Menú Buscar
Una niña viajando en coche en una sillita homologada / PIXNIO Los padres españoles pone en peligro a sus hijos

La mayoría de los padres españoles pone en peligro a sus hijos en el coche

Más de un millón de conductores reconocen no llevar siempre a sus hijos en la sillita homologadas

3 min

Si bien uno de los objetivos de todo padre es el de velar por la seguridad de sus hijos, el desconocimiento lleva a muchos a no protegerlos adecuadamente cuando se viaja en coche. Según datos de un informe elaborado por Acierto.com, casi tres de cada cinco padres ponen en peligro a sus peques durante la marcha.

En concreto, más de un millón de conductores reconoce no llevarlos siempre en la correspondiente sillita homologada, una acción que dispara los riesgos en caso de accidente. Y es que el 27% de los padres españoles participantes en el estudio reconoce no utilizar nunca la sillita homologada, mientras que el 73% admite que a veces se le olvida.

Multas de hasta 200 euros

El 10% de los conductores con hijos cree que la silla no protege adecuadamente a sus pequeños. Sin embargo, la realidad es completamente opuesta. De hecho, un uso apropiado de los sistemas de retención infantil puede reducir un 75% el riesgo de lesiones.

Consejos de seguridad para viajar con niños en el coche / ACIERTO.COM

Consejos de seguridad para viajar con niños en el coche / ACIERTO.COM

“El Reglamento General de Circulación establece el uso obligatorio de cinturones de seguridad y dispositivos de retención homologados para niños en los vehículos”, apunta Carlos Brüggemann, cofundador del comparador de seguros. “Asimismo, todos los menores de edad cuya estatura sea igual o inferior a los 135 centímetros han de utilizar este tipo de sistemas. No hacerlo implica una sanción de hasta 200 euros y la pérdida de tres puntos de carné”.

El peligro de los abrigos

Además, el 52% de los padres encuestados reconoce montar a sus hijos con el abrigo puesto. Los expertos avisan de que no quitárselo incrementa hasta en un 80% las posibilidades de que el niño salga despedido del vehículo en una frenada brusca.

Aquí entran en juego lo ajustados que vayan los cinturones y lo voluminosa que sea la prenda. Y es que, para empezar, lo que hace el abrigo es generar un volumen falso en el tórax del pequeño, disparando las posibilidades de que se deslice hacia delante, fuera de la sujeción, si se produce un choque. El asunto cobra todavía más importancia si tenemos en cuenta que muchos de estos anoraks están fabricados en tejidos impermeables y resbaladizos.