Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray'

Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray' DAVID RUANO

Creación

Àngels Gonyalons: “Vivimos en un mundo dominado por los oligarcas y la falta de escrúpulos; por eso los psicópatas están en lugares de poder”

La actriz catalana interpreta hasta cinco personajes en la adaptación teatral de 'El retrato de Dorian Gray' de Marc Rosich

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Àngels Gonyalons está imparable. “Soy una privilegiada”, reconoce. “El edadismo no me está afectando”, admite, “aunque ya les digo a mis compañeros que, cuando a ellos les toque y el teatro deje de llamar a mi puerta, que pasará, que me guarden un papel”, bromea en una entrevista con Crónica Global.

Lo hace tras una temporada en la que ha protagonizado Dones de ràdio y La corona d'espines, que acaba con el estreno en el festival Grec de El retrato de Dorian Gray, el clásico de Oscar Wilde convertido en un musical atípico gracias a la dramaturgia de Marc Rosich, que ella protagoniza en Teatre Romea hasta el 2 de agosto.

Lo hace sola, interpretando casi todos los personajes principales; incluso pone la voz y el cuerpo del autor de la novela. En escena solo la acompañan los miembros de Leos Quartet, ahora convertidos en quinteto, y un coro formado por Jordi Vidal, Pau Oliver y Pol Blancafort, que ponen voz y música a la partitura de Jordi Cornudella.

Juntos recuperan un clásico que nunca pasa de moda, y menos en épocas en las que la exposición, la belleza y la juventud se imponen. Aunque Wilde habla de mucho más, como recuerda Gonyalons en esta entrevista.

El elenco de 'El retrat de Dorian Gray'

El elenco de 'El retrat de Dorian Gray' EFE

—Interpreta a cinco personajes. ¿Cómo lo lleva?

Àngels Gonyalons: Me explota la cabeza. Me meto en unos jardines… Pero está bien. Por eso me dedico a esto: por los retos. Y si me he de dar un leñazo, me lo doy.

—Y lo curioso es que hace unos años hablábamos con usted y nos hablaba del hecho de cumplir 60 años, de la edad… Y, de repente, hace una obra sobre un hombre que no quiere envejecer. ¿Es una manera de coger el toro por los cuernos?

—No, en realidad no pienso tanto en eso, ni una trabaja con ese código. El hecho es que yo hago listas de cosas que me gustan y me interesan, y El retrato de Dorian Gray hace más de 30 años que está en esa lista. Por eso, cuando se lo propuse a Marc, de inmediato le envié un mensaje diciéndole: “¡Pero si tiene que ser joven!”. Y él lo tuvo claro y me dijo: “No, lo podemos hacer”.

—Además, la vejez también puede ser bella y es una lectura que se podría hacer. ¿Juegan con eso?

—Está el punto de reivindicar el derecho y el deber de hacernos mayores y hacerlo bien. Además, es muy importante la transversalidad, porque los viejos de la tribu tenemos mucho que aportar, igual que los jóvenes. Yo aprendo mucho trabajando con gente joven. El arte y el talento no tienen edad.

Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray'

Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray' DAVID RUANO

—Lo vemos con Josep Maria Pou, Lola Herrera… pero parece que se exige y se pide juventud y mostrarse mucho.

—Sí, pero también te digo una cosa: los jóvenes también viven un tapón generacional. Nosotros, los más mayores, vivimos el tapón generacional de los jóvenes, sobre todo en el mundo audiovisual: tienes que ser sexualmente atractivo. Pero los jóvenes también viven un tapón generacional en ciertos ámbitos, donde los mayores, a veces, no les dejan espacio. Por eso yo reivindico la importancia de tener un equipo donde haya de todo, porque la transversalidad nos ayuda a todos.

—Y la actuación no es un mundo al que se acceda fácilmente, precisamente.

—No es fácil, pero todos hemos tenido que pasar por eso, porque yo también he empezado haciéndome mi hueco y, de una manera honesta y lícita, considero. Estar aquí no es gratis, me ha costado 45 años. Se cumplieron en febrero, porque empecé a los 17 y ahora tengo 62.
Por eso, cuando escucho eso de “es que siempre son los mismos” o “como no tengo un nombre”, también digo: “El nombre no lo regalan”. A lo largo de estos 45 años, yo he vivido cancelaciones, espaldas giradas, me han colocado arriba, me han puesto abajo… Y, ojo, que como yo, muchos. La cuestión es resistir, y el éxito es vivir de esto.

—Al final, como podría ser una lección de Dorian Gray, ¿en la vida lo que importa es resistir? ¿Es conseguir vivir de eso? ¿Y la vida también es un poco resistir?

—Claro, es que eso es la vida. En la actuación, como en la vida, estás expuesto, la gente opina, te aplaude, se te tira a la yugular. Y las redes lo han magnificado todo.

Àngels Gonyalons en la presentación de 'El retrat de Dorian Gray'

Àngels Gonyalons en la presentación de 'El retrat de Dorian Gray' EFE

—Menos el arte. En la obra, Wilde reivindica el arte por el arte, pero ¿hay espacio para ello?

—Josep Maria Pou dijo una frase en la presentación, que no sabía si era de Nietzsche, que me ha parecido muy ilustrativa: “El arte nos salva de la realidad”.

—Pero con los tiempos que corren, el espectáculo por el espectáculo no está muy bien visto, se busca más el compromiso y el mensaje. Usted misma defendía el teatro más entretenido en la rueda de prensa.

—Yo eso siempre lo he criticado. Mi padre era filósofo, un hombre muy inteligente y de una gran erudición, y siempre decía: “Divertirse es propio de inteligentes”, porque necesitas el divertimento por el puro divertimento. Hay quien dice que el teatro ha de denunciar. ¿Perdona? ¿Por qué le sacas capacidades al teatro? El teatro puede hacer muchas cosas: denunciar, tener un discurso que te haga pensar, puramente divertirte, puede ser frívolo, trágico, dramático, una comedia inteligente o más gruesa. ¿Por qué le sacas capacidades? El teatro puede ser muchas cosas, no una sola.

—Y Nietzsche también defendía la importancia de reírse.

—¡Claro! Yo tengo mucho sentido del humor y me ha salvado de muchas cosas. Y me cuesta entender a la gente que no lo comprende, y ellos tampoco me entienden a mí. Pero cuando veo que hago una broma y no me entienden… ¡Uy!

Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray'

Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray' DAVID RUANO

—En este caso, y para volver a la obra, no hay mucha comedia.

—Pero hay mucho sentido del humor, mucha ironía y mucha causticidad. La falta de escrúpulos de Lord Henry es aclaparadora.

—Que aquí gana protagonismo. ¿Lord Henry también se ha impuesto en la vida?

—Demasiado. También supongo que es más fácil vivir si no tienes escrúpulos. El problema es que también te pierdes otras cosas.

—¿Y este Dorian Gray que han creado nos cuenta otras cosas? ¿Qué es lo distinto que aporta?

—Partimos de que la novela es muy densa, muy barroca, y Marc ha sabido hacer una dramaturgia muy inteligente, condensando y sintetizando todo el mundo de Oscar Wilde de una manera entendible para un público contemporáneo. Además, le ha dado una pátina de contemporaneidad con el vestuario y la escenografía, que hace más evidente la vigencia que tiene el discurso.
Y no es que nos diga algo nuevo, sino que Marc ha sabido conservar a Oscar Wilde, también algo de su barroquismo, pero eliminando aquello que lo hace más denso, de manera que el mensaje llega directo.

Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray'

Àngels Gonyalons en 'El retrat de Dorian Gray' DAVID RUANO

—¿La música ayuda a eso?

—Absolutamente. Jordi Cornudella y Marc han sabido captar la esencia y han trabajado muy bien juntos. La música es inquietante: acompaña y apoya la situación.

—Y el coro de hombres que hay, ¿hace de contrapeso a Wilde, lo juzga, lo pone en cuestión…?

—Sí. A veces son alter egos de Oscar Wilde o son otros personajes de la novela, y son el retrato mismo. Es el otro lado que cuenta lo que va a pasar.

—Aquí, además, no solo hablan de ese envejecimiento y de la eterna belleza joven. Se hace hincapié en la crítica social.

—Sí, del esnobismo. Lord Henry le llega a decir a Dorian Gray que él nunca será un criminal, porque eso es propio de las clases bajas. “Y no les culpo. El crimen es para ellos lo que para nosotros es el arte: un método de buscar sensaciones extraordinarias”, afirma. ¡Eso es brutal!

—¿Y qué es el Lord Henry de hoy? ¿Qué nos pervierte como seres humanos?

—Es algo que ha existido desde siempre: el poder, el tener y querer más. Eso y la falta de valores, de humanidad, de humanismo y de humanidades. Es la falta de educación. Los gobiernos evitan la educación porque así no hay crítica, y vivimos en un mundo en el que dominan los oligarcas y la falta absoluta de escrúpulos; por eso los psicópatas están en lugares de poder.