El acosador de la ilustradora Paula Bonet ya está en prisión. Así lo ha anunciado ella misma a través de las redes sociales, donde ha agradecido el apoyo de sus familiares, amigos y enrono más cercano.

El hombre, acusado de saltarse el orden de alejamiento que pesaba sobre él, ingresó en la cárcel el pasado 6 de octubre tras su detención por orden de la juez de instrucción que lleva el caso.

Acoso constante

La escritora valenciana denunció hace unas semanas en sus perfiles sociales el acoso que recibe por parte de un desconocido. "La persona que me acosa ha descubierto la ubicación de mi nuevo taller y ha impuesto su presencia de nuevo saltándose la orden de alejamiento que me concedió una jueza", publicó.

Bonet narró lo que hacía el presunto acosador: "Llegó con flores. A veces dice que quiere cortarme en trocitos, otras veces se agarra a la ventana de mi despacho a la una de la mañana mientras yo trabajo para que le explique qué me pasa, porque no me entiende, dice".

Sin miedo

Una semana después, la artista tomó una decisión. "Después de lo sucedido las últimas semanas, sé con seguridad que no dejaré de utilizar mi obra para denunciar, siempre que haga falta, las violencias que se ejercen sobre nosotras. Tampoco voy a cancelar más actos. Gracias por el cariño que he recibido. #nosqueremosvivas", anunció en sus redes sociales. 

Ahora, la pintora ha regresado a las redes para volver a denunciar el infierno diario que vive y las terribles consecuencias del acoso. “Hoy se ha puesto punto y aparte a un periodo de acoso intenso contra mi persona. Me ha limitado personal y profesionalmente”, ha confesado.

Sentencias y prisión

Fue el pasado 26 de octubre de 2020 cuando "el denunciado habría llevado a cabo diversos actos de acoso mediante el envío de correos electrónicos y de diversas cartas y objetos, así como presentándose en el taller de la denunciante o en las charlas y exposiciones en que intervenía la Sra. Bonet", informaron desde el bufete de abogados del presunto acosador". Dicha denuncia dio lugar al dictado de una orden de alejamiento y prohibición de comunicación que el hombre quebrantó en reiteradas ocasiones. Pese a todo, en mayo, consiguió la libertad provisional y volvió a las andadas.

Las denuncias surgieron efecto. El juzgado que lleva el caso decretó el día 5 el ingreso de la persona sobre la que ya pesa una sentencia firme por acoso, un día después él ya estaba entre rejas. La artista lo ha celebrado con sus seguidores. "Al cariño y los cuidados que he recibido de mi familia, mi pareja y mis amistades en estas semanas tan difíciles para mí, se ha sumado el vuestro, sirva este tweet para agradecéroslo públicamente", añade.

Destrozada

“Me ha hecho sentir vulnerabilidad constante, adquirir materiales e incorporar la seguridad a mi vida. Consiguió que tuviera que dejar de ser yo”, ha desvelado la también escritora. Y todo esto ha tenido terribles consecuencias en su vida, como afectaciones en sus obras, en el aprendizaje de sus alumnas y la cancelación de sus actividades profesionales.

Una situación muy dura. “Tuve que cambiar mi espacio de trabajo, mantenerlo en el completo anonimato y limitar las personas que podían participar”. “He tenido que hacer todos los esfuerzos para esconderme. Hasta ser descubierta de nuevo por mi acosador”, relata la joven en su cuenta de Twitter.