El director de cine Nacho La Casa Barcelona
Nacho La Casa, sobre los psicólogos y pedagogos escolares: "Se menosprecia su trabajo y no los consideran miembros de la comunidad educativa"
El director adapta al cine la premiada novela 'Un hijo', de Alejandro Palomas, protagonizada por Hugo Silva y Macarena García
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En las próximas semanas, Hugo Silva va a aparecer mucho en la cartelera de cine y con propuestas muy diversas.
Ya pudo verse en el pasado BCN Film Fest, donde presentó dos filmes: Morir no siempre sale bien y Un hijo, la cinta de Nacho La Casa que este 15 de mayo llega a las salas españolas.
La película se basa en el libro homónimo de Alejandro Palomas, galardonado con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por esta obra. El realizador se enamoró enseguida del proyecto.
“Yo en aquel momento estaba trabajando sobre todo en proyectos para Disney y, como compartían target de público, me leí el libro”, señala La Casa a Crónica Global. Pero no fue lo que esperaba.
¿Una novela infantil?
“Me sorprendió porque me di cuenta de que no era un libro infantil. Luego hablé con Alejandro y él mismo me contó que, cuando contactaron con él para darle la noticia del premio, pensó que era una broma porque tampoco consideraba que fuera un libro infantil”, recuerda.
Parte de razón tiene. La película cuenta la historia de Guille, un niño de ocho años que adora a Mary Poppins. Su madre se ha ido y, en el colegio, lo derivan a la psicóloga escolar, María (Macarena García), pese a las reticencias de su padre (Silva).
Nada es lo que parece. El padre piensa que su hijo puede pertenecer al colectivo LGTBIQ+ y quiere sacarle de la cabeza esa obsesión con Mary Poppins, un personaje que lo conecta con su madre.
Puede sonar extraño que, como cuenta el realizador, “todavía existan padres así; si no, no se hablaría de estos temas ni en la literatura ni en otros géneros”. Pero es que, además, “aunque su comportamiento pueda parecer algo inverosímil, ocurre todo lo contrario”, prosigue.
La cabeza de un padre
“Trabajamos para que fuese coherente en todo momento, apoyándonos en personas que respondían a ese perfil y que habían sido tratadas por profesionales”, defiende el cineasta. Esa reticencia hacia el psicólogo y esa incomodidad con los gustos de su hijo por un personaje de ficción femenino todavía suscitan emociones encontradas entre algunos progenitores, lamentablemente.
Lo curioso es que, como sucede tanto en el libro como en la película, “eso es algo que está en la imaginación del padre, como muchas veces ocurre con los prejuicios de los adultos”. “El padre está más confundido casi que el niño. Él piensa en eso y está completamente descolocado”, añade La Casa.
Entrevista a Nacho La Casa Barcelona
Pero es que, como defiende el director, “a veces los niños van por delante de los padres. Siempre. Los adultos pensamos que los niños no se enteran de nada y son los primeros que intuyen y saben todo”. Igual que sucede en la película.
¿Y qué ocurre realmente? Esa es parte del misterio de Un hijo y lo que “emocionó” y atrajo a La Casa para llevar la novela al cine. “Yo creo que la película juega con el suspense”, explica.
Una película difícl de clasificar
“En realidad, la estructura que tiene la película es propia de un género en el que se juega un poco con la mente del espectador y este no sabe muy bien hacia dónde va la historia”, relata el cineasta. Es más, “en realidad no hay acción; simplemente hay algo que se construye en la imaginación del espectador”, sentencia.
En este sentido, La Casa define la película como un “thriller emocional”. Un suspense y unas emociones que interpreta y transmite Ian Cortegoso, que “solo tenía ocho añitos cuando rodó la película”.
Entrevista a Nacho La Casa Barcelona
Fue “un reto”, reconoce el director. Confiesa que, para que el joven actor llegara a los lugares emocionales que requería el personaje, tuvieron que darle “explicaciones más propias de un crío y otras menos fáciles de entender para chavales de esa edad”.
Y así fue. “Hemos utilizado símiles que pudieran transmitir lo que la historia iba necesitando, porque había cosas que no entendía” y, aun así, “hemos conseguido que interpretara exactamente lo que demandaba la historia”, explica orgulloso. Aunque hay algo más de lo que presumir.
A quién va dirigida
A pesar de ser una película familiar, “que se puede ver de los 9 a los 99 años, como dice el autor de la novela”, y que “es un drama que deja un buen sabor de boca al final”, en palabras de La Casa, hay algo que sobresale: la crítica social.
Más allá de las emociones por las que transitan Hugo Silva y el joven protagonista, y con las que el espectador puede conmoverse, el personaje que interpreta Macarena García aborda un problema muy real: la precariedad de los psicólogos infantiles en las escuelas.
Entrevista a Nacho La Casa Barcelona
María es una psicóloga sustituta que llega al colegio de Guille porque la profesional anterior está de baja. No se explica el motivo, aunque puede intuirse a través de lo que vive el personaje.
La psicóloga se enfrenta a un caso complicado, con un padre reacio a colaborar y un director de escuela que tampoco facilita las cosas. Una situación que, según el director, se da a diario.
Denuncia necesaria
“El personaje de la orientadora y psicóloga del colegio está inspirado, en parte, en una realidad que desgraciadamente viven muchos orientadores y psicólogos en los centros educativos”, defiende La Casa.
Con tono serio, denuncia que “en muchos casos se menosprecia el trabajo que desarrollan y, en otros, es como si no formaran parte de la comunidad educativa. A veces se sienten excluidos”.
Nacho La Casa Barcelona
Lo saben porque se han documentado, pero también porque tanto él como los intérpretes han mantenido “conversaciones con orientadores y otros profesionales”. Ellos mismos les trasladaron esta realidad y, por eso, decidieron reflejarla en la película.
“Queríamos incluirlo para poner en valor la tarea tan importante que desarrollan estos profesionales en una sociedad en la que los niños pasan mucho más tiempo en el colegio que con sus padres”, admite La Casa.
Un trabajo no siempre valorado
El director se ha convertido en un firme defensor de la figura de los psicólogos y pedagogos en los centros educativos. Considera que su labor es “fundamental para detectar cualquier problema que pueda haber detrás de un niño”.
Incluso pese a la resistencia de algunos progenitores, ya que “hay muchos padres que tienden a estigmatizar el hecho de que su hijo vaya al psicólogo” e incluso “evitan que el niño acuda a terapia”. No por el menor, sino por ellos mismos: “no sea que alguien piense que su hijo tiene problemas y que ellos son los responsables”. Triste, pero cierto.
Y ahí aparece Un hijo y Hugo Silva en el papel de ese padre tan odioso como abrazable, porque también tiene una historia que contar. Aunque, para descubrirla, habrá que ver la película.