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Un hombre anciano con la enfermedad de Parkinson / CD

Una mujer que 'huele' el Parkinson ayuda a los científicos a luchar contra la enfermedad

Investigadores británicos tratan de identificar nuevos biomarcadores que componen el aroma característico de la patología para detectarla lo antes posible

23.03.2019 12:47 h.
3 min

Joy Milne, una mujer escocesa que puede distinguir el olor único de la enfermedad de Parkinson y detectar la patología antes de que aparezcan los síntomas clínicos, ha ayudado a los científicos británicos a identificar nuevos biomarcadores que componen el aroma característico de la enfermedad.

El estudio, publicado en la revista American Chemical Society Central Science y financiado entre otros por la Fundación Michael J. Fox, ha analizado el cebo de las personas con y sin Alzheimer, un biofluido ceroso a base de lípidos que hidrata y protege la piel, especialmente en la frente y la parte superior de la espalda. Su producción excesiva es un síntoma conocido del Parkinson.

Herramienta de diagnóstico

Los médicos antiguos usaban el olor como herramienta de diagnóstico, y aunque las pruebas olfativas no son comunes en la medicina moderna, las enfermedades como la diabetes a menudo se asocian con un olor particular. Sin embargo, ha habido poca evidencia para vincular el olor a los trastornos neurodegenerativos.

Por lo tanto, la investigadora de la Universidad de Manchester (Reino Unido) Perdita Barran y sus colegas querían determinar qué sustancias químicas componen el olor en el sebo que Milne detecta en los pacientes de Parkinson, para eventualmente desarrollar una prueba de diagnóstico para la enfermedad.

Resultados esperanzadores

Los investigadores recolectaron muestras de sebo con una gasa para limpiar la parte superior de la espalda de más de 60 personas con y sin Parkinson. Los compuestos aromáticos volátiles del sebo que podrían contribuir a un olor asociado a la enfermedad se extrajeron y analizaron con espectrometría de masas. Los datos revelaron la presencia de ácido hipúrico, eicosano y octadecanal, que indican los niveles alterados de neurotransmisores encontrados en los pacientes de Parkinson, junto con varios otros biomarcadores para la enfermedad.

Milne confirmó el hedor del Parkinson cuando se presentaron muestras preparadas en el laboratorio que contenían estos compuestos en un ambiente olfativo controlado. Si bien los investigadores reconocen el alcance limitado de este estudio, aseguran que abre la puerta al desarrollo de una prueba de detección no invasiva para el Parkinson, lo que podría conducir en última instancia a una detección más temprana.