No ha pasado apenas nada y Cristofer ya está llorando. Es uno de los concursantes más icónicos de las tres ediciones de La isla de las tentaciones. Su grito de Estefanía se ha convertido en un referente.

Él fue de los primeros en ver como su chica le fue infiel y de los que más sufrió. Pasado este tiempo todo cambió. Sigue con Fani y ella se ha convertido en una colaboradora habitual de los debates de Telecinco.

Alarmas

Todo parece ir como la seda pero es pisar la casa, “y se me vienen todos los fantasmas del pasado”, asegura. Y con los recuerdos se le vienen las lágrimas. No para de llorar.

“Lo que me gustaría ver de Fani es que me respeta y que me quiere”, apunta. Y sin querer, él y sus compañeros han marcado los límites que hará sonar la alarma de la tentación sólo en Villa Playa, donde está ella.

Angustiado

La colaboradora de televisión, mientras está de lo más relajada posible. Su acercamiento con Julián es cada vez más evidente. No se pone ni un freno e incluso baila y bromea con él. Por el momento, su chico no está viendo nada.

Christofer, por su parte, vive en una angustia constante. Un dolor que se ha hecho más que evidente cuando ha pisado la hoguera de la tentación. Las lágrimas han vuelto a brotar.

Marina

No lo pasa mucho mejor Marina García. En poco más de 24 horas se la ha visto dos veces en llanto vivo. El primer día, mientras todos estaban en la piscina se ha sentido menospreciada por Isaac Torres, su expareja.

Se ha visto juzgada por el grupo y por él y ha ido a su habitación indignada, El catalán ha ido detrás de ella pero de poco ha servido. Eso sí, ha dejado de llorar para pasar al enojo.

Abandono

No ha ido mucho mejor en la fiesta. Los concursantes han jugado a verdad o reto y ha habido los primeros contactos. Todos inocentes. A Marina le han retado a sacarle el pañuelo del cuello a Lobo. Lo ha intentado hasta que ha huido a los lloros.

La situación se ha puesto tensa. La sevillana amenaza con abandonar. Asegura que “no aguanto ni un minuto más”. El resto de las compañeras han tratado de animarla y todo ha fluido mejor.