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Adorno de madera con la palabra 'friends' (amigos) / PIXABAY

¿Cuánto tiempo hay que pasar con alguien para que se convierta en tu amigo?

Un estudio revela que para considerar amigo íntimo a una persona hay que pasar más de 200 horas con ella

3 min

Dicen que "quien tiene un amigo, tiene un tesoro". Y es verdad porque los amigos son una de las cosas más importantes que hay en nuestra vida. En los últimos años las redes sociales se han encargado de modificar el verdadero significado de este concepto. Ahora tenemos muchos amigos virtuales o conocidos, pero amigos sigue habiendo muy pocos.

Se estima que de media una persona puede tener unos 120 amigos, aunque las amistades en las que verdaderamente se confía y a las que le contarías cualquier cosa se reducen a un círculo de entre dos y diez personas según determinados estudios. Ahora un grupo de investigadores de la Universidad de Kansas ha querido ir más allá y se ha hecho la siguiente pregunta: “¿cuánto tiempo hay que pasar con alguien para que se convierta en tu amigo?”.

Más de 200 horas compartidas

Para sacar conclusiones los especialistas realizaron un experimento siguiendo los pasos de un grupo de estudiantes recién llegados al centro, por lo que eran personas que estaban inmersas en el proceso de conocer gente nueva. Las nuevas relaciones que se establecieron entre los alumnos fueron divididas de acuerdo a cuatro categorías: conocidos, amigos ocasionales, amigos y amigos íntimos.

Amigas tumbadas en un coche / PIXABAY

Amigas tumbadas en un coche / PIXABAY

Los resultados revelaron que para que una persona se convirtiera en amigo ocasional había que pasar entre 40 y 60 horas con ellas, siendo simplemente conocidos los que se situaban por debajo de esa cantidad. Para que fuera un amigo el número aumentaba entre 80 y 100 horas. Mientras que para que se integrara en el reducido círculo de amigos íntimos había que compartir más de 200 horas.

Trabajar la química

A pesar de que el tiempo es una variable importante a la hora de crear amistades, no es el único factor que influye en este proceso. También se necesita que ambas personas congenien, así como que tengan aficiones y gustos comunes. Pero el estudio revela que esa química se puede trabajar a base de compartir momentos, lo que favorece que aparezcan esos lazos de amistad.