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Piezas de sushi que podrían desaparecer por culpa del cambio climático / Qimono - PIXABAY

El sushi podría acabarse por culpa del cambio climático (y no es broma)

El plato japonés más popular del mundo podría estar a punto de desaparecer para siempre de nuestras vidas

CARLOS ZAPATERO
19.11.2019 20:11 h.
6 min

La comida japonesa ha ido ganando en la última década mayor notoriedad dentro del panorama nacional hasta convertirse en una de las propuestas gastronómicas más en forma del momento. Aunque son muchos los platos que conforman la oferta culinaria nipona, no hay duda de que el sushi es el plato que más popularidad ha alcanzado a nivel mundial.

Pese a que existen muchas variedades de sushi tanto en forma de presentación, corte, o ingredientes que lo componen (cada vez más variopintos), hay un claro denominador común en casi todas estas piezas: el alga nori. Nori es el nombre con el que se bautizó a este tipo de alga, que se utiliza para cerrar los conocidos rollitos de arroz. Actualmente, y como consecuencia del cambio climático, los expertos afirman que su producción podría estar próxima a extinguirse. En la temperatura del mar, cada vez mayor, se encuentra la principal explicación. 

La necesidad de unas condiciones determinadas

Para el correcto proceso de elaboración de este tipo de alga es necesario que se reúnan una serie de condiciones determinadas que permitan su explotación de manera correcta. Para su correcta conservación, deben estar en aguas poco profundas y en condiciones en las que permanezcan resguardadas de las inclemencias meteorológicas, como pueden ser las lluvias o las corrientes de aire extremas.

Además, la temperatura es uno de los grandes desafíos a los que tienen que enfrentarse sus productores. Es necesario que la temperatura del agua se encuentre por debajo de los 23 grados. De lo contrario, no se puede garantizar la calidad suficiente de la misma para poder utilizarla en el ámbito en la restauración. 

El problema del calentamiento global

Pese a que, hasta ahora, el resto de los aspectos sí que se han podido garantizar, no ocurre lo mismo con lo relacionado con la temperatura del agua. Diferentes expertos ha alertado de que la Bahía de Tokio, una de las principales productoras a nivel mundial de este tipo de algas, está experimentado en los últimos años una creciente subida de la temperatura de sus aguas que puede provocar el fin del crecimiento de este tipo de algas. 

Pieza de sushi con este alga / Live Green - PIXABAY
Pieza de sushi con este alga / Live Green - PIXABAY

Debido a la especial delicadeza con la que tienen que contar no se puede realizar la siembra de las mismas hasta que éstas se encuentran con la temperatura adecuada. Hasta ahora, el mes del año en el que alcanzaban esta temperatura se situaba entre finales de septiembre y principios de octubre. No obstante, actualmente los productores se han visto en la obligación de tener que retrasar esta recogida hasta el mes de noviembre. Una situación insólita hasta este año. 

Las políticas del país no ayudan

Como consecuencia de la alta contaminación que existía en las aguas niponas, el gobierno del país lleva años realizando diferentes medidas con las que limpiar al máximo sus aguas, con el objetivo de minimizar el impacto de la contaminación al máximo. No obstante, son estas medidas las que han provocado que las aguas que desembocan en el mar sean tan limpias que no gocen de los nutrientes necesarios como para que el alga nori desarrollándose con las condiciones mínimas necesarias. 

Esta falta de alimento es lo que ha provocado que los cultivadores se hayan dado cuenta que el color de las algas haya comenzado a ser mucho más claro. Además, su textura y el sabor final que desprenden también se ha visto afectado de manera notable. Actualmente, y como consecuencia de estos problemas, la producción de las algas se ha situado a los mismos niveles del año 1972.

Sin soluciones a corto plazo

Pese a que los diferentes organismos públicos y privados de la zona han sopesado la idea de trasladar las factorías a otras zonas de país, el elevado coste económico y la falta de infraestructuras son dos de los condicionantes que hacen imposible este traslado, al menos, a corto plazo. 

Además, a nivel de clima, no se puede asegurar que en otros puntos de la región sea posible disfrutar de las condiciones necesarias para asegurar su crecimiento.  

Un problema para todo el país

La producción y recolección de este tipo de algas es uno de los motores económicos del país. No obstante, los problemas que se están sufriendo ya se han traducido en que han sido muchos los productores que se han decidido por abandonar la industria, como consecuencia del descenso de la cantidad de algas que pueden recolectar. 

En el caso de que la producción continúe disminuyendo a este ritmo, esta situación podría convertirse en un gran problema para los diferentes núcleos de población que se dedican en exclusiva a esta tarea.