Javier Bardem y Penélope Cruz EFE
Querido Hollywood, para esto, quédate en casa: Penélope Cruz y Javier Bardem no convencen en el festival de Venecia
La película protagonizada por la pareja española recibe una atención bastante mediocre, junto con 'Company', de Cassey Affleck
Otras noticas: El festival de Venecia encuentra el León de Oro en su ecuador: Koreeda roba protagonismo a Musk
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Las colas para tomar el vaporetto hacia el Lido la mañana de este martes han sido las más largas hasta la fecha. Casi tanto como Dau, la película de tres horas y media que se presenta este miércoles en el festival de Venecia. Pero esta es otra cosa.
Las filas humanas de la prensa que se desplazaba al certamen respondían a una cuestión muy clara: Hollywood no se olvida de Venecia tras un parón de unos tres días.
Es curioso pensar que la prensa especializada, que tantos ascos le hace al cine comercial, madruga con más afán para ver estas que una cinta japonesa.
Eso sí, han tenido buenas posiciones para ver cómo el mainstream les ofrecía en bandeja de plata la posibilidad de seguir destripándolo.
La película de Pénelope y Bardel
Pedir disculpas primero a los encargados de promocionar el film. Lo van a tener difícil. O tal vez no. Ver a Javier Bardem y Penélope Cruz haciendo de pareja, y de una pareja en crisis, supongo que tiene su morbo. La cinta que presentaron, ni eso.
No hay nada que salvar de este nuevo proyecto de Florian Zeller, llamado Bunker. Alguien lo hará sin duda. No un servidor, que no puede con las líneas de diálogo que son meros discursos políticos (sean del color que sean) y no una conversación.
Lo mismo que sus protagonistas han dicho en la rueda de prensa y entrevistas de forma natural, lo sueltan aquí de manera forzada, poco fluida, porque la gente que comparte ideales no se los va lanzando de esta manera.
Este es solo uno de los problemas de la cinta y de los protagonistas. Él es un arquitecto de éxito al que un multimillonario le pide crear un búnker de lujo. Esto le crea un conflicto de intereses con sus ideas de izquierda y con su pareja, que se muestra contraria.
Los fallos de 'Bunker'
A ellos se les suma el vecino de la ventana y una paranoia que le entra a él con las seguridades y las alarmas. ¿Les suena?
Pues todo así de obvio, con discursos igual de manidos. Bardem los defiende como puede, pero aquí se percibe una Penélope Cruz completamente perdida. A veces exagerada, otras sin sentir nada... Todo es bastante un despropósito hasta el discurso final de "confía en los vecinos".
Conexión Guédiguian
Ni Robert Guédiguian se atreve a poner ese tipo de textos en sus películas. Son igual de zurdas, tienen un discurso buenista con los desfavorecidos, pero sus personajes no sueltan la chapa. O no siempre.
En su última película, Une femme d'aujourd'hui, presentada en las Giornate degli autori, el francés vuelve a poner en valor la bondad de los más desfavorecidos. Sin embargo, esta vez, la protagonista es una workaholic de una gran empresa.
La joven es violada por un superior, que luego la demanda por agresión. La echan del trabajo y solo encuentra la paz en un refugio de mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad contra las que chocó el día de la violación.
Fiel a su ideología, todos los pobres son buenísimos y excluidos por la gente que ve en ellos el mal, pero la protagonista lo dará todo para salvarlos. Y, entre medias, Argelia, pero mejor no hacer spoilers.
Ver para creer
Es cierto que hay que conectar con el cine de Guédiguian, que tiene todos los tópicos. Pero, de todos modos, aunque sus situaciones son demasiado perfectas, dentro de los dramas de los personajes, Une femme d'aujourd'hui tiene unos diálogos creíbles, una buena técnica y tono y unas interpretaciones más que correctas.
Casi lo mismo se podría decir de la otra película de la sección oficial procedente de Hollywood que se ha presentado este martes, Company, de Casey Affleck.
'Company'
El hermano pequeño de Ben hace años que se viene labrando una sólida carrera como director, siempre con un tono clásico, al más puro estilo Clint Eastwood, aferrado al espíritu de los géneros.
Company lo tiene. Pero de dos géneros. Es mejor no hacer spoilers. La trama sigue las narraciones, dentro de las narraciones que cuentan varias mujeres.
Ellas relatan una historia de mediados del siglo XIX, en la que un joven se aparece a una familia, igual que las relatoras, y les cambia la vida para siempre. Eso sí, la muerte es la protagonista en todas ellas.
La película sigue los cánones del cine clásico y solo da su sorpresa al final. El problema es que, para entonces, el espectador ha perdido la atención y el interés ante tanto relato contado en el que no pasa mucho más que la vida en el campo yanki.
No todo es malo
En resumen, que si antes de arrancar el certamen se echaba de menos a Hollywood, tras ver lo último que ha aportado, no está tan mal que se quede en su casa.
Por suerte, el cine estadounidense dejó algo mucho más digno al arranque del festival de Venecia con Nine horse nine.
Japón marca el camino
Mucho mejor quedarse con el cine nipón. Koreeda ya presentó sus credenciales para llevarse el León de Oro, pero es que fuera de concurso también está Arrested Memory, de Sabu.
Bajo este nombre se esconde Hiroyuki Tanaka que es un ídolo entre los fans del cine de acción y de terror con solo cinco películas en su haber. Pero claro, cuando uno ve Arrested memory entiuende por qué.
Esto es una de esas películas frenéticas, llenas de acción, con unas escenas de violencia física y marcial, muy bien planificada y escenografiadas que pasan solas.
En menos de 90 minutos, el cineasta pone de protagonista a un policía sin memoria que acaba siendo perseguido por una serie de catastróficas desdichas, que van a llevar a situaciones surrealistas y, por tanto, distintas. Abajo Holywood. Viva el aire fresco japonés.