en la cena de Navidad. Ponte un gallumbo sexy pa’ perrear. Mete el anillo en la copa y sale pa´chingar", es sólo un ejemplo del nivel de poesía que maneja la catalana.

Familia

Tampoco escatima a la hora de tirar de tópicos sobre las comidas de Navidad con los familiares. "El pringao de tu cuñao se ha bebido el anillo y se ha atrangantao. Al verlo mi suegra del ataque de risa ha flipao y se ha desmayao", son algunos de los retratos dignos del barroco que recita.

Pero sin duda quién sale peor parado es Santa, al que no sólo obliga a poner la cara entre sus piernas, sino que asegura que es un "cachondo", "y un peta se echao, se ha quedao to relajao". 

Adiós Navidad

Todo este combo, sumado a la imagen de Sabater en una especie de bikini navideño, no ha hecho más que causar sensación. ¿Cuál? De todo tipo. Una vez más, para bien o para mal, ha conseguido que se hable de ella.

El vídeo ya acumula más de 150.000 visualizaciones. Lo que uno no sabe es si eso es algo positivo o negativo para el género de los villancicos y mucho menos para la Navidad.