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Chico abrazando a un perro / ERIC WARD EN UNSPLASH

El perro es tan amigo del hombre que incluso ¡cuida de su salud!

Estos son algunos de los beneficios que aporta tener un animal de compañía para la salud

Rocío Ortiz
6 min

Las mascotas forman una parte muy importante de la vida de las personas. Tanto es así que, en los últimos años, numerosos estudios de diferentes comunidades autónomas han confirmado que, actualmente, hay muchos más perros que niños en las familias españolas. De hecho, según muestran los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticael 40% de los hogares ya cuentan con un animal de compañía mientras que, en la última década, los nacimientos han caído un 30%.

En este sentido, el cariño y la compañía que ofrecen las mascotas, más concretamente los perros, pueden estar detrás de este cambio. Y es que, según un estudio realizado por la Asociación Psicológica de Estados Unidos, su apoyo social y emocional es muy significativo. Este, entre otros, es uno de los muchos beneficios para la salud que implica tener una mascota en casa, tal y como ha demostrado la ciencia en múltiples ocasiones.

Aportan seguridad y eliminan estrés

Las mascotas siempre hacen compañía y dan seguridad. Su presencia favorece la estimulación del contacto físico y la comunicación, por lo que ayuda a evitar el sentimiento de soledad. Este vínculo, según explica la US National Library of Medicine, ha ayudado a demostrar mediante el estudio de las ondas cerebrales de algunas personas que, estando con ellas y acariciándolas, reducen el estrés, la ansiedad y algunos síntomas de la depresión. Por lo tanto, estar con estos animales relaja y ayuda a despejar la mente.

Asimismo, otros estudios en la materia, que tratan los beneficios de las mascotas para la salud mental, aseguran que los animales de compañía contribuyen a prevenir la depresión y otros problemas relacionados. Cuando alguien disfruta de la presencia de una mascota en el hogar, sabe que es una gran responsabilidad y, aunque no tenga ganas de cuidarse a sí mismo o de realizar cualquier actividad, es consciente de que tiene un compromiso con ella y que debe seguir adelante para que crezca sana y feliz.

Chica acariciando a un perro / ADAM GRIFFITH EN UNSPLASH
Chica acariciando a un perro / ADAM GRIFFITH EN UNSPLASH

Aumentan la felicidad

Según un estudio del National Institutes of Health, cuando una persona juega con su perro aumenta su nivel de oxitocina, que es la hormona vinculada al bienestar emocional, y, al mismo tiempo, disminuye el cortisol, nombre con el que se conoce a la hormona que produce el estrés. Por eso son un gran antídoto para el cansancio mental y la depresión. Además, jugar y pasear a los animales fomenta la actividad física de las personas, obligando a su dueño a moverse y a aumentar su energía.

En la mayoría de ocasiones, cuando alguien va paseando con su perro, otras personas se le acercan para acariciarlo. Los animales, además, pueden ayudar a aumentar el círculo de amistades y alimentan la socialización ya que, con la excusa de tener mascota, existe un tema de conversación con el que iniciar un diálogo. Venciendo así la timidez que también caracteriza a muchas personas.

También controlan la diabetes 

El cuidado de los animales de compañía, aunque parezca increíble, también ayuda a las personas con diabetes, la enfermedad que afecta a los niveles de glucosa en la sangre. Existen organizaciones como Dogs for diabetics que trabajan para entrenar perros que ayuden a aquellos que padecen esta patología.

¿Cómo? Detectando las bajadas de azúcar de sus dueños, entre otras funciones de gran importancia. Además, un estudio de 2016 reveló que aquellas personas que cuidaban activamente de su mascota tenían más posibilidades de controlar sus niveles glucémicos que las que no lo hacen.

Terapias con mascotas

Tal y como ha demostrado la ciencia, son muchos los beneficios que comparten los animales de compañía con la salud de sus dueños, incluso en el ámbito de la medicina. Algunos como los perros ya participan en intervenciones asistidas con mascotas. Se trata de incorporarlos a un proceso educativo o terapéutico que puede resultar más eficaz con su ayuda. Los pacientes con los que más se trabaja en estas terapias son personas mayores con alzhéimer o depresión, y jóvenes con autismo o discapacidad intelectual.

Estas intervenciones asistidas ayudan a estimular sus sentidos y a comunicarse mejor. Por eso, los expertos recomiendan especialmente tener una mascota en dos momentos clave de la vida. Cuando eres niño, porque aumentan el sentido de la responsabilidad y ayudan a desarrollarse, y otro cuando ya has superado los 65 años, ya que motivan el cuidado propio y el del animal.