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Un niño con varias cajas de Surmile

La firma de las cajas sorpresa para niños que facturó en la cuarentena el doble que en 2019

El objetivo de la catalana Surmile es cerrar su segundo año de vida con 300.000 euros de ingresos gracias al empuje del negocio por la pandemia

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Alejandro Ribó, Blas Segarra y Ricardo Negre decidieron un día volver a trabajar juntos, pero estaba vez en un proyecto propio. La startup catalana Surmile --cuyo nombre combina la palabra sorpresa y sonrisa-- iniciaba su andadura en 2018 como concepto, pero no fue hasta enero del 2019 cuando logró vender su primera caja para niños.

Ahora, la pandemia del Covid-19 ha hecho explotar el negocio. Solo durante los meses más duros de confinamiento, es decir, entre marzo, abril y mayo, la compañía ha facturado el doble que en todo el 2019. No obstante, Surmile es una empresa joven y los ingresos de su primer año fueron modestos. Sin embargo, gracias al empuje experimentado entre el primer y segundo trimestre del año, la compañía espera poder cerrar este 2020 con una facturación en torno a los 300.000 euros.

Mayor demanda y gasto

“Los meses de cuarentena estábamos desbordados. La demanda creció de una manera brutal y los clientes gastaban más, quedándose en muchas ocasiones con todos los artículos que incluíamos en las cajas”, detalla a Crónica Global, Alejandro Ribó, uno de los fundadores de la compañía.

Lo que ofrece Surmile es un servicio de suscripción. Los padres o madres que se registran en la plataforma, tras especificar cuántos niños tienen, sus edades y sus gustos, reciben cada dos meses una caja en sus casas con una selección de artículos de todo tipo --juguetes, ropa, productos de puericultura, libros, etc.-- cuyo valor ronda los 100 euros. Después, el cliente decide qué artículos se queda y cuáles no, pagando solo por aquellos que adquiere. “La selección de artículos la hace nuestro equipo de estilismo con la ayuda de unos algoritmos”, matiza Ribó.

Una caja personalizada en 24 horas

En menos de 24 horas, este empresa crea un albarán con los productos elegidos para cada niño y envía el paquete al domicilio. “Los padres tienen cinco días para decidir lo que se quedan o lo que quieren devolver y tanto el envío como la devolución son gratuitos”, explica Ribó.

En su primer año de vida, esta compañía vendió unas 500 cajas, pero este año la cifra supera las 3.000. “Primero arrancamos el negocio en la Península Ibérica, pero ahora estamos ampliando a Baleares y queremos el próximo año abrirnos paso a otros países como Portugal, Bélgica, Italia y Alemania”, explica uno de los impulsores del negocio.

Más de 100 marcas

Las cajas de Surmile están pensadas para niños y niñas de hasta 10 años y se incluyen de media unos seis artículos en cada una. La compañía trabaja con grandes marcas como Adidas, Levis, Disney, Tous o Tuc Tuc, pero también con otras más pequeñas.

“Cada vez más empresas y firmas quieren trabajar con nosotros. Aunque la euforia de la cuarentena se ha relajado un poco. Ahora estamos vendiendo entre un 20% y un 30% más que antes de la crisis del Covid. Cada mes hacemos un récord nuevo y en julio vamos por ese mismo camino”, remarca Ribó.

Nueva ronda de medio millón

Pero para cumplir con sus ambiciosos planes de expansión, esta compañía necesita más capital. Por ello, Surmile --que tiene a SCRM como socio casi desde sus inicios-- ha arrancado una nueva ronda de financiación con el objetivo de alcanzar los 500.000 euros.

De momento, aseguran sus fundadores, ya tienen comprometidos unos 150.000 euros, por lo que esperan cerrar la ronda entre septiembre y noviembre de este año. De esta manera, además, su equipo de 11 personas podría crecer con otros tres o cuatro fichajes más. Asimismo, la compañía, que contaba hasta ahora con un almacén propio para guardar el stock, busca externalizar dicho servicio para enfocarse en el desarrollo tecnológico de la plataforma y en mejorar la selección de productos.