La directora de cine María Ripoll EP
María Ripoll, cineasta: "Los Ángeles es un lugar donde aprendes mucho sobre cine, pero no volvería a ir"
La realizadora catalana abrió las puertas de la cinematografía española en Hollywood y ahora ayuda a que otras jóvenes promesas den el salto
Más noticias: 'Los domingos' se impone a la favorita 'Sirat' en los Goya de Barcelona
Noticias relacionadas
María Ripoll, cineasta catalana, lleva años dedicada al cine. Empezó su carrera directamente en Estados Unidos. Tuve que ir a estudiar allí porque aquí no había escuelas, confiesa.
Ella, junto a Isabel Coixet, añade, fue una de las realizadoras que triunfó en Hollywood antes de que Estados Unidos descubriera el cine español. Eran los años 90. Y sigue imparable.
Desde 2023, ha estrenado una película al año, tiene en marcha otros tres proyectos, acaba de estrenar El fantasma de mi mujer y, desde hace unos años, ayuda a formar a nuevos cineastas.
Lo hace desde la ESCAC y otras escuelas de cine, pero también como jurado del Audi Future Stories, donde ayudan a jóvenes realizadores a sacar adelante su primer cortometraje y estrenarlo en el Festival de San Sebastián.
- ¿Qué papel juega en este concurso?
- Soy parte del jurado, donde escogemos proyectos de estudiantes de carrera de Cinematografía, de Dirección y de Guion de las mejores escuelas de toda España. Junto con el productor Kike Maíllo, el cofundador de Filmin Jaume Ripoll y el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, hacemos una deliberación del jurado y escogemos un guion de corto.
- ¿Cómo lo hacen?
- Durante unas semanas estamos tutorizando a estos estudiantes que se quieren presentar, para encarar un poco el guion, para dar la importancia donde se debe dar la importancia, mirar un poco cómo se puede mejorar. Y después, sí, ya hacemos la deliberación.
- ¿Y luego?
- Escogemos el proyecto único que se hará este año. Lo producen con los mejores medios o con medios bastante considerables y luego se presenta en el Festival de San Sebastián. Es una oportunidad única. Ojalá me hubiera pasado eso al acabar la escuela. Hubiera sido brutal. Porque claro, no solo te abre las puertas: un corto es una carta de presentación.
- Yo cuando hice aquí el Kill me Later fue porque estaba estudiando fuera, porque aquí no había ni escuelas de cine. Conseguí una beca y fui a estudiar fuera. Llegué aquí y era mi carta de presentación.
- Entonces, lo que hace Audi, con Audi Future Stories, es conseguir que tengas esta carta de presentación para poder comenzar a desarrollar tu carrera.
La directora de cine Maria Ripoll EFE
- ¿Usted también abrió Hollywood a España? Si no fue la primera, fue de las primeras cineastas catalanas que hicieron carrera allí.
- Isabel Coixet también. Yo lo que hice fue estudiar y trabajar allí. Fue duro, porque estaba sola, pero aprendí mucho de la vida y del cine. Hice el corto, después me fui a Londres a hacer Lluvia en los zapatos y después me llamaron de nuevo a Hollywood, o de los estudios, del off-Hollywood.
- Era una producción independiente, pero era con Samuel Goldwyn, que es el hijo del fundador de la Metro. Me llamó para hacer Tortilla Soup y fue un éxito brutal allí, porque era la primera película que hablaba de chicanos, mexicanos inmigrantes en California, pero sin hablar de espaldas mojadas o camellos, sino de una familia normal y corriente y lo que le pasa a la familia. Fue muy bien recibido. Muy guay.
- ¿Qué visionaria, no?
- Fue un mal llamado encargo, un ofrecimiento del productor. Además era de las primeras películas latinas habladas en inglés que abrió puertas.
- ¿Cree que con la situación actual sería posible?
- Yo no tengo ganas de volver, ni aunque me ofrecieran cosas. Me lo pensaría mucho. No tengo ningunas ganas ahora mismo.
- Pero sí he hecho cartas de recomendación a conocidos que quieren, porque Los Ángeles es un lugar donde aprendes mucho sobre cine, porque estás todo el día dedicado a eso, y es una gran experiencia de vida y lo sigue siendo. Pero sí que es verdad que políticamente está muy difícil. O sea, ahora el ICE entra a las escuelas y saca a la gente de las clases. Es muy fuerte.
La directora de cine María Ripoll EFE
- Dice que no iría, pero tampoco creo que lo necesite. Está que no para. Va a película por año, casi.
- Bueno, ha sido porque se han acumulado así, pero cada película es un proceso largo y complejo. Sí que es verdad que estos tres o cuatro últimos años he empalmado proyectos uno tras otro. Ahora estoy escribiendo tranquilamente, preparando un guion. Y no quiere decir que pare.
- Su último estreno es 'El fantasma de mi mujer', que sigue en cartel.
- Y estoy muy contenta con la película. Hemos hecho promo por todos lados y allí donde la gente va a verla sale diciendo que le gusta mucho. Y estoy muy contenta, porque realmente era un reto esta película, porque es alta comedia. Es una cinta para olvidarnos un poco de lo que está pasando en la actualidad e intentar pasar una hora y media desconectado y riendo, que es algo que nos ayuda a respirar, a pensar.
- Reír en estas épocas es necesario y esa es una de las funciones del cine. Por eso animo a la gente a que vaya a verla al cine, porque hemos perdido esa costumbre. Todo se mira en plataformas y es importante defender este momento de las luces apagadas, de desconectar de todo y de fijarte en aquella luz de la pantalla grande y dejar que te cambie: entrar en una película y salir diferente. Eso no nos pasa cuando estamos en casa, porque en casa estamos haciendo más cosas.
La directora Maria Ripoll
- En este caso, además, es un encargo, una palabra que ha dicho antes que no le gusta. ¿Por qué?
- Porque en el momento que digo sí al proyecto, ya me lo tengo que hacer mío. Y eso en la industria de este país no se entiende. O sea, hay grandes directores y otros que saben hacer unos guiones mucho mejores que los que yo sé hacer.
- Yo dirijo, y ahora me he puesto a escribir porque es verdad que muchas veces he participado en guiones y no tengo el crédito, pero sí que es verdad que, en cualquier caso, una película te la has de hacer tuya y así ya deja de ser un encargo. Un encargo es cuando no te implicas emocionalmente. Yo me implico muchísimo.
- Por ejemplo, cuando me ofrecieron El fantasma de mi mujer fue un reto. Me pareció difícil hacer alta comedia. Es una comedia de enredo, criminal, humor puro y duro a lo clásico Hollywood, y es difícil hacer eso. Necesitas un buen guion, buenos actores… Y el guion no era mío, es de Germán Aparicio, pero deja de ser un encargo cuando ya agarras el guion y le pones cosas tuyas y diriges a los actores.
- Yo abogo por que no se le dé tanta importancia al director. El cine es un trabajo de equipo: de actores, de técnicos, de guionistas, de músicos y de directores. Solo que, de alguna manera, el director es la cara visible, porque es el capitán del barco. Lo importante son las químicas y las combinaciones de talentos.
La realizadora Maria Ripoll EP
- Hemos hablado del Audi Future Stories, de su carrera como directora, pero también es profesora. ¿Le gusta?
- Me encanta dar clases, porque encuentras un poco de todo. Pero mientras en el sector hay mucha desesperanza, en estos cursos intensivos son gente que lo quiere aprender y tienen muchas ganas. Además, las nuevas generaciones están muy preparadas. Por eso una oportunidad como Audi Future Stories es única, porque es una oportunidad para poder expresar tu voz y mostrar tu talento.
- ¿Y qué les recomendaría a los que se quieren apuntar?
- Que no intenten abarcar demasiado ni que sean demasiado ambiciosos. Lo importante son las relaciones entre los personajes, que haya una historia o algo emocional entre ellos. Sin necesidad de que sea un amor romántico. Da igual cuáles sean las condiciones: lo importante es la historia que explicas. Y las historias buenas siempre son las de las relaciones entre las personas