Corbacho y David Fernández Barcelona
José Corbacho y David Fernández: "Tenemos más fracasos que éxitos”
Los dos actores y cómicos regresan a Barcelona con su primer espectáculo juntos y una idea clara: “Nuestra terapia es subir a los escenarios y nos da tanto que nos ayuda a sobrevivir a la vida”
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eJosé Corbacho y David Fernández recuerdan en su primera obra de teatro juntos que no son Estopa, aunque se parecen. Ambos dúos disfrutan sobre el escenario y cuando lo hacen logran que la gente lo pase bien.
Luego hay otras diferencias. “Por edad, nosotros hemos hecho más bolos, pero ellos tienen más espectadores”, señalan a Crónica Global. A eso se le suman sus profesiones. Corbacho y Fernández llevan 30 años haciendo reír, cada uno por su lado y ahora juntos.
Corbacho tiene una larga carrera a sus espaldas de teatro, cine y televisión, mientras que Fernández se hizo superfamoso con su personaje Rodolfo Chikilicuatre, que, increíblemente, le llevó a representar a TVE en Eurovisión en 2008.
Se les da bien. Lo han demostrado en las representaciones que han hecho en Madrid y que este abril se repite, de forma intermitente, en el Teatre Borràs de Barcelona. Allí conversan de sus éxitos y de sus fracasos, que dicen que han sido muchos, pero lo hacen con humor.
Eso es lo que les gusta. Corbacho llega a confesar a Crónica Global que “el mayor éxito posible” para ellos es que “durante una hora y media la gente se olvide de lo que está pasando afuera”. Escuchándolos, no cabe duda de que lo logran.
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--30 años que se conocen y primer espectáculo conjunto. Han tardado.
--José Corbacho (J): En realidad son 28 años. En el 98 nos conocimos en Me lo dijo Pérez, un programa de La Cubana para Telecinco. Yo me estaba marchando prácticamente y David llegaba con Juanra Bonet y Yolanda Ramos y tal.
Y es curioso, porque Santi Millán y yo nos fuimos a la vez de La Cubana sin saber que el otro se iba y, de la misma manera, coincidimos de nuevo en El Terrat. Y, después, cuando nos fuimos, David y Edu Soto entraron.
Ya después, cuando nos independizamos todos, nos íbamos encontrando: íbamos a un MasterChef, a un Tu cara me suena, Pasapalabra, pero siempre con más gente. Y esta es la primera vez que estamos los dos solos.
--Aunque dicen que más vale solos que mal acompañados, ¿no?
--J: Y no siempre hemos estado muy bien acompañados (ríe). Pero mira, esto salió como una excusa para hacer algo juntos, después de tanto tiempo coincidiendo en lugares y cada uno teniendo su monólogo por separado… Y mira, salió esto.
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--Pero, al menos aquí en Barcelona, están muy poco tiempo y en fines de semana separados en el tiempo.
--J: Es por las agendas. Tampoco nos podíamos plantear estar una temporadita. David está ya en otra obra de teatro, yo montando la peli que voy a grabar. Pero el Teatre Borràs nos queda cerca, así que, si va bien, iremos yendo y viniendo.
--¿Y qué se encontrarán los que vengan?
--David Fernández (D): Si lo hubiera que poner con autores, sería una mezcla entre Chéjov y Tennessee Williams.
--J: Yo llevo más la parte de Tennessee Williams. David siempre ha sido más de Chéjov. No, al final se encontrarán un divertimento, un entretenimiento. Pero no será el espectáculo en el que se unen tantos cómicos, salen al principio y cada uno tiene tres cuartos de monólogo.
Aquí nos quedamos los dos en el escenario y establecemos un diálogo entre nosotros y después con el público, donde explicamos muchas de las cosas que nos han pasado a lo largo de estos casi 30 años.
Estamos todo el rato juntos, para que el público vea una conversación de amigos que se meten bastante el uno con el otro, porque uno también puede reírse de nuestros fracasos, que son más que nuestros éxitos.
José Corbacho y David Fernández
--Pues no se ven. ¿Qué fracasos han tenido?
--D: Que la gente venga y se los decimos. No, lo que pasa es que nos gusta reírnos y hay cosas que disfrazamos de fracasos, pero estamos encantados con muchas cosas. Aunque hay fracasos de verdad.
Sí, nos reímos de eso, de que yo quería hacer teatro dramático y la primera vez que salí en la tele hice El gilipollas. Y preguntas: “¿Cómo he llegado aquí, no?”. Y a José, que estaba haciendo teatro con La Cubana, le dijeron de ir a la tele y no pensaba que se tiraría a una piscina llena de colines.
J: Entonces, todas estas tonterías, que no son fracasos para nosotros, son nuestros grandes hits. Los afrontamos riéndonos de nosotros mismos, como que este señor saliera con una guitarra de plástico en Eurovisión.
Porque para nosotros la vida es comedia, es humor, y compartimos nuestras miserias, en las que, incluso en algunas, el público nos ha acompañado.
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--Dice que su vida es comedia, pero cuando no lo es, cuando hay un drama real sucediendo y ustedes se han de subir al escenario a hacer reír, no debe ser fácil.
--D: El escenario tiene una cosa, una magia, que es que cuando estás delante de la gente se te va todo. Yo he estado llorando como un niño pequeño cinco minutos antes de salir al escenario a hacer mi monólogo y después he hecho una función muy buena. Y no sé qué es lo que tiene el escenario, pero te trae todo eso.
J: Yo he subido después de la muerte de gente.
D: Yo recuerdo una con La Cubana que sí lo pasé mal. Era con Una noche en la ópera. Tenía salmonelosis y me pusieron un cubo a cada lado del escenario. Cada vez que salía de él, iba. Y, de repente, me caí. Vino una ambulancia, me llevó al hospital, a mí y a dos más.
J: A mí, curiosamente, me pasa lo mismo con David. Mi drama personal es salir con él (bromea).
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--Le ponen humor, pero sabemos que no debe ser fácil.
--J: Mira, nosotros nos sentimos muy privilegiados porque hacemos el trabajo que nos gusta. Y, ahora, una obra que nos gusta y hemos elegido nosotros. Siempre la hemos hecho desde una perspectiva cómica y de humor porque también tenemos esta visión de la vida.
Y ahora que se habla tanto de propósito de vida, creo que el mío es que la gente se lo pase bien y se ría.
Después es verdad que me voy a casa y tampoco intento que mi mujer ría y que mi hijo ría. Sí que lo intento, pero me dicen: “¡Eh! ¡Stop! ¡No estás actuando!” (ríe).
Nosotros, desde la comedia, tenemos una responsabilidad con la gente. Porque nosotros podemos estar mal, pero es que la gente también. Solo hace falta poner las noticias. Por eso el mayor éxito posible es que durante una hora y media la gente se olvide de lo que está pasando afuera, porque la comedia tiene eso.
También te digo, si no estuviera en el escenario, estaría haciendo terapia, así que eso que me ahorro, porque nuestra terapia es esto. A veces nos da tanto que puedes sobrevivir a la vida.
José Corbacho y David Fernández
--Complicado hacerlo con la que está cayendo.
J: Pero ya te digo, hacer reír es como un propósito, y es bonito. Y, además, al final hacer reír es complicado, pero también que un neurocirujano tenga un mal día y deba salvar la vida a la gente es más complicado.
D: También te digo, yo tengo 55 años y la frase esta de “qué importante es hacer reír ahora” la he escuchado siempre, porque siempre hay una mierda, una desgracia.
J: Bueno, es que yo la comedia, más que ponerla en el Ministerio de Cultura, la pondría en el de Sanidad.
Además, también llevamos tanto tiempo que hay gente joven que trae a sus padres y se genera una cierta complicidad cuando la gente viene con predisposición a reírse. Por eso nuestro mayor miedo es que la gente no ría.
Debe de ser complicado, igual.
D: Sí, los primeros días hay miedo. Luego, como vas viendo cómo reacciona la gente, ajustas el espectáculo y sabes que, en un lugar u otro, algo va a funcionar.
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--¿Y en función de cada público improvisan?
J: Hay una estructura, pero no hay un guion. Aunque también, tanto David como yo, como muchos otros compañeros de la comedia, tenemos la humildad de ver que si una cosa no funciona la tiramos directamente a la basura. Nada de pensar que el público no lo entiende. Esto es prueba y error. Eso sí, cuando el primer día no funciona nada, ya es un problema.
Aun así, también nos gusta rompernos un poco la cintura el uno al otro y hacer cosas con la gente.
D: Y además hay una cosa muy importante: nosotros queremos hacer un espectáculo de entre una hora y veinte y una hora y media como máximo. Que si nos ponemos, se podría alargar a más de dos horas.
--Han hablado de su humor intergeneracional, o sea, no caduca, como gags de otros grupos cómicos del pasado.
J: También porque al final tienes mucho la oreja pegada a la realidad y te ríes de las cosas de la realidad, con una visión actual. Eso no quita que nosotros somos muy defensores del humor en la intimidad y a veces es súper salvaje, cosa que después no hacemos en el escenario, como la mayoría.
Nuestro humor tiene un punto blanco. No nos metemos en berenjenales, no nos lo pide el cuerpo.
D: Y luego pasa que, como somos mayores, la gente siempre nos ha visto con alguien.
J: Hasta en Eurovisión.
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--Menudo momento, ¿no?
D: Fueron cuatro meses muy intensos. No es un sacrificio tan grande y después te ríes. Y la gente, cuando lo explico, se lo pasa bien. Porque yo iba a hacer reír y estaba en Eurovisión.
J: Es que fue historia del humor, porque surgió de una broma y llegó a Eurovisión.
--¿Y aún les llaman con el nombre de alguno de sus personajes?
D: A mí ahora la gente me empieza a llamar David.
J: Es que es muy fuerte: tú sales del teatro, nadie te conoce y, cuando sales por la tele, todo el mundo te empieza a llamar con el nombre de los personajes. Porque pasa una cosa muy guay, que la gente se hace suyos los personajes.
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--Porque, además de dinero, ¿qué les ha dado la tele? Porque han hecho mucha.
J: Es una ventana y te da cierta popularidad y, depende de cómo la lleves, te irá mejor o peor. Da mucho y siempre depende del formato. Pero claro, con La Cubana flipamos, porque Cegada de amor estuvo cinco años de gira y nos vieron un millón de espectadores. Claro, vas a la tele y eran millones, y ya no hablamos de Eurovisión, que son unos 300 millones de personas.
Y decías “además de dinero”, ojo, que a veces con el teatro ganas más. Depende.
--Por último, La Cubana, que se ha mencionado mucho aquí, en su último espectáculo recuperó a Ana Barrachina. ¿Ustedes se han planteado volver?
--J: Yo no lo he pensado nunca (ríen).
D: Yo tampoco, pero sencillamente porque es una época que ya ha pasado y los dos tenemos la suerte de que trabajamos y hacemos muchas cosas. Entonces, lo que más me gusta de la situación en la que estoy es que puedo aprender mucho de formatos muy diferentes. No es siempre hacer cine, o teatro o tele.
J: Yo, cuando salí, le dije a Jordi, de La Cubana, que estábamos muy bien y fue maravilloso, pero la forma de trabajar es la misma. Y, tanto Santi como yo, en esa época queríamos probar cosas nuevas, aprender y crecer. Y tampoco es fácil, porque dentro de La Cubana se vive muy bien.
Y antes hacía la broma, porque incluso con Jordi hicimos el guion para llevar al cine Campanadas de boda. Pero era hacer algo muy distinto de cómo era. Eso compensa, pero también es muy difícil y no cuajó.
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--¿O sea que, después de 30 años, aún siguen aprendiendo?
--D: Sí, porque puedes hacer teatro, cine, concursos, monólogos, eventos de empresa, privados, actuar en terrazas, podcast… Lo pasas mal al probarlo, pero luego estás ahí picando y es un orgullo cuando, saliendo mejor o peor, lo sacas. Y eso es muy chulo.
J: Es muy importante seguir aprendiendo y en esto has de tener la capacidad de estar siempre con las orejas y los ojos abiertos. Es muy importante aprender porque, en el momento en que piensas que lo sabes todo, estás muerto en este negocio, porque además cómo está cambiando, incluso el consumo de las cosas.
--Usted hasta se puso a dirigir.
--J: Es que es muy chulo. Siempre conoces gente nueva.
--Y allí se pone más dramático.
--J: Ya, no sé por qué nos pasaba a Juan Cruz y a mí. Nunca hemos sabido por qué. Ahora me alié con Jordi Galcerán para Burundanga para que no pase. Porque, si no, me ablando, me pongo intenso, salen mis dramas personales.
Entrevista a José Corbacho y David Fernández
--¡Ah! Y ahora que están en Barcelona, ¿vendrá Estopa?
--D: Que vengan a descubrirlo.
--Vale, pero ¿quién ha hecho más bolos, ustedes o Estopa?
--J: Pues no lo sé.
D: A ver, por edad… (ríen).
J: Es una pregunta trampa, porque ellos de una tirada hacen dos Metropolitanos o no sé cuántos estadios.
--Bueno, pero José, usted hizo un millón de espectadores con La Cubana.
--J: Claro, pero en no sé cuántos años. Yo creo que, como decía David, por edad nosotros hemos hecho más bolos, pero ellos han tenido más espectadores.