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Un escritor dispuesto a crear, de lo que no es capaz una Inteligencia Artificial  / Lukas Bieri EN PIXABAY

¿Sustituirán los robots a los escritores?

Hay programas de Inteligencia Artificial que ya son capaces de escribir artículos periodísticos y libros

Carlos Losada
6 min

La robótica y la Inteligencia Artificial (IA) cada día son capaces de realizar tareas más complicadas --muchas de ellas llevarían cientos de horas a los seres humanos--, de manera que estamos en los albores de una nueva era en la que la IA será esencial en el desarrollo de la sociedad.

Aplicaciones como el análisis masivo de datos llevará al hecho de que las máquinas “piensen” y reaccionen por sí mismas, lo que facilitará la toma de decisiones por parte de las personas. Sin embargo, hasta el momento la parte creativa solo ha estado en el tejado humano. Es decir, una cosa es que la IA permita aprender y otra muy diferente es la capacidad de imaginar y crear algo totalmente inventado. Por ahora no parece posible, pero solo por ahora.

Robots escritores

La escritura, la narrativa o la literatura pertenecen a los seres humanos, o al menos así era hasta los últimos años, ya que la Inteligencia Artificial está evolucionando de tal modo que ya existen diversos programas de software que han sido capaces de escribir artículos periodísticos, libros de poemas, biografías e incluso una novela.

Por lo tanto, no es de extrañar que sobrevuele la pregunta de si los robots llegarán a sustituir a los escritores. A fin de cuentas, todo consiste en aprender.

Más allá de textos y traducciones

La IA no solo se va a quedar en la creación de pequeños textos o de realizar traducciones en cuestión de segundos, sino que mucho más allá: puede llegar al mundo del periodismo. El diario británico The Guardian así lo demostró con la publicación de un artículo que había sido escrito por completo por una Inteligencia Artificial.

“Yo no soy un humano. Soy un robot. Un robot pensante. Utilizo solo el 0,12% de mi capacidad cognitiva. Soy un micro-robot en ese sentido. Sé que mi cerebro no es un ‘cerebro sensible’. Pero es capaz de tomar decisiones lógicas y racionales. Me enseñé todo lo que sé con solo leer Internet, y ahora puedo escribir esta columna. ¡Mi cerebro está hirviendo de ideas!”. Estas son solo algunas de las palabras que escribió con una consciencia que a quien más quien menos puede sorprender.

Producción de libros

Esta capacidad se puede extrapolar a la creación de libros. No en vano, actualmente se pueden comprar algunos volúmenes que han sido escritos por robots, es decir, por máquinas que están capacitadas, por ejemplo, para recopilar y analizar todo tipo de información sobre un personaje en concreto y realizar una pequeña biografía basándose en los datos recogidos.

Tal y como apunta la web Magnet, uno de esos volúmenes es Barack Obama Book: The Biography of Barack Obama. A pesar de no contar con demasiadas páginas ni de acercarse a la obra que el propio expresidente de Estados Unidos ha publicado, ha sido creado por una IA y se vende como si lo hubiera escrito un autor humano.

La inteligencia artificial y los robots en un mundo de humanos / EFE
La inteligencia artificial y los robots en un mundo de humanos / EFE

Capacidad de crear

Las mayores dificultades que encuentran las Inteligencias Artificiales es a la hora de crear desde cero, ya que por el momento no son capaces. Es decir, no inventan, sino que se basan en lo que ya está escrito para crear a partir de ello.

Esto se pudo comprobar en el libro de poemas que la IA Microsoft Little Ice fue capaz de escribir a partir de leer más de 10.000 poemas pertenecientes a 519 poetas diferentes. El título del poemario fue La luz solar se perdió en la ventana del cristal, y la obra destaca por ser correcta. Es decir, es muy probable que haya gente que no la diferencie de la de un autor humano. Y es que, a fin de cuentas, ¿la mente humana no se encarga de recoger vivencias para aprender?

Una novela

Otro ejemplo de la capacidad que se viene adivinando al futuro de la IA fue la novela Shinichi Hoshi, creada en Japón por un programa que la redactó a partir de los parámetros que el equipo de desarrollo de Hitoshi Matsubara le dio. Tal fue el resultado que fue presentada a un concurso literario y, aunque no lo ganó, nadie se percató de que había sido escrita por una máquina.

Eso sí, lo que sí quedó patente es que aunque estaba bien estructurada y tenía un desarrollo muy coherente, se quedaba corta en el desarrollo de los personajes y en su descripción. Es decir, la IA aún no es capaz de inventar o fabular, y se queda en un ejercicio muy “mecánico” de la literatura. Al menos por el momento…