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El joven muestra su brazo antes de quitarse el tatuaje con un rallador de queso / TWITTER

Un joven se borra un tatuaje con un rallador de queso (y lo consigue)

El resultado del invento se ha hecho viral en las redes sociales aunque el proceso ha sido de lo más traumático y doloroso

03.10.2019 20:36 h.
8 min

¿Quién no se ha hecho alguna vez un tatuaje y luego se ha arrepentido de habérselo hecho? Es más, ¿qué haces en esos casos en los que te da por quitártelo y quieres hacerlo de forma inmediata porque ya no aguantas más? Pues para ello existen los famosos tratamientos, aunque no aptos para todos los bolsillos, que gracias a la técnica del láser puedes terminar por borrar esas imágenes que, un buen día, decidiste impregnarte en la piel a base de pequeñas agujas y tinta.

Pero como no todo el mundo tiene el dinero suficiente como para someterse a dichos tratamientos, hay personas que, contra todo pronóstico, se atreven con técnicas mucho más rudimentarias, con los riesgos para nuestra salud y nuestra piel que eso conlleva. Y, como ejemplo de ello, solo hace falta ver lo que un joven argentino hizo con su tatuaje y un rallador de queso. Un invento de lo más sonado que se ha hecho viral gracias a un amigo suyo, Matías Costa

Se borra el tatuaje con un rallador

Con carne viva. Así es como le ha quedado el brazo al joven que tuvo la brillante idea de borrarse por completo un tatuaje que lucía en su antebrazo izquierdo, y del que se arrepentía mucho de haberlo hecho. Un curioso y doloroso experimento que en cuestión de segundos ha corrido como la pólvora a través de todas las plataformas sociales habidas y por haber. "Les pido que no digan mi nombre, ni tampoco muestren mi cara. Tengo mis razones para haberlo hecho y no quiero que se piensen que estoy loco". Estas son las palabras que el joven del rallador de quesos ha pronunciado para el portal Infobae, tras convertirse en famoso por quitarse un tatuaje de la forma más surrealista posible.

Detalle del rallador de queso que usó el joven para quitarse el tatuaje / TWITTER

 

Detalle del rallador de queso que usó el joven para quitarse el tatuaje / TWITTER

“Me hice el tatuaje y a la semana quise inscribirme para ingresar en la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Si bien en los requisitos de la web no aparece, me comentaron que no podía trabajar con tatuajes visibles", comenta el joven del tatuaje para dicho medio. Por ese motivo, y sin pensárselo dos veces, se armó de valor y, con la ayuda de un rallador de quesos, fue rallando su piel hasta que no quedó ni rastro del tatuaje que se había hecho en agosto del año 2017, cuando tan solo tenía 19 años. Aunque no solo por trabajo fue el motivo por el que el porteño decidió cortar por lo sano, y nunca mejor dicho, sino que también hay un motivo estético de mucho peso. "Soy muy detallista y no me había gustado cómo quedó el tatuaje", confiesa.

Casi pierde la vida

Si se pensaban que el joven solamente probó de quitarse el tatuaje con el rallador de quesos, se equivocaban. Y es que antes de llegar a tan dolorosa decisión, pues solo hace falta ver como le quedó el brazo, el porteño probó suerte con otras técnicas que no terminaron de funcionarle como él esperaba. "Primero probé con una piedra pómez, pero no obtuve resultados. Entonces continué con el rallador y me dolió y me sangró muchísimo".

El joven muestra su brazo tras haberse quitado el tatuaje de su brazo con un rallador de quesos / TWITTER

 

El joven muestra su brazo tras haberse quitado el tatuaje de su brazo con un rallador de quesos / TWITTER

Una dolorosísima decisión que casi le cuesta la vida. Y es que el joven terminó acudiendo de urgencias al hospital para que le pusieran una vacuna antitetánica, puesto que estaba muy preocupado por lo que había hecho con su brazo y se temía lo peor para su salud. "Tenía que vendármelo constantemente y colocarme desinfectante y antiséptico". Una acción de lo más radical que seguro no vuelve a repetir nunca jamás. Aunque la pregunta es, ¿volverá a tatuarse?

Un fatídico final

Al traumático dolor que el joven argentino tuvo que sufrir en sus propias carnes, hay que sumar el profundo cabreo que se cogieron todos y cada uno de los miembros de su familia, en especial sus padres. Según ha desvelado el joven porteño, su núcleo más cercano "no estuvo de acuerdo con mi decisión de borrarme el tatuaje". Y es que sus primogénitos no sabían absolutamente nada de las intenciones de su hijo y solo se dieron cuenta de lo que había ocurrido, cuando su hijo ya se había rallado su piel y se encontraron el rallador de quesos lleno de sangre.

Imagen del antebrazo del joven en pleno proceso de quitarse el tatuaje con un rallador / TWITTER

 

Imagen del antebrazo del joven en pleno proceso de quitarse el tatuaje con un rallador / TWITTER

Una traumática decisión que, a todo esto, terminó por salirle peor que mal. Después de rallarse el brazo, para quitarse el tatuaje, terminó por quedarse en su Mendoza natal y no inscribirse en la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Una decisión que, según desvela el mismo joven, se debe a "algunos problemas personales que sufrí después de todo lo ocurrido". ¿Se habrán solucionado ya? ¿O aún los estará arrastrando?

Famoso gracias a su amigo

Con dolor, esfuerzo, gritos y muchas lágrimas, el argentino consiguió deshacerse del tatuaje que lucía en su antebrazo izquierdo. Un resultado del que uno de sus mejores amigos, Matías Costa, se siente de lo más orgulloso y no ha dudado en compartir en su cuenta personal de Twitter. Una publicación que compartió con cuatro fotografías y el siguiente texto: "Un amigo se tatuó y como no le gustó el tatuaje se lo sacó con un rallador de queso. Sí, un rallador de queso”.

Ante semejante publicación los internautas se volcaron en masa y en cuestión de segundos fue compartida más de 12.000 veces y consiguió más de 60.000 me gusta, que se dice pronto. Una popularidad que el joven argentino, quien prefiere mantenerse en el anonimato, se la debe a su amigo. Ahora que no trabaja como policía, ¿se animará a abrir su propio centro para quitar tatuajes a base de ralladores de queso?