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Una vista de Girona / Elioenai Martin EN PIXABAY

Redescubre Girona en 2020

La provincia recoge un importante legado histórico, pero también paisajes que merece la pena volver a visitar en 2020

Noelia Hontoria
5 min

Con una población de más de 750.000 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística, la provincia de Girona ofrece a sus residentes y visitantes todo un arsenal de propuestas para ver, hacer y vivir en ella. No importa cuantas veces se haya recurrido a esta ciudad y sus muchas virtudes, siempre hay algo nuevo que hacer o un modo de ver lo mismo desde otro prisma. Girona es historia, arquitectura y costa, una provincia atemporal que se puede disfrutar en cualquier momento del año.

Desde sus edificios medievales o los vestigios de la época romana, hasta los pueblecitos de pescadores de la Costa Brava o el ambiente de sus mejores restaurantes y discotecas, tanto la capital como las ciudades que la rodean son un buen reclamo para disfrutar de Girona en 2020. Lo mejor de ella es que combina tranquilidad y bullicio, para que sea el viajero o el residente quien decida qué plan le apetece más en cada momento.

Mirada de turista

Es posible que el propio gerundense conozca poco de su tierra. Por eso, en 2020 un buen propósito puede ser mirar Girona con otros ojos. Empaparse de su historia, conocer sus monumentos en su marco histórico original, descubrir qué se esconde detrás de esta bonita provincia que ha dejado un patrimonio cultural más que solvente y del que se pueden aprender muchas cosas. Una buena opción puede ser apuntarse a un freetour en Girona o hacer la visita turística por libre.

En cualquier caso, en una ruta para conocer el patrimonio histórico de Girona no pueden faltar la Catedral, con estilos que van desde el románico hasta el barroco, la Basílica de Sant Feliu que fue, en realidad, la primera catedral que tuvo la ciudad; las murallas de la época romana, perfectamente conservadas en nuestros días, los palacios Carameny y Agullana, a los que se accede desde la famosa escalinata de Sant Domènech, y la Casa Masó, el que fue el hogar del famoso arquitecto.

Catedral de Girona / Hans Braxmeier EN PIXABAY
Catedral de Girona / Hans Braxmeier EN PIXABAY

Museos

Girona tiene una buena oferta de museos, que pueden convertirse en un buen plan para el fin de semana. Una mirada cultural, curiosa y educativa a diferentes temáticas, con precios asequibles y muy entretenidos. La mayoría están enfocados a un público adulto, pero algunos de ellos pueden ser interesantes para todas las edades, siempre que la explicación de lo que se está viendo esté enfocada a la edad del usuario que disfruta de la experiencia.

Un buen ejemplo de ello es el Museo del Cine, con piezas expuestas que muestran la evolución de esta rama artística desde sus inicios hasta la actualidad. Otro museo de temática muy diferente es el Museo de la Historia de los Judíos, una comunidad que estuvo muy presente en la Cataluña medieval. La Casa Masó, mencionada anteriormente, también es un museo, mientras que el Museo de Arte contiene la colección románica-gótica más importante de Girona. Los siete museos de la provincia se completan con el Museo-Tesoro de la Catedral, el Museo de Arqueología y el Museo de Historia.

Lo más curioso

Otra forma de redescubrir Girona en 2020 es hacer una ruta en busca de lo más curioso y especial de dicha provincia. Por ejemplo, besar el culo de la estatua de la leona o pasear por El Call, el barrio de la judería. La plaza más pequeña de Europa, con solo 24 metros, se encuentra en Girona, y es la Plaça dels Raïms. Imprescindible también cruzar el Pont de les Peixateries Velles, diseñado por Gustave Eiffel, el responsable de la famosa torre de París.

También se puede redescubrir Girona a través de la gastronomía. Un día de contrastes puede comenzar en el Celler de Can Roca, uno de los mejores restaurantes del mundo, y terminar en el König, muy famoso en la ciudad entre los más jóvenes por sus baratos precios.

Como plan de desconexión, nada mejor que las playas de la Costa Brava y los Baños Árabes, construidos en 1194 bajo el estilo islámico. Otro plan al aire libre es pasar la tarde en el Parc del Migdia, con vistas a su lago artificial, donde se pueden ver algunos patos nadando.